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miércoles, 10 de octubre de 2012

No se fue por dinero

Isco en pretemporada de 2010: ya entonces, Emery le había prometido oportunidades...
Es una verdadera lástima que no se puedan recuperar los cuatro años de artículos que tuve la suerte de aportar a elValencianista.com. Especialmente aquellos publicados en verano de 2011, cuando al Valencia CF le explotó en la cara un asunto que, seamos francos, tarde o temprano iba a terminar haciéndolo.

Porque la "fuga" de Isco Alarcón al Málaga, con el posterior "pollo" entre clubes, el pago de la cláusula y el reclamo del IVA, fue un asunto de todo menos económico. Puede sonar contradictorio, pero la historia se escribe con episodios tan nefastos como este. Aquel mes de agosto, a través de redes sociales y de la web anteriormente citada, hubo que soportar a dos tipos de aficionados muy específicos: los malaguistas que se recochineaban del fichaje alegando que el jugador quería "volver a casa" y poniendo como aval el poderío del jeque Al-Thani; y los valencianistas desengañados que tildaban de "pesetero" al jugador. "No nos perdemos nada" y "por seis millones es una grandísima venta" fueron otras de sus perlas.

martes, 26 de agosto de 2008

"Pollo a la asturiana" (The Movie)


La que se ha armado en apenas 72 horas. Cuando parecía que las cosas se habían calmado en el Valencia, con Silva atado y con Villa a un paso de estarlo, a sólo 90 minutos de ganar el primer título de la temporada... ¡PLAS! Colleja al canto. Primero el ridículo del Bernabeu, y ahora... Vuelve la locura. Esta vez la película es todo un clásico del verano: "El Guaje en el país de los merengues". Nada nuevo bajo el sol de agosto, aunque esta vez parece que la versión es el "Director's Cut", con un nuevo final en el que el protagonista acaba pasándose al enemigo.

El último en montar el lío ha sido el pobre Santi Cazorla. El asturiano, iluso él, hablaba distendidamente con Iker Casillas por teléfono esta tarde, conversación "cazada" por las cámaras de Canal Nou (un diez para vosotros, chicos... eso sí, mañana en el Villarreal os van a meter un "paquete" de narices). En dos pinceladas, Cazorla afirma que se va al Madrid, y que es posible que Villa le acompañe en su marcha a la capital de España. Todo eso un par de horas después de que Fernando Gómez afirmara que no existe ninguna oferta del Madrid, aunque "sería interesante" valorarla en el supuesto caso de superara los 50 millones de euros.

La información que manejamos apunta a que mañana será el día clave. Como si del mismísimo Emperador de "Star Wars" se tratase, mañana Tamargo viene a Valencia. Y como diría mi compañero Villena, viene "torete". Muy cabreado. El representante del Guaje se siente engañado por Soriano y Fernando, quienes le juraron y perjuraron la semana pasada que no había ninguna oferta por Villa. Claro, entramos de este modo en un juego de matices: ¿hasta que punto es vinculante una conversación de dos frases en el palco del Bernabéu el pasado domingo? A las oficinas del club no ha llegado ningún fax con una oferta formal... pero negar que existe interés por parte del Madrid sería mentir como un bellaco.

Pase lo que pase, mañana sabremos la respuesta a tantas incógnitas. Si la oferta es tan mareante como lo que se viene diciendo (más de 50 "kilos", o bien 45 millones más Rubén de la Red), sintíendolo profundamente, habrá que empaquetar al asturiano y mandarlo para Madrid. No estamos para tirar cohetes a nivel económico, y jamás encontrarás a un Real Madrid tan desesperado por fichar a alguien, tras los chascos de Kaká, Cesc y Cristiano Ronaldo hace apenas dos semanas. Calderón quiere un golpe de efecto para paliar la salida de Robinho, y tiene la cartera repleta de euros. El Valencia no debe entrar en una guerra absurda para intentar retener al Guaje, ni hacer una locura intentando acercarse a los casi cinco millones de euros netos por temporada que cobraría en el equipo entrenado por Schuster.

Ha llegado el momento de tomar una decisión que, sinceramente, todos sabíamos que algún día llegaría. El jugador nunca saldrá públicamente a decir que quiere irse al Madrid, aunque lo desee con todas sus fuerzas: eso sería convertirse en el nuevo Mijatovic, y el Guaje no quiere ser recordado de esta forma por la que ha sido su afición en los últimos tres años. Mañana Fernando y Soriano van a tener que lidiar al toro más peligroso e impredecible que hayan conocido desde que están en sus cargos. De ganadería asturiana, solo un "capotazo" con maestría podría pararle los pies a Jose Luis Tamargo en su embestida. Si esto no funciona, no quedará más remedio que resignarse, contar con esmero los billetes procedentes de Madrid e invertirlos bien. Repito, invertirlos bien. Una última vez, por si alguien no se ha enterado tras lo de Zigic, Banega y Fernandes: INVERTIRLOS BIEN.

PD. Y ojo, que Villa se iría a un sitio donde ni de lejos tiene la titularidad asegurada. ¿Verdad que no, Sr. González Blanco?

sábado, 5 de julio de 2008

¡Manos arriba!


Parece que Jose María del Nido está dejándose la piel para ganarse el merecido sobrenombre de "El Nuevo Lendoiro" de la Liga. Y es que negociar con el presidente del Sevilla es un quebradero de cabeza para la mayoría de clubes y representantes. Los consabidos "tira y afloja" típicos de estas calurosas fechas pasan a ser, con el Sevilla, un "mucho tirar y poco aflojar". Y gracias a sus triquiñuelas, este abogado reconvertido en presidente del club más exitoso de las últimas tres temporadas siempre acaba saliéndose con la suya y, por lo general, con los bolsillos llenos.

Ocurre siempre con las salidas: el Sevilla compra barato (ahí está el ojo avispado de Monchi, el verdadero cerebro en la sombra, para reclutar a las promesas más destacadas del fútbol internacional), y vende a precio de oro. Reyes, Sergio Ramos, Baptista y este verano Daniel Alves son un buen ejemplo de esta acertada política de fichajes. No pasa nada: otros llegarán para cubrir el hueco dejado por las estrellas vendidas a otros clubes. En este sentido, debo quitarme el sombrero.

Pero, ay amigo, llega un punto en el que apostar fuerte conlleva sus problemas. El primero de ellos, que la otra parte te tome por loco. Algo así ocurrió cuando, la semana pasada, se hacía público que el Sevilla sólo estaba dispuesto a negociar la salida de Andrés Palop camino a las costas valencianas si Alexis Ruano, el joven central pertenenciente al Valencia CF, era incluido de alguna forma u otra en la operación. Los medios de comunicación soltaron, al unísono, un jocoso "¡Venga ya!".

Seamos sinceros: una operación de este tipo sería una tomadura de pelo para el Valencia CF. Estamos hablando de un traspaso de uno de los centrales españoles con mayor proyección (sólo tiene 22 años) y futuro internacional con España; a cambio de una cantidad económica irrisoria (se habla de 6 millones de euros) y un portero que en octubre cumplirá 35 años, veterano y con experiencia pero al que le quedan sólo dos o tres temporadas al máximo nivel. Lo mires por donde lo mires, la operación no tiene por donde cogerse. El objetivo del Valencia de que Palop viniera casi gratis, o a un precio asequible, le ha salido por la culata.

Juan Sánchez no debería dejarse mangonear por los directivos del Sevilla. El Valencia quiere a Palop. Punto. La negociación debería haberse quedado ahí, en términos económicos. La entrada de Alexis en la operación, además de ser un golpe de timón de Del Nido, mete al secretario técnico en otro problema: si se vende a Alexis, ¿no habría que buscar a otro central? Lo visto en las últimas jornadas de la pasada Liga nos deja entrever que Marchena podría jugar de pivote en el centro del campo en más de una ocasión, por lo que serían Albiol y Alexis los encargados de la defensa. Palop, por mucho que le duela a algunos, es un portero de presente, quizá un "ahora" demasiado escaso. Por contra, Alexis es el futuro del Valencia, un jugador con el que Unai Emery cuenta. Creo que no hace falta darle muchas vueltas al tema. La secretaría técnica del Valencia nunca debería ceder: a los piratas, mejor dejarlos en paz y que se vayan a buscar botines inmerecidos a otras costas.