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lunes, 23 de junio de 2008

El momento futbolístico más alegre de mi vida


Lo haré cortito, y mañana amplío. En el año 84, yo era todavía un proyecto de ser humano ya que mis padres estaban recién casados. Hoy, con 21 años, puede que no viviera el gol de Maceda, la "cantada" de Arconada; o que tampoco recuerde con claridad lo sucedido en el campeonato de Italia 90. Pero recuerdo el Mundial estadounidense de 1994: fue la primera gran competición futbolística que, con 7 añitos, vi por televisión junto a mi padre. Y recuerdo el codazo a Luis Enrique como si fuera ayer.

Hace dos horas, la explosión de alegría de toda la gente congregada en la Plaza de L'Afició... Las lágrimas asomando al rostro de Mateu, la locura de la gente, Villena quitándose la camiseta y ondeándola al viento. Y yo apretando ambos puños con la rabia de una generación surgida en los ochenta y que hasta ahora sólo conocía la amargura y sinsabores de caer siempre, SIEMPRE, en cuartos de final. Esta noche España entera ha salido a la calle a celebrarlo, señal inequívoca de que por fín nos hemos quitado una losa de encima con demasiada historia, con el peso de 88 años sin ganar a los malditos italianos en competición oficial. Junto al ascenso del Levante a Primera en Jeréz, en el año 2004, lo de hoy quizá se trate del mayor "subidón" de toda mi vida como aficionado al deporte rey. Ahora... ¡a por los rusos!

sábado, 21 de junio de 2008

"Vendetta" mediática



Ha empezado. Ya está aquí. La Bienal de Venta de Humo Futbolístico ha llegado a nuestros kioskos de la única forma que sabe: arrasando. Hace apenas dos semanas, las dudas presentadas por los distintos medios de comunicación eran enormes. "España no tiene equpo", "Luis debería haber llevado a Raúl", "el grupo tiene poca experiencia en las grandes citas"... Comentarios que entroncan con el tradicional derrotismo patrio que sobreviene justo antes de debutar en una gran cita internacional. Todos conocemos lo que suele ocurrir siempre en estos casos: pesimismo exacerbado, victoria segura.

Quince días después, el clima mediático ha dado un giro de ciento ochenta grados y se asemeja peligrosamente al que vivimos hace dos veranos. Por aquel entonces llegábamos a octavos con el objetivo, según Marca, de "jubilar a Zidane". La euforia estaba descontrolada, íbamos a ganarlo todo... Como siempre, Zidane, Ribery, Makelele y el resto de franceses nos devolvieron a nuestra realidad, dura y dolorosa como el hielo, todo lo contrario al vaporoso humo que nos habían querido vender.

En 2008 la imagen que vende es la de Luis Enrique con el tabique partido, sangrando profusamente por la nariz mientras lágrimas de rabia e impotencia brotaban de sus ojos. Manda narices (nunca mejor dicho) que la campaña mediática pro-española se haya centrado en esta ocasión en rememorar nuestro pasado más doloroso, aquel Mundial de 1994 en el que jugamos como nunca y perdimos como siempre. Estos días nos viene a la mente el nombre de Tassotti, el del asturiano Luis Enrique, el de Clemente, y esa camada de jugadores que era firme candidata (y esto lo digo yo) a triunfar en Estados Unidos. No obstante, aquella tarde en Boston se juntó todo lo que podía salir mal: el árbitro, Roberto Baggio, Salinas con el modo "tronquito" a mil por hora y un codo perdido en el área italiana que fue a parar en el rostro de Luis Enrique.

Catorce años después, los malditos italianos se vuelven a cruzar en nuestro camino. No tienen a Totti, ni a Pirlo, ni podrán tampoco contar con Gattuso (por cierto, grandiosa y muy caballerosa la respuesta del "perro de presa" transalpino a las declaraciones de Aragonés)... pero con Italia el cuento, aunque cambie en desarrollo, tiene siempre el mismo final: ellos pasan de ronda, y nosotros nos volvemos a casita con cara de tontos. En menos de veinticuatro horas, espero que esta vez el cuento esté escrito en español y acabe con un "happy ending". Sólo voy a decir una cosa: tengo miedo.

PD. Menudo partidazo el Holanda-Rusia de hoy. Los holandeses no han merecido ganar en ningún momento, y da mucho que pensar el hecho de que España aplastase a los rusos en primera fase sin piedad... y estos ya hayan alcanzado las semifinales. El embrujo de Hiddink, supongo... y que Arshavin estaba sobre el césped. Estoy absolutamente boquiabierto ante la calidad, inteligencia y "pillería" de esta suerte de Romario que vino del frío, y tras lo visto esta noche no tengo tan claro que, de ganar a Italia, nuestra selección sea capaz de derrotar a la Madre Rusia en semis.

jueves, 19 de junio de 2008

La España "B" también sabe ganar


Antes de empezar, toca mandarle un recadito a los "amigos" holandeses: SOIS TONTOS. En primer lugar, por fastidiar a nuestra selección: si no hubiérais forzado la máquina y Rumanía hubiese puntuado, ahora España no tendría que enfrentarse en cuartos ante esa pesadilla patria llamada Italia. Y en segundo, porque lo único que habéis hecho es poneros un escollo en vuestro camino hacia el título: si gana Italia, tranquilos que los transalpinos no os devolverán el "favor" al enfrentarse a vosotros en semifinales; y si pasa España, la moral con la que la "Roja" afrontará el partido os lo hará pasar mal. Muy mal.

Ya metidos a analizar el partido ante los griegos (2-1), hoy las sensaciones han sido encontradas. Por un lado, hay varios detalles positivos a resaltar, la mayoría relacionados con el rendimiento de unos jugadores que se saben suplentes pero que hoy pretendían reivindicarse. En el apartado negativo, me da miedo sólo pensar en qué pasará si ante los italianos "cantamos" como hoy en las acciones a balón parado.

Hay varios jugadores que hoy han dado la de cal. Xabi Alonso, sin ir más lejos, ha completado uno de sus mejores partidos con España. Lastrado por el estigma de ser el "tocón" que prensa y afición demandó a Aragonés, relegando a Albelda al banquillo ante Francia en el pasado Mundial (todos sabemos lo que ocurrió después...), la irrupción de Senna como "stopper" y el peso específico de los Xavi e Iniesta le han cerrado las puertas de la titularidad al vasco. Hoy ha jugado como viene haciendo en el Liverpool, trabajando a destajo, dando una buena salida al balón y probando bastante el tiro desde media distancia. Sin duda, el mejor de esta selección "bis" ante Grecia.

También Dani Güiza ha sabido sacarle jugo a su actuación. El delantero andaluz se ha desmarcado bien en ataque, ha dado la asistencia a De la Red y ha marcado el gol que suponía la remontada: de hecho, se le ha visto llorar tras el gol porque el peso que se ha quitado de encima ha sido enorme... El propio De la Red ha cuajado una actuación destacable (el "cebollazo" con el que empataba el partido ha sido de escándalo), Albiol sigue acumulando experiencia en defensa (es posible que en próximos partidos forme como titular junto a Puyol), y Cazorla sigue demostrando su polivalencia como "jugador número trece".

Y así llegamos al gol de los griegos. Queda en mera anécdota tras la remontada, pero un regalito de este tipo ante un rival tan inferior no es admisible. No puede ser que Charisteas pille desprevenidos a los zagueros españoles y remate tan fácilmente. ¿Qué pasará cuando frente a nosotros estén Luca Toni, Panucci, Materazzi...? Llegados a este punto en la competición, que España pueda superar la puñetera barrera psicológica de cuartos de final depende de detalles como estos. Somos el mejor equipo de la competición junto a holandeses y croatas, pero preferiría caer en un pozo de serpientes venenosas cual Indiana Jones que tener que jugarme las habichuelas con una Italia que presente dudas en su juego. Vosotros lo llamaréis miedo, yo lo llamo... la misma historia de siempre.