martes, 29 de abril de 2008

Kárate a muerte en el Oeste


Aquí es donde está la "chicha". Y lo que en principio parecía un paseo militar para Boston y Lakers sólo puedo aplicarse a los californianos. Las eliminatorias se van igualando a medida que pasan los partidos, prueba irrefutable de que la Conferencia Oeste tiene un nivel y exigencia tremendos. De hecho, equipos como Golden State se han quedado fuera de play-offs teniendo mejor balance de victorias que el séptimo y octavo clasificados del Este. Tremendo.

CONFERENCIA OESTE

Los Ángeles Lakers - Denver Nuggets (4-0). Paseo militar de Kobe, Gasol y Odom (verdadero pilar de los Lakers) ante los chicos de George Karl. Un entrenador al que, por cierto, se le ha "rebotado" el vestuario en plena serie. Ninguno de los cuatro partidos tuvo mucha historia: en el primero Gasol arrasó, el segundo fue un "show" en toda regla de Bryant, los ya habituales excelentes terceros cuartos de los Lakers rompieron el tercer partido y el cuarto, ayer, cayó del lado angelino tras una "pájara" en la que los de Phil Jackson a punto estuvieron de meterse en apuros.

Houston Rockets - Utah Jazz (1-3). Las cosas se pusieron feas desde un principio para los Rockets: tras "palmar" los dos primeros choques en casa ante los Jazz, se veían en la necesidad de sacar petróleo en la cancha de Utah, el pabellón más difícil de toda la NBA en esta temporada. Pero, aunque el tercer partido fue para los McGrady y compañía, Utah impuso su juego en el cuarto partido. Parece que los Jazz serán el rival de Lakers en semifinales.

San Antonio Spurs - Phoenix Suns (3-1). Parecía que tras los tres primeros partidos, San Antonio iba a clavarle un rosco a los Suns. Sin embargo, la gran actuación de Raja Bell, sumado a Shaquille, Nash y Barbosa, consiguió forzar el quinto partido. Sin embargo, todo parece un espejismo: los Spurs se relajaron en exceso en el choque anterior, y en el AT&T Center con su público parece que la eliminatoria no regresará a Phoenix.

New Orleans Hornets - Dallas Mavericks (3-1). La eliminatoria en la que más interés personal tengo, no puedo esperar a que Chris Paul deje con cara de tonto a Mark Cuban tras eliminar a sus "Mavs" y hacer que la temporada en Dallas sea un fracaso, por enésimo año consecutivo. La llegada de Kidd no ha aportado nada, y tras ganarle a Dallas en su propio campo, la serie se traslada a Nueva Orleans para darle la puntilla a Nowitzki y compañía.

Porque la vida (sin Ronald) puede ser maravillosa


La tarde de domingo era soleada. Domingo de fiesta en Valencia, casi fallero por el ambiente que se podía palpar en los alrededores de Mestalla. Desde las once se preparaba, entre la expectación general, una gigantesca paella de la que más de 1.000 seguidores pudieron comer a mediodía. La gente sonreía, animaba, cantaba, ataviados todos con bufandas, gorros, pelucas y camisetas naranjas. El día era perfecto. Y a las siete de la tarde la jornada concluyó de la mejor forma posible: ganando a Osasuna, y ganando bien.

Hace siete días, el clima era diametralmente opuesto. Negros nubarrones se cernían sobre una afición, la valencianista, harta de todo. Harta de sufrir, de ser humillada por equipos de medio pelo como el Bilbao. La explicación a este cambio radical es bien sencilla, tanto que se puede resumir en un nombre: Ronald Koeman. Con él se han ido los problemas, el mal rollo, la apatía del equipo y los partiditos de "fut-voley". Y con la llegada de aires renovados al banquillo che, con Voro como principal cabeza visible, han regresado cosas que creíamos perdidas. La jugadas de estrategia. El apoyo incondicional de la afición. Los tres apartados, dos de los cuales (Cañete y Angulo) fueron ovacionados por Mestalla.

No puedo expresar la felicidad que me embarga de saber que se ha hecho justicia. Porque era de cajón: mantener a Koeman con el balance liguero del holandés era cosa de locos. Y me llena de tranquilidad ver a mis amigos valencianistas respirar aliviados sin tener el aliento del descenso en el cogote. Desde el primer día sostuve que Koeman era una bacalá infame. Un técnico con mucho nombre, pero con poca "chicha" a nivel táctico y psicológico. Incapaz de motivar al vestuario, su papel de "sargento de hierro" le salió "rana" y consiguió fraccionar a un vestuario que ya de por sí no era el más fraternal de Primera. Ahora, sin el ogro en el banquillo, los jugadores no se sienten oprimidos. Y, aunque el partido no fue para tirar cohetes... volvieron a jugar al fútbol como saben. Como en la final de la Copa.

No podemos valorar un partido que, todo sea dicho, el amigo Ontanaya nos regaló al señalar ese penalti sobre Villa y expulsar a Ricardo. Pero, en la segunda mitad, cuando Osasuna apretaba pero no ahogaba, volvimos a ver al Valencia de siempre. El de toda la vida. Jugada a balón parado, y gol. Contraataque, y gol. Tres a cero. Y todo el mundo contento (claro, menos los pamploneses). Falta ganar un partidito de los cuatro que quedan. La vida vuelve a ser maravillosa. Y que dure.

lunes, 28 de abril de 2008

Todo el "pescao" vendido en el Este


Poco a poco van cayendo los partidos de play-offs, y con ellos se esclarece el panorama de las semifinales de Conferencia. Hasta el momento, San Antonio, Boston, New Orleans y Los Ángeles están demostrando estar un peldaño por encima del resto de equipos. Sin embargo, los Celtics del "Big Three" parten con ventaja: mientras su camino hacia las Finales de la NBA parece asfaltado y pavimentado, los otros tres contendientes se sacarán los ojos entre ellos en batallas a vida o muerte en el Oeste. Y es que la NBA está cada año más descompensada entre las dos Conferencias...

CONFERENCIA ESTE


Boston Celtics - Atlanta Hawks (2-1). Tras arrasar en sus dos primeros choques como locales, los Garnett, Pierce y compañía se vieron incapaces de superar la asfixiante presión de los Hawks. Comandados por un excelente Josh Smith, Atlanta le enseñó a los futuros rivales de Boston las debilidades de unos "verdes" que han ganado casi 70 partidos en liga regular: defensa, presión y mucha solidaridad a la hora de defender a Garnett, Pierce y Allen. Aún así, los Celtics pasarán a semis sin muchos apuros.

Cleveland Cavaliers - Washington Wizards (3-1). Tras apalear a los Wizards en casa y viajar a la capital de EE.UU. con un dos a cero en el bolsillo, las cosas se pusieron feas para LeBron: fueron ridiculizados por sus rivales al "palmar" por 26 puntos, récord negativo de los "Cavs" en toda la historia de la franquicia. Sin embargo, "King" James (ayudado por un triplazo de Delonte West) puso ayer las cosas en su sitio, y la eliminatoria parece vista para sentencia ahora que la serie regresa a Cleveland.

Orlando Magic - Toronto Raptors (3-1). Las cosas iban mal para Calderón: sus dos partidos en Orlando se habían traducido en sendas "palmatorias" ante los Magic d Howard y de un Turkoglu que acaba de ser nombrado "Jugador con Mejor Progresión" de la temporada. Sin embargo, el tercer partido de Toronto fue espectacular: Bosh pudo con Howard, Calderón repartió juego e incluso TJ Ford dejó a un lado su egoísmo para completar una buena actuación. No obstante, el cuarto encuentro nos devolvió a la realidad, y puede que esta noche sea el fín de los Raptors en los Play-Offs de 2008.

Detroit Pistons - Philadelphia 76ers (2-2). La eliminatoria más rematadamente mediocre y, al tiempo, emocionante. Los "Bad Boys" comenzaron perdiendo en casa, aunque poco después pusieron a los 76ers en su sitio. La eliminatoria se trasladó a Philadelphia, y se repitió el guión: primero vencieron los locales, y luego Detroit impuso su juego defensivo y rocoso, el equivalente baloncestístico al "catenaccio" futbolero. La serie regresa ahora a la ciudad del motor, en la que Rasheed Wallace y compañía deberían imponer su mayor experiencia y competitividad.

Así pues, nos quedan para semifinales unos teóricos emparejamientos que, salvo sorpresa de última hora, obedecen a la lógica más elemental: Boston-Cleveland y Orlando-Detroit. Eliminatorias en teoría igualadas, aunque veo muy fuertes a los Celtics, muy por encima de los "Cavs" de LeBron y, por descontado, a años luz de Orlando o Detroit. ¿Tenemos ya finalista de la NBA?

miércoles, 23 de abril de 2008

Tres eliminatorias casi sentenciadas


NOTA: Voy a hablar de resultados y partidos NBA que se jugaron ayer. Si eres de esos "raritos" que no aguantan despiertos hasta las tantas, pero aún así esperan no enterarse del resultado, obviamente te recomiendo que dejes de leer.

Tres partidos más cayeron en mis garras ayer de madrugada. Me centré sobremanera en la paliza que le propinaron los Hornets de Chris Paul a ese equipillo tejano en el que Mark Cuban no deja de invertir millones pero que nunca llegará a nada. En los descansos y tiempos muertos pude ver algo del segundo partido disputado en Orlando, donde Toronto volvió a "palmar" de la forma más estúpida posible. La velada terminó con el segundo choque de trenes entre San Antonio y Phoenix, y de nuevo el destino nos deparó todo un partidazo.

Comencemos, pues, con el New Orleans - Dallas (127-103). Los de Texas se llevaron una derrota por 24 puntos, pero sobre el parqué del New Orleans Arena el repasito fue mucho más exagerado de lo que dice el marcador final. Chis Paul y sus chicos fueron una auténtica apisonadora: el candidato a MVP (se lo llevará Bryant, pero menuda recta final de temporada se está marcando CP3) se fue hasta los 32 puntos, ¡17 asistencias! y un dominio sobre el partido abrumador. Nowitzki, desaparecido en combate, aunque hizo 27 puntos. Kidd, tres cuartos de lo mismo. A la fiesta "cajún" se sumaron Stojakovic desde el perímetro (22 puntos) y con su sonrisa de buen chico en todo momento, y David West (27 puntos), que fue el que "lanzó" a los Hornets en el primer cuarto. La serie (2-0)viaja ahora al American Airlines Center de Dallas, pero los de Avery Johnson huelen a cadáver...

Mucho más ajustado fue el partido entre los Magic de Dwight Howard y los Raptors de Bosh y Calderón (104-103). El choque estuvo marcado por el gigante de Orlando, que una vez más superó la veintena de puntos y de rebotes sin que Toronto pudiera frenarle. Sam Mitchell volvió a demostrar sus limitaciones como entrenador y no supo jugar sus cartas en los momentos claves. Los Raptors, que se habían ido del partido en la primera mitad, "apretaron" en el último cuarto y llegaron a empatar gracias al acierto de Calderón (18 puntos, 10 de ellos en este último tramo del partido) y de Chris Bosh. Con uno arriba para Orlando, Toronto tuvo la última posesión, y de nuevo Mitchell se hizo la "picha un lío": en lugar de darle la bola a un Calderón "enchufado" y buscar una penetración, se decidió que fuera Bosh quien se la jugara. ¿El resultado? Tiro de Bosh punteado por Howard, y 2 a 0 a favor de Orlando. Esta es la diferencia: los canadienses nunca llegarán lejos si les tiembla la muñeca en los tiros decisivos.

Para acabar, otra final del Oeste anticipada: Spurs - Suns (102-96), episodio segundo. Al final, todo depende del "trío maravilla" de San Antonio: el sábado pasado el partido fue más igualado y Nash se hinchó a repartir juego porque Parker no estuvo bien, y pese a todo los Suns perdieron. Esta vez, el base francés sí que estaba en el partido, y su enorme actuación (32 puntos, 7 asistencias) sumada a la de "Manudo" Ginobili (29 pts) y Duncan (18 puntos) demostraron ser demasiado para Nash, O'Neal y compañía... y casi para cualquier equipo de la NBA. Partidazo que se rompió en el tercer cuarto a favor de los locales, y en el que hubo un amago de reacción tejana con tres minutos para el final del choque, Stoudemaire y Nash mediante. Otro 2-0, y eliminatoria encarrilada para los de Gregg Popovich.

martes, 22 de abril de 2008

Otro "mito" llega al banquillo del Levante


Fue el pasado domingo. Jose Ángel Moreno debutaba al frente del primer equipo del Levante UD, y el banquillo le quemaba. Tardó apenas un minuto de tiempo transcurrido en ponerseen pie y comenzar a dar instrucciones, a arengar a los jugadores, a aplaudir a sus chicos... y así hasta el minuto noventa, en el que Pérez Burrull pitaba el final del camino. Entremedias, tres goles con color "granota" frente al Getafe y una enorme alegría para unos aficionados acostumbrados esta temporada a abandonar el Ciutat de Valencia entre lágrimas.

Ángel (que es su primer apellido, no su nombre compuesto) es un fenómeno. Al igual que hiciera Gianni de Biasi en su día, el sevillano se ha ganado desde el primer momento a jugadores, prensa y aficionados. El domingo se vio sobre el campo a un equipo que no ha tirado aún la toalla: una plantilla cuyo comandante italiano se fue la semana pasada, pero que ha recibido con los brazos abiertos a un motivador nato, a un tío que va de frente y que pretende sacar lo mejor de ellos en los 5 partidos que restan. Ángel tiene experiencia trabajando con jugadores jóvenes: no en vano, viene de ser el director de la escuela del Levante UD. Por eso, seguro que el técnico formado en las categorías inferiores del Sevilla sería el más feliz por ver a los Pedro León, Javi Fuego, Juanma... cuajar un partidazo.

Luego, en la rueda de prensa post-partido, Jose Ángel Moreno prosiguió consu particular "show". Dicen los que le conocen bien que es uno de los entrenadores más entrañables y dicharacheros que existen. Lo demostró con creces: sólo necesitó de tres preguntas para deleitarnos con una comparecencia de más de un cuarto de hora. Una rueda de prensa que dejó reflexiones impagables: "si unos albañiles curran mucho pero el arquitecto no tiene ni idea de construir el edificio, ¡entonces nos vamos todos a tomar por saco!" No es una frase textual, pero el nuevo "mito" del levantinismo dijo algo muy parecido.

Los equipos españoles tienen la extraña tradición de, cuando las cosas se tuercen y aprietan las urgencias de final de temporada, echar mano de "especialistas" (o eso afirman ser) en salvar conjuntos de las garras del descenso. Vienen a mi mente los Clemente (menuda "rajada" el otro día contra los periodistas murcianos... ¡qué crack!), Antic (¿cuándo aprenderá este hombre a hablar español?), Mané y demás entrenadores en el INEM. Sin embargo, Levante y Valencia han apostado por hombres de la casa, entrenadores que conocen los entresijos del vestuario y la idiosincrasia del club al que se deben. Qué extraño: casi siempre buscamos las soluciones lejos de casa, cuando puede que el remedio a nuestros males este mucho más cerca de lo que pensamos...

Koeman y Miguel Ángel Ruiz, "per l'aire"


Ni siquiera para "katanear" a un entrenador el Valencia CF deja de hacer el ridículo. Ya hablé ayer de Koeman, de su nefasta trayectoria en Liga como técnico valencianista, de su nulo sentido de la vergüenza y de que la decisión de "fumárselo" estaba ya tomada de antemano. Hoy la capital del Turia amanecía triste, con muchos aficionados que seguro ayer no pegaron ojo tras la goleada encajada en Bilbao. Todo lo contrario que hace cuatro días, cuando los motivos para trasnochar eran de pura alegría tras celebrar la séptima Copa del club.

Hoy también amanecía cierto empresario de la construcción con sed de sangre. Juan Soler, tras bajar de la cama y calzarse sus pantuflas, seguramente habrá acudido con parsimonia a su armario empotrado. Allí, tras abrirlo, habrá tomado con mimo su katana japonesa. "Hoy te sacaré a pasear, guapa", le habrá dicho entre susurros el máximo accionista del Valencia. Un par de llamadas, y a las once de la mañana estaban en la sede del club el "cuarteto calavera": Salom, Morera, Mª Jose Claramunt y Jesús Wollstein. Y allí se han pasado la mayor parte del día, seguramente echando unos billares al tiempo que decidían sobre el futuro del Valencia CF.

En la sede del club, cercada por los compañeros de la prensa durante todo el día (gran trabajo, chicos), se han barajado los nombres de Óscar Fernández y Pellegrino como entrenadores del primer equipo. Pero algo ha debido de torcerse (seguramente relacionado con el "affaire" Albelda-Cañizares-Angulo), y por la tarde todas las quinielas apuntaban a Salvador González Marco "Voro", el hasta ahora delegado del equipo, como máximo responsable de la plantilla.



Mientras Voro recibía la llamada de Morera, Ronald Koeman aparecía por la sede del club de la manita de su abogado, para que "le enseñaran la pasta". Tras varios tiras y aflojas, parece que el holandés ha "perdonado" el dinero que debería percibir por la segunda temporada (unos 3 millones de euros, cifra aún sin confirmar), aunque tras su paso por Valencia, haría falta tener poca vergüenza para encima exigir que le pagaran el contrato íntegro... Eso sí, el comunicado con el que se despide el entrenador más infame que ha pasado por la capital del Turia tampoco tiene desperdicio: se va "rajando", y dice que en el VCF ha "ganado una experiencia, pero perdido una ilusión". Sí, tú y los 55.000 que llenan Mestalla cada quince días y salen de allí cabreados. Hace falta tener la cara dura, macho.

Otro que también ha ido "per l'aire" ha sido el hombre, el mito, Miguel Ángel Ruiz. Digo que es mítico porque su papel en la entidad ha sido de cuento, de fábula, de esas leyendas que le cuentan a los niños por la noche: según narran los viejos, había una época en la que Miguel Ángel Ruiz decidía los fichajes y la planificación deportiva del equipo. Pero un buen día llegó un holandés rubio y de buen comer que le quitó todo su poder: desde entonces, M.A.R. vagaba por el club sin ningún cometido ni trabajo concreto. Hoy Soler ha puesto fín a su miseria: Ruiz se lleva su buen dinerito a su casa, acompañado del secretario técnico Antonio Fernández (uno de los mayores "trincadores" que han pasado por el VCF).

Cinco cabezas han rodado esta noche. Koeman, Bakero (muchos argumentan que éste era el verdadero cerebro del tándem holandés-vasco), Tony Bruins (sigue en el aire la pregunta: ¿qué pintaba este buen hombre en el VCF?), Ruiz y Fernández. La sangre ensucia el suelo de un color rojo que, admitámoslo, "hace feo". Ahora es momento de que Voro saque el mocho, y Juan Sánchez (nuevo secretario técnico del club) el cubo con escurridor. Habrá que frotar con fuerza para que no quede rastro alguno de una de las etapas más negras en la historia del valencianismo. Quedan cinco finales, la primera de ellas este fín de semana ante Osasuna. La afición ya se ha movilizado para darle al equipo todo su aliento. La pregunta es si Voro podrá lidiar con un vestuario desmembrado y en el que cada uno va "a su bola". Mi instinto me dice que sí. Total, ganar dos partidos no debe ser tan difícil, ¿no?

Epílogo. El empresario de la construcción cerró la puerta tras él. En la oscuridad del dormitorio, sus ropas negras le ayudaban a fundirse entre las sombras. Tras encender una pequeña lámpara de noche, desenvainó su katana: el filo aún presentaba gotas de sangre color carmesí. Soler lamió con cuidado su arma fetiche: la sangre sabía a Tulipán. Tras sacar un paño blanco de su cómoda, limpió con cuidado su espada, volvió a envainarla y la guardó en su armario. "Ojalá no te tenga que volver a usar", le dijo con cariño. Pero, en su interior... deseaba con todas sus fuerzas que, dentro de un tiempo, las cabezas volvieran a rodar. Porque, inconscientemente, sabía que mientras el ruido de los sablazos distrajera a los aficionados... él estaría a salvo.

lunes, 21 de abril de 2008

A Quique lo tiraron por menos que esto...


Fín del trayecto, Ronald. Se acabó. "Finito". "Bye, bye". 18 de 66 puntos posibles. Lamentable.

El Valencia ayer dio vergüenza sobre el césped de San Mamés. Dio vergüenza por hacer un partido infame, timorato y espeso ante unos "leones" que iban, Caparrós mediante, como verdaderos aviones. Vergüenza porque Koeman pasó más de ochenta minutos refugiado en su banquillo, sin querer mirar el partido. Igual que el condenado a la silla eléctrica que se acurruca en un rincón oscuro de su celda, mientras escucha los pasos en el corredor de la muerte del carcelario que le acompañará en su último viaje. El entrenador valencianista es ahora mismo un cadáver que respira, un técnico que hace tiempo que murió deportivamente y cuyo entierro parece inminente.

Cinco chicharros le cayeron a los ches en Bilbao. Mora estuvo nefasto, infame, con su guitarra tocando "cantaditas" en tres de los goles bilbaínos. La defensa estuvo de traca, especialmente un Raúl Albiol que fue un gigante el miércoles en la final de Copa pero que ayer no tuvo su día. Por cierto, el de Villamarxant era uno de los jugadores más afectados a la conclusión del partido: cosas de ser un valencianista de corazón. El resto del equipo, más de lo mismo: apatía, desgana, falta de concentración y nula capacidad de reacción. Todas ellas facetas que el entrenador debe mejorar y trabajar, y que en el caso de Koeman han pasado a segundo plano desde el mes de noviembre. Total, para qué entrenar la estrategia y la psicología del vestuario cuando puedes hacer ronditos en Paterna, ¿verdad?

Otra de las imágenes lamentables se vio cuando a Koeman le entró la risa tras encajar el 2 a 0. Curioso: a Juan Soler le ocurrió lo mismo tras "palmar" en la primera vuelta, por 0-3, ante el propio Athletic de Bilbao en Mestalla. Todos sabemos lo que pasó después. Incluido Koeman. Es sabido que Salom ha querido "cepillarse" al holandés tras el partido de Murcia, hace quince días. Primero, se le dio de margen hasta el partido frente al Racing: derrota. Luego, hasta la Copa: victoria, pero "Koeman vete ya" por parte de la afición valencianista desplazada a Madrid. Y, por último, hasta el partido de ayer. Y la imagen fue patética, impropia de un equipo que acaba de ganar la Copa del Rey.

La "desición" (echaremos de menos tus patadas al diccionario, Ronald) ya está tomada. La destitución es inminente. Porque parece que, por fín, Soler ha entrado en razón: después de todo, siempre será más barato pagarle seis millones de euros al holandés por despedirle que tener que renunciar a un equipo de primer nivel debido a un descenso a Segunda. Hasta Soler "lo ha captado". Ya era hora, ché.

Suerte dispar para los españoles NBA


Hoy he cambiado la pequeña (relativamente) pantalla de mi ordenador por el "pantallón" que hay en el piso de mi hermano, con el Digital+ conectado, para disfrutar de otros dos choques de play-offs. Y, una vez más, nuestros representantes españoles en la NBA han dado la de cal y la de arena.

Empecemos por lo negativo: Toronto ha "palmado" en Orlando (114-100) y ha dado una imagen lamentable, sobre todo en el primer cuarto. Y es que el partido se ha acabado rapidísimo: obcecados en frenar a Dwight Howard, los Raptors han sido acribillados desde el perímetro y han encajado 40 puntazos en los primeros doce minutos. Desde aquí, pese a un mejor ajuste defensivo y una buena actuación de Nesterovic frenando a "Superman", los Magic le han pintado la cara a Sam Mitchell (que sigue tomando decisiones incomprensibles desde el banquillo) y ha vencido con comodidad. Y Calderón, discreto: 9 puntos y un par de asistencias de mérito a los jugadores exteriores, pero demasiado "fallón" en los tiros de campo.

Y ahora, la alegría: Pau Gasol por fín ha ganado su primer partido en unos play-offs. Y lo hizo de la manera más brillante posible, cuajando su mejor partido desde que juega en Los Ángeles: 36 puntos, 16 rebotes y ocho asistencias. Un cuasi triple-doble sobre el que los de Phil Jackson cimentaron el triunfo ante unos Nuggets (128-114) que, si bien demostraron su increíble facilidad para anotar, no supieron como frenar al de Sant Boi. Tampoco a su compinche, Lamar Odom, que se está convirtiendo en el jugador clave de los Lakers por su capacidad reboteadora, garra y lucha en todos los lances del juego.

¿Y Kobe? Bien, gracias. La estrella de los Lakers, tras jugar al "tran tran" la mayor parte del partido, "despertó" en el último cuarto para poner al día sus números: tiros libres por aquí, canastita por allá... y 32 puntos. Y eso que tuvo un mal día. Denver, y por extensión todos los rivales de los angelinos, se vieron incapaces de remendar tantas "vías" abiertas en su línea de flotación: Bryant, Gasol, Odom, Vujacic (acertadísimo hoy), Farmar (no tuvo su día), Radmanovic... Demasiada agua para un mismo barco. Una mala noticia para los Lakers: Fisher estuvo desaparecido en combate, y el equipo echó en falta a su base experimentado para manejar el partido en sus distintos tramos. Y una buena: Iverson volvió a hacer una de las suyas, y tras dos técnicas casi consecutivas fue expulsado, por lo que es más que probable que no dispute el segundo partido de una serie que los chicos del Phil Jackson deberían finiquitar por la vía rápida.

domingo, 20 de abril de 2008

Y para empezar... dos partidazos


Aunque los Play-Offs 2008 comenzaban esta tarde, he preferido "pasar" del Cleveland - Washington. Han ganado los "Cavs" con buena actuación de LeBron James y de Ilgauskas, pero no era un partido que me atrajera especialmente. Cosas de los programas P2P: la cuestión no es saber el único partido que vas a disfrutar, sino decidir qué partido elegir de todos los disponibles.

El que no me he perdido ha sido el San Antonio - Phoenix (117-115). Sin duda, uno de los mejores partidos de toda la temporada, con gran cantidad de detalles a destacar pese a que sólo se hablará de una jugada: el verdaderamente ESPECTACULAR triplazo de Tim Duncan (el primero que mete esta temporada) para igualar el choque y forzar la segunda prórroga. Sublime.

El choque ha estado marcado por el duelo de bases, que ha tenido un claro ganador: Steve Nash le ha pasado por encima a Tony Parker, y el canadiense ha tirado del carro de Phoenix en las prórrogas (14 puntos entre los dos tiempos extra). No obstante, su gran actuación ha quedado eclipsada por la de Ginobili (el argentino ha "roto" el partido en la segunda prórroga), Duncan (aparte de su triple, 40 puntos y 15 rebotes, imparable) y el trabajo de albañilería de Oberto ("moliendo" a palos a un O'Neal que, pese a una actuación algo "bacalá", dominaba en la pintura el rebote ofensivo). Se adelantan los Spurs en una serie que, por el bien de todos los aficionados, debería extenderse hasta los 7 partidos.

Después llegaba el que para mí era el plato fuerte: los Hornets de Chris Paul, Chandler y compañía frente a los Mavericks de Nash y Nowitzki. Y, cómo no podía ser de otra manera, la calidad del base de New Orleans se ha impuesto a uno de los jugadores más sucios de la liga: el alemán Nowitzki, que una vez más ha demostrado su mala sombra en un par de acciones flagrantes que los árbitros han pasado por alto. Es muy bueno, pero es muy guarro. A la postre, 104-92 y Kidd arrastrándose detrás de Paul: el que fuera en su día uno de los mejores marcadores de la NBA hoy no ha podido evitar el "Huracán Paul", que ha barrido a la oposición con 35 puntos y 10 asistencias. Impagable la cara de Mark Cuban, dueño de los Dallas Mavericks, al final del partido.

El Houston - Utah se juega demasiado tarde, y mañana tengo dos partidos que hacer. "T-Mac" debería imponer su ley: más que nada, porque como Utah recupere el factor campo los Rockets pueden ir despidiéndose del anillo...

sábado, 19 de abril de 2008

Empieza lo bueno


Se acabaron las tonterías. Por fín ya no tenemos que soportar los infames partidos de final de temporada, donde ya están claras las posiciones de cada uno en play-offs. Donde casi nadie se juega nada, y todo el pescado está vendido.

No he hablado de NBA en los pocos días que llevamos "abiertos al público", aunque ya lo he hecho en alguna ocasión en mi espacio de MSN. Y me siento ligeramente presionado: debido a que me considero un neófito en esto del básket (aunque llevo viendo partidos NBA desde hace ya muchos años), no me gustaría que nada de lo que escribiese "cabreara" a los fanáticos de la mejor liga de baloncesto del mundo que pululan por el periodismo valenciano, y les impulsara a darme "de hostias" en los comentarios. A saber: Sapena (Celtics), Pilán (Bulls), Blay (Sacramento), Guaita (Lakers)... e incluso el "tarado" de Mateu (Raptors).

Han empezado los Play-Offs 2008, señores. Y comienzo con una apuesta fuerte: New Orleans llegará a la final del Oeste (como yo no tengo "equipo", este año voy con Chris Paul y compañía); y allí palmarán contra los Lakers, que ganarán este año el primer anillo para un español en toda la historia.

viernes, 18 de abril de 2008

Confirmado: somos el hazmerreír de España


La semana que ahora llega a su conclusión ha sido, con diferencia, una de las peores de la temporada para el levantinismo. Y eso que el domingo pasado se venció en el Ruiz de Lopera al Betis... pero ni logrando victorias pueden tener siete días tranquilos los seguidores granotas. Y eso que no voy a contar la Copa del Valencia CF como algo "malo" para el levantinismo, por más que conozca a algún que otro aficionado a quién seguramente le costó pegar ojo el miércoles sabiendo que los "chotos" habían ganado un título.

Precisamente el mismo día que Baraja y Marchena alzaban la Copa del Rey, se confirmaba la noticia que todo el levantinismo esperaba con resignación: Gianni de Biasi, entrenador y autentico artífice de que el Levante esté dando la cara hasta el final en este último tramo de la temporada, se marchaba al Torino. El míster estaba hasta las narices de las falsas promesas, de no cobrar, y optó por marcharse a otro lugar donde la estabilidad fuera más o menos permanente. He escuchado a varios aficionados afirmar que De Biasi demuestra ser de este modo un "fiasco", ya que "deja al equipo en bragas y se marcha en el peor momento posible".

No estoy de acuerdo, y creo que la mayor parte de la afición levantinista opina lo mismo. El transalpino ha demostrado una profesionalidad, un carácter y una mano izquierda encomiable. Gracias a él, y sólo a él, el equipo ha sacado fuerzas de donde no las había, se ha repuesto a los golpes de la temporada e incluso se permitió soñar por unas jornadas con la salvación. Una savación que, a fecha de hoy, es más que imposible. De Biasi se marcha como un señor, dejando una grata impresión en el levantinismo y, sobre todo, perdonando más de 150.000 euros de su ficha. Un sueldo que se merece, pero al que renuncia como último favor al club. Y se marcha a un equipo, el Torino, donde es idolatrado tras salvarlo hace un par de temporadas. Desde luego, esperemos que consiga su propósito de nuevo. Gracias por todo, míster.

Pero las desdichas no acababan más que de empezar. Veinticuatro horas después de quedarse sin entrenador, los jugadores convocaron una comparecencia de prensa el jueves a mediodía. Y Rubiales, uno de los capitanes, fue el encargado de dar la noticia: si el club y su Junta Directiva no encuentran soluciones, la plantilla hará huelga el 26 y 27 de abril, fín de semana en el que el equipo juega frente al Recreativo en Huelva. Están, como todo el levantinismo, hasta las mismísimas narices de las mentiras, engaños y falsas promesas de la directiva, con un Pedro Villarroel que sigue con sus tejemanejes en la sombra, sin dejar de aferrarse al club, a sus acciones... Destruyendo poco a poco, en definitiva, el club que tanto afirma querer.

Y el domingo hay partido. El "marrón" ha sido para Jose Ángel Moreno, director técnico de las categorías inferiores del Levante, quién desde el principio ha afirmado que no pretende cambiar casi nada del actual plantel para los partidos que restan de Liga. El mayor temor de los aficionados es que, tras quedarse sin entrenador, tras muchos meses sin cobrar y con su disposición a "plantarse" dentro de 10 dias, el Levante nos muestre el domingo su peor versión: la de principios de temporada, la de un equipo desmotivado y que baja los brazos al primer contratiempo. Y encima el Getafe vendrá con ganas de resarcirse por la final de Copa... Madre de Dios. Sólo nos queda la posibilidad de que algún alma caritativa incentive a unos jugadores, maletines mediante, que ya piensan en la Segunda División aunque el descenso no se haya consumado de manera matemática.

Mientras tanto, Villarroel sigue ahí. Haciendo tiempo. Esperando. Rezando para que el Ayuntamiento acabe "regalando" el dinero necesario para salvar el Levante mientras él sigue como jefe de operaciones. "Al Valencia se lo hicieron, ¿por qué no a nosotros?", pensará. Pero eso no va a suceder: el Ayuntamiento no se plantea echarle un cable a la entidad granota a menos que el olor a Villarroel se esfume de sus oficinas. Y con la marcha de De Biasi, el descenso inminente, el cabreo de los aficionados y la posible huelga de los jugadores... el club "huele" a desastre más que nunca.

jueves, 17 de abril de 2008

Juan, ¡¿gracias por todo?!


Alucinante. Sólo puedo calificar de esta manera lo que véis en la imagen de arriba. Esta camiseta se repartió en la Plaza de Toros, en el "sarao" montado por Julio Insa. Mira que tengo amigos en Radiosport, muy buena gente, enormes profesionales de los medios. Pero me reservo mi opinión sobre este arrebato "solerista": che, vale que el VCF te patrocine el evento a través de Telefónica, y vale que por encima de todo defiendas al club y a su máximo accionista... pero lo de la camiseta es pasarse un poquito, ¿no? "No feia falta, Juliet", que diría aquel.

Polémicas aparte, lo más importante fue el resultado de la final: 3 a 1, y la séptima Copa "pa la saca". Un partido, además, ganado con solvencia, con brillo incluso, sacando a relucir las cualidades de ese Valencia rocoso y sólido atrás y demoledor al contragolpe. Fue el partido de Silva, por su preciso manejo del balón en los metros finales; de Mata, por su estado de gracia; de Alexis, por reivindicarse y hacer su mejor partido con la camiseta del VCF justo el día más importante del año; de Baraja y Marchena, cuya veteranía e intimidación pudo con el centro del campo azulón; y de Morientes, gran persona y todavía mejor jugador, que sigue con la ilusión del primer día tras haber ganado todos los títulos a nivel del clubes que un jugador pudiera desear.

Dentro de tres días, sin embargo, regresamos a la Tierra. A esa Liga que tantas decepciones está dando este año. Los blanquinegros visitan La Catedral... y parece que Ronald Koeman finalmente se sentará en el banquillo. Había fuertes rumores de que, con victoria o sin ella, Koeman sería fulminado en la reunión del Consejo del jueves. Pero, tras la alegría de la Copa (y la consiguiente "alegría" por las "copillas" de madrugada en alguna discoteca de Madrid), los directivos recapacitaron, anularon la reunión de ayer y van a mantener al holandés un poco más... al menos, hasta el domingo a las doce de la madrugada.

Volvemos de nuevo a la camiseta. Vale, el Valencia ha ganado un título... pero no gracias a Juan Soler, sino más bien "a pesar" de él. Una reflexión similar se podría aplicar a un Koeman en el que los jugadores hace tiempo que no confían, en quien Joaquín (menudo mosqueo llevaba el gaditano el miércoles por la noche tras no disputar ni un minuto de la final), Villa, Silva y otros futbolistas dejaron de creer hace tiempo. Al holandés se le recordará por dos cosas: por lograr que la Copa volviera a las vitrinas valencianistas nueve años después, y por ser el entrenador con peores números ligueros en la historia de la entidad. Ha llegado la hora de "katanearlo", antes de que la situación vaya a peor. Porque, no nos engañemos, el partido del miércoles lo ganaron los jugadores, no el entrenador. Si el Valencia vence el domingo al Athletic, el holandés dispondrá de siete días más de agonía. Si palmamos... "per l'aire".

miércoles, 16 de abril de 2008

Quedan menos de tres horas...


... para que el Valencia, por fín, arranque una sonrisa a sus aficionados. Para que el balón eche a rodar en el verde del Calderón, y todo lo malo que ha sucedido este año pase a un segundo plano. Para que los nombres de Albelda, Soler, Quique Sánchez Flores, Ronald Koeman... no sean para los sufridos valencianistas más que recordatorios de que mañana vuelve la realidad. Mañana, pero no hoy. Hoy es noche de Copa. En tres horas, el Valencia puede empezar a cimentar su séptimo trofeo copero.

En la radio tenemos los nervios a flor de piel. En la plaza de Toros, en los bares, en las casas... me imagino que todos los aficionados estarán igual de inquietos. Ansiosos de que empiece el encuentro, y de ver la versión "Dr. Jeckyll" del equipo, y no la nefasta cara negra de "Mr. Hyde". Pero, al final, no dependerá ni de los sufridores valencianistas, ni de Juan Soler, ni de Ronald Koeman lo que ocurra en la final de esta noche. Dependerá, como viene siendo habitual desde que el tulipán está al frente del banquillo, de los jugadores. Y por eso, sólamente por eso... soy optimista, che. "Avui guanyem". ¡Seguro!

martes, 15 de abril de 2008

Papá, ¿por qué somos del Valencia?


Salía el pasado sábado de Mestalla con la cabeza gacha, rumiando, pensando en lo que acababa de ver. A la salida, me topé con apenas cinco o seis aficionados que esperaban en la puerta por la que salen los jugadores del Valencia Clúb de Fútbol. Entre ellos pude ver a un padre cogiendo a su hijo de la mano: un chaval de apenas ocho o nueve años, que aguardaba impaciente con un bloc en su mano la salida de los jugadores, de sus ídolos, de sus héroes.

El niño seguro que había presenciado el choque en directo, pero no daba importancia al juego del equipo. A esas edades, la mística del fútbol consigue ocultar todo lo demás: el mal juego, los resultados negativos, el cabreo de la afición... Eso es lo que los aficionados tienen que soportar cada quince días en Mestalla. El sábado, ante el Rácing, el Valencia de Koeman volvió a decepcionar. Volvió a perder. Volvió una imagen lamentable, pese a la mala suerte de disparar al palo en dos ocasiones. Son ya sólamente 18 los puntos obtenidos de 63 disputados. Este equipo ya no gana ni haciendo trampas.

La paciencia del aficionado, no obstante, merece un especial reconocimiento. Las peñas habían acordado con los capitanes apoyar al equipo durante los noventa minutos. Y cumplieron su promesa: dieron aliento, se entregaron y se vinieron arriba con una fuerza inusitada tras el empate de Villa. Luego, el 1-2 de Tchité enmudeció por enésima vez a unas gradas que antaño no callaban nunca. El público esperó al minuto noventa, como había prometido. Y, en el tiempo de alargue, sacó los panuelos a pasear. Otra vez.

El niño de ocho años no vería nada de esto. Pero, ¿qué le diría a su padre el adolescente de 14 o 15 años que tuvo que soportar semejante disparate? El eslogan del Atlético de Madrid hace un par de años da la respuesta: "Papá, ¿por qué somos del Atleti?" Los aficionadas están padeciendo un calvario impropio de un club tan grande como el Valencia. Y en el epicentro del terremoto, un caradura de nombre Ronald y apellido Koeman que se resiste a dimitir. Que se aferra a su contrato como último recurso, y que pone por encima la "pasta" y su indemnización millonaria (¿quién fue el genio que le blindó el contrato en el mes de diciembre?) al bienestar de la plantilla y del club. Un tío cuyas "desiciones" no tienen ni pies ni cabeza, y que poco a poco se está "cepillando" a una plantilla que comenzaba el año con aspiraciones enormes y que ahora está al borde del descenso.

Faltan poco más de 24 horas para que el Valencia salve la temporada tras ganar la final de la Copa del Rey, o bien para que Koeman vaya "per l'aire". Porque no tendría sentido alguno mantener al holandés al frente del equipo si "palmamos" en el Calderón. Pueden entrenar Bakero, Pellegrino, Óscar Fernández o ese extraño elemento llamado Tony Bruins-Slot... pero hay que alejar a Koeman del banquillo a toda costa. Los jugadores no creen en él, la afición no le "traga" y los resultados son paupérrimos. Morera, ¿a qué esperas? O, mejor dicho: señor Soler, ¿a qué narices esperas? ¿A bajar a Segunda?

lunes, 14 de abril de 2008

El techo de Pamesa


Aprovechando la visita a este blog de reciente creación de un ilustre del básket como es Aitor "el de la pasarela" Pilán, hoy toca hablar un poquito de baloncesto. Y mira que tenía la golosa tentación de arrearle hostias como un campeón a Ronald Koeman, pero me reservaré ese placer para mañana o el miércoles. Porque ahora ha llegado el momento de hablar de Pamesa.

La temporada prometía: un equipo renovado, con refuerzos importantes en la dirección como Shammond Williams, un pívot veterano y dominante como Rebraca y un técnico, Fotis Katsikaris, que ya demostró su hambre y exigencia ganadora el pasado año. Poco a poco, las cosas se fueron torciendo: primero de forma literal, cuando la rodilla de Vule Avdalovc hizo "crack" allá por principios de noviembre; y luego de forma figurada, cuando Rebraca resultó no estar en condiciones físicas de competir al más alto nivel y se vio obligado a rescidir su contrato con el conjunto azulejero. Sin embargo, el equipo seguía vivo, ganando partidos como el de Badalona y mas o menos manteniendo sus expectativas de lograr algo grande este año.

El castillo de naipes finamente construido a tres manos por Manolo Llorente, Johnny Rogers y Katsikaris comenzaría a derrumbarse en la ominosa Copa del Rey de Vitoria. Ante el DKV Joventut, Pamesa dio una imagen lamentable, y fue eliminado a las primeras de cambio dejando un regusto amargo entre sus aficionados. La excusa de las bajas (Barac no estaba en condiciones, tampoco Garcés ni Oliver) sólo servía para poner de manifiesto lo que todos nos temíamos: que la plantilla, además de descompensada, era demasiado corta para afrontar con garantías Copa ULEB, Liga ACB y Copa del Rey. Poco después el equipo renacería, ganaría partidos, aseguraría casi definitivamente su presencia en "play-offs" y se clasificaría para la Final a Ocho de la Copa ULEB en Turín... pero "algo" seguía sin funcionar del todo.

El jueves pasado todos nos dimos cuenta de qué era ese "algo": el Pamesa Valencia 2007-2008 ha alcanzado su techo competitivo. De nuevo, la imagen dada ante el DKV Joventut en Turín fue muy mala, y esta vez no había lesiones que excusaran el juego del equipo. A nivel competitivo, esta plantilla no se puede comparar con Madrid, Barça, TAU y mucho menos con el DKV: aquí la justificación de que la "Penya" fue a la postre la ganadora de la Copa ULEB no enmascara la cruda realidad. Una realidad que es necesario asumir cuanto antes: este equipo está uno o dos escalones por debajo de los grandes equipos europeos, sin posibilidad de aspirar a títulos a menos que haya cambios. Y pronto.

Se ha cuestionado a Katsikaris tras la "palmada" en Turín. Pero, a falta de ver cómo acusa el equipo el mazazo en el partido de este miércoles ante el León, no creo que la culpa sea del técnico: tiene cualidades tácticas y espíritu ganador de sobra para hacer un Pamesa grande. A lo mejor es momento de mirar a Rogers, aunque si yo estuviera en su lugar posiblemente habría fichado de forma similar. La opción más sensata, no obstante, creo que es esperar: acabar la temporada luchando por algo en "play-offs" y sin precipitaciones en lo referente a nuevos fichajes. Y, a partir de finales de junio, hablamos. Hacemos un equipo compensado. Barremos y hacemos "limpieza" en la plantilla (los jugadores que no seguirán el año que viene ya lo saben). En definitiva, equilibramos una plantilla con sensatez y buenas incorporaciones, y somos ambiciosos en los objetivos para la temporada 08-09. No es tan difícil: sólo hay que haer un poco de autocrítica, y evitar errores similares en el futuro.

domingo, 13 de abril de 2008

Un presidente con mucha "geta"


Hablaba hace un par de días de que la faceta deportiva del Getafe era admirable. La gestión de cesiones, fichajes y demás que lleva realizando desde hace varias temporadas su presidente, Ángel Torres, sólo puede calificarse de intachable. Sobre el terreno de juego hay poco que objetar al club azulón... pero las cosas cambian cuando toca referirse a otros aspectos de su funcionamiento.

El amigo Pkdor, del más que recomendable Blog de Checheche, lo expresó de forma contundente la semana pasada. Y es que, en paralelo al crecimiento del Getafe a nivel de resultados y repercusión mediática, estamos asistiendo a la aparición de otro efecto colateral: el progresivo discurso demagógico y altivo de un Ángel Torres que parece estar emborrachándose de éxito en los últimos meses. La final de Copa ha supuesto un importante punto de desencuentro entre Valencia y Getafe, y el señor Torres parece olvidar que gran parte del éxito de su equipo se basa en la cesión de jugadores pertenecientes a otros clubes grandes... entre ellos, el Valencia.

Gavilán, Albiol, Pallardó... Jugadores del Valencia que militan o han militado en calidad de cedidos en el equipo azulón. Eran tiempos en los que Torres era el presidente simpático, un socio del Madrid que a base de buen ojo y una gestión efectiva estaba convirtiendo al "Geta" en un rival a tener en cuenta. Ahora, las cosas son distintas. Ahora, Torres y sus "amigos" Calderón y Laporta (otro que empezó bien, y se ha convertido en un dictador independentista de no te menees) mandan en la Federación, con un poder tal que pueden decidir que la final de Copa se juegue en el Calderón, para así no conceder ventaja a la afición valencianista, más numerosa que la del Getafe. Luego, entre él y el alcalde de Getafe urden un plan para presionar a la Liga a que el Valencia dispute su partido el domingo, cuando el día previsto era sábado. Por desgracia para ellos, el sentido común no dejó lugar a sus pretensiones incomprensibles.

Luego está el tema de las entradas. Y es que hay que tener "jeta", con jota, para usar la web del Getafe como punto de reventa de unas entradas, las de la final de la Copa del Rey, enormemente anheladas por los aficionados valencianistas a los que no les tocaron en suerte. Y encima luego, con toda la cara del mundo, niega cualquier responsabilidad y dice que las entradas son sólo para los socios del Getafe. Torres defiende el supuesto señorío de su equipo, cuando los propios aficionados azulones están haciendo su agosto revendiendo las entradas de la final en Internet bajo cortinas de humo del tipo "vendo mechero por 400 pavos y regalo dos entradas para la final en el Calderón".

El Getafe tiene un gran equipo, sí señor. Pero no debemos engañarnos: poco a poco estamos viendo la verdadera personalidad de su presidente, cuyo carácter está demostrando ser típicamente madrileño, con la chulería y prepotencia por bandera. No pasaría nada si se tratara de un Madrid o un Barcelona (de nuevo, sólo hay que ver a Laporta o a Ramón "los jugadores cobran demasiado" Calderón), pero cuando el éxito de tu equipo se basa en las buenas relaciones con otros clubes para que te cedan jugadores, es mala idea tocarle las narices a entidades como el Valencia CF. Torres, bájate del pedestal y vuelve a la tierra... o será tu equipo el que se pegue el batacazo.

viernes, 11 de abril de 2008

Un equipo con un par de huevos


Obviamente, por el título del artículo, os habréis imaginado que no estoy hablando del Valencia CF. Quizá el Levante se ajuste mejor a la frase, pero tampoco. Doy comienzo a un díptico en el que analizaré las luces y sombras del Getafe CF, rival de los ches en la final de la Copa del Rey el próximo miércoles. Y para empezar, malas noticias: en el plano deportivo, este equipo le da mil vueltas al de Ronald Koeman.

Hoy todos los periódicos, radios y televisiones han abierto con el gran partido del equipo dirigido por Michael Laudrup en la noche de ayer, poniendo contra las cuerdas a todo un Bayern de Munich durante 119 minutos. Los alemanes sólo pudieron empatar y pasar la eliminatoria debido a tres factores: el garrafal error del Pato Abbondazieri en el segundo gol teutón, la lamentable actuación del colegiado suizo Massimo Bussaca (cuyo nombre rima sospechosamente con "butxaca", que es lo que llenaría tras el pago de la UEFA por los servicios prestados: a saber, dejar con diez al Getafe en el minuto 5 y no pitar una falta flagrante de Kahn en la jugada que supuso el definitivo empate a tres)... y, cómo no, la ya tradicional "potra" increíble de todos los equipos alemanes.

El juego del Getafe es valiente, con gusto por el toque y el desmarque, con centrales como Cata Díaz o Belenguer que mandan en la zaga como mariscales; con un centro del campo enormemente trabajador (Celestini ayer se "zampó" al bocazas Van Bommel), unas bandas rebosantes de físico y calidad y una delantera con gran movilidad. ¿El resultado? Un estilo eléctrico, rápido y efectivo al contragolpe... justo las cualidades del Valencia antaño campeón de UEFA y Liga.

En los banquillos la cosa es incluso más preocupante. Ambos entrenadores, Koeman y Laudrup, comparten similitudes: ambos estuvieron en el Dream Team de Cruyff, ambos tenían una gran visión de juego, y ambos se estrenaban esta temporada en la Primera División española. Sin embargo, los parecidos terminan ahí, ya que sólo hay que ver el juego de los equipos que dirigen para encontrar las siete diferencias: el toque rápido y preciso del Getafe, y las carreras sin sentido de un Valencia cuyos jugadores, como decía Joaquín hoy, corren "como pollos sin cabeza". Por eso a nivel táctico el ganador está claro antes de empezar, al menos, en teoría.

La única esperanza de los valencianistas, entonces, reside en los jugadores, en su calidad individual con respecto a los azulones. Aunque tras ver el partido de ayer frente al Bayern, ¿quién se atreve a decir que los getafenses no tienen calidad? Braulio, Manu del Moral, Casquero y demás son excelentes "peloteros", aunque falta por ver cómo pasa factura el cansancio físico y anímico tras la batalla ante los alemanes.

La teoría dice que, si los valencianistas saltan al césped del Calderón tan "enchufados" como lo hicieron contra el Barça, daría igual que no tuvieran entrenador en el banquillo porque la victoria no se escaparía. Pero ojo con este Getafe peleón y guerrillero, que ayer dio una lección de pundonor y de tener más cojones que el caballo de Espartero. Los azulones seguro que quieren resarcirse de la eliminatoria perdida, y también de la derrota en la final del Copa del pasado año, y precisamente es su faceta futbolística la que le da la fuerza y confianza para afrontae el partido del próximo miércoles. Mucho cuidado.

miércoles, 9 de abril de 2008

Comportamiento errático


Quiero pensar que, al final, todos los problemas extradeportivos que afectan al Levante han acabado por nublar también el pensamiento de Gianni de Biasi. Sólo así puedo explicar la repentina suplencia de Kujovic, hasta el domingo el portero titular del Levante desde el mes de enero. No se entiende que, en el partido definitivo, en la última oportunidad del equipo de agarrarse a la permanencia, el técnico italiano concediera la responsabilidad a Manolo Reina, haciéndole debutar en Primera en el partido más importante de la temporada. ¿El resultado final? Cero a tres, con un Levante anímicamente roto.

Es cierto que Kujovic nunca ha acabado asentándose en la portería granota, alternando grandes actuaciones con errores de novato. De hecho, el propio De Biasi le advirtió antes del partido ante el Almería: "Vlado, ni una más". Y Kujovic "cantó" en los dos goles almerienses, seguramente presa de los nervios. No se trata de un mal guardameta, pero el serbio ya nos ha acostumbrado a todos a tener uno, sólamente un error en cada partido... y que siempre le cuesta un gol al equipo. Puede que el míster haya querido dar un golpe de autoridad sobre la mesa, y decirle a todos sus jugadores que aquellos que no estén concentrados al máximo serán carne de banquillo. Desde luego, es la única explicación lógica que se me ocurre.

Del mismo modo, tampoco están muy claros los motivos de la suplencia de Jose Serrano, caído en desgracia desde hace un par de semanas. Por segunda jornada consecutiva, Armando formó en el eje de la defensa junto a Álvaro. No culpo al jugador del filial de la derrota, pero este tipo de movimientos en las jornadas clave son más que extraños. ¿Es posible que alguien de la directiva haya dado órdenes a De Biasi de alinear a jugadores jóvenes, que sí estarán el año que viene en el club, para que se fogueen en Primera? ¿Ó de que alinee a otros, con el objetivo de venderlos mejor en verano?

Estas decisiones me recuerdan a los desplantes tácticos de Abel Resino en el Calderón, a finales de la temporada pasada. Sería una lástima que, con la buena imagen que ha transmitido Gianni de Biasi desde su llegada al Levante, se tirara todo por la borda con movimientos absurdos en las siete jornadas que restan de competición. El italiano ha sabido "venderse", dejar clara su filosofía, su buen hacer psicológico con un vestuario hundido y sus puntos clave sobre el campo: orden atras, presión en el centro del campo y contragolpe. Por eso, cosas como las del domingo llaman tanto la atención, y por eso no deberían volver a repetirse.

lunes, 7 de abril de 2008

La estafa sigue su curso


Me compadezco de aquellos aficionados valencianistas que estuvieran esta tarde en la Nueva Condomina. Lo siento de veras por ellos... y me alegro de veras por los miles de espectadores que no han podido seguir el encuentro por televisión debido al conflicto entre Mediapro y Audiovisual Sport. Amigos valencianistas, os habéis ahorrado doce euros. Os lo digo de verdad.

El partido frente al Murcia sólo es el último eslabón en esa serie de catastróficas desdichas que es la etapa de Ronald Koeman como técnico che. La visita de los Marchena, Baraja, Joaquín y demás a tierras murcianas se saldó de la forma más lógica en tan insigne paraje: el Valencia no jugó un pimiento. La primera parte fue una película de terror sobre el césped: un equipo perdido y desorientado, a merced de un Murcia cuyos jugadores no daban crédito a las facilidades ante las que se estaban encontrando. El "Torito" Aquino volvió loco a Miguel por la derecha, Iván Alonso hizo lo mismo con la pareja de centrales "de la selección", el mediocampo formado por Baraja y Banega naufragó sin remisión y Morientes parecía Tom Hanks en "Naúfrago". Con dos tonterías, el equipo dirigido por un Javi Clemente al borde de un ataque de nervios puso al Valencia contra las cuerdas: primero con el gol, que llegó tras un saque de falta desde 40 metros botado por Abel y que Alonso remató sin apenas oposición, y después con una gran jugada colectiva que acabó con un remate al travesaño del "Torito".

El descanso no cambió el panorama. Koeman parecía no darse cuenta de que estaba palmando frente al penúltimo de la Liga, y sus cambios fueron tan previsibles como que te vas a mojar si llueve: Edu por Banega, Zigic por Morientes y Arizmendi por Mata. Daba igual, porque el equipo seguía sumido en l mediocridad, pese a que dispuso de un tiro a bocajarro de Morientes y de un remate minutos después de Zigic al travesaño. A Clemente le bastó con asegurar la línea de contención y plantar el autobús en defensa para amarrar los puntos y darle una alegría a la afición pimentonera.

Y ahora, ¿qué? Dos palmatorias consecutivas han dado con los huesos del Valencia a seis puntitos de zona de descenso. Pero parece que el holandés errante no quiere darse cuenta del delicado estado del enfermo, y en la posterior rueda de prensa insistió en su discurso monótono de las últimas semanas: "El entrenador depende de los resultados". Vamos, si leemos un poco entre líneas: "Yo no voy a dimitir. Si me queréis tirar, enseñadme los seis millones de euros y me largo en menos que canta un tulipán". Terrible. ¿De quién fue la brillante idea de "blindar" al entrenador holandés, allá por el mes de diciembre, cuando sonaban cantos de sirena procedentes de Barcelona?

Este Valencia es un desastre. Estamos ante una situación peligrosamente similar a la que tuvo lugar hace cuatro años, en la que se pasa de tener un conjunto sólido, rocoso, contragolpeador y ganador (Benítez) a ver a un Valencia gris, apático, endeble defensivamente y sin actitud (Ranieri, Antonio López). La fortaleza defensiva y sistema definido que a Quique Flores tanto le costó conseguir ha ido "per l'aire" en cuanto Koeman ha cogido (más bien, le han entregado) las riendas del club.

El descenso acecha. Es una realidad. El Zaragoza, conjunto con mentalidad europea y presupuesto similar al valencianista, se encuentra en puestos que le abocarían a Segunda de terminar hoy la Liga. Y en Mestalla, dentro de seis días, se recibe al "Euro-Racing" de Marcelino. Actualmente, el Valencia no gana en Mestalla ni al truc... y eso que los rivales no tienen ni idea de cómo jugar a tan valenciano juego de cartas. ¿Qué ocurrirá si se pierde la semana que viene? ¿Será destituido Koeman a apenas tres días de toda una final de la Copa del Rey? Ocurra lo que ocurra, lo que hoy se ha confirmado es que de ninguna manera los rectores del Valencia deben permitir que el holandés siga la temporada que viene. Koeman ha resultado ser una estafa, un engaño de entrenador que presenta los peores números de la historia del Valencia CF (18 puntos de 60 posibles... y cada vez peor). Sólo queda tratar de adivinar cuantos partidos le quedan como entrenador che. Por el bien del club, esperemos que sean pocos.

sábado, 5 de abril de 2008

La manipulación de los medios

Puede que resulte chocante esta afirmación, más aún teniendo en cuenta mi pertenencia a dichos medios de comunicación. Las medias verdades, sesgos y directamente mentiras en televisiones, radios y periódicos son mucho más habituales de lo que el público piensa. Hace unos años, antes de entrar a la facultad, hubiera negado la cabeza ante tal afirmación; pero, tras escuchar las largas pláticas de los profesores de la universidad, hablando de "ética", "deontología", "moral periodística", "objetividad" y todas esas cosas; y luego ver el "mundo real"... de veras, me entra la risa floja.


El caso es que los intereses, en el mundo del fútbol, últimamente van que vuelan. Un ejemplo práctico para todas aquellas almas cándidas que no se crean lo que les digo: el Valencia CF. Como muchos habréis podido ver, los jugadores portan en sus camisetas el logo de Canal Nou y de RTVV. Esto es consecuencia directa del convenio firmado entre el ente autonómico y el Valencia, por el cual el club presidido en estos momentos por Agustín Morera percibe anualmente 30 millones de euros procedentes de RTVV. Lógicamente, Canal 9 y Radio Nou pueden considerarse los medios "oficiales" del club, vías para amplificar los éxitos... y sepultar bajo toneladas de desinformación las noticias que no interesan cuando las cosas van mal.


Pues bien, despues de que el Barça fuera "per l'aire" el pasado jueves 20 de marzo, la gente se echó a las calles, inundó la Avenida de Suecia y festejó la clasificación para la final de Copa con cánticos. Unos cánticos que en su mayoría estuvieron dedicados a los jugadores, que salieron al balcón exterior para festejar el éxito. No obstante, al día siguiente en Canal Nou las imágenes fueron subtituladas con los lemas "Koeman, quedate", información de la que se hicieron eco otros medios de comunicación. La sensación general era que la afición aclamaba al entrenador valencianista.


Hasta aquí, todo claro. El problema es que dichos cánticos no tuvieron lugar. Me explico: yo estuve en la Avenida de Suecia, en conexión con la retransmisión del partido en directo para LP Punto Radio, y me metí en pleno "follón". En medio de la fiesta, vamos. Y juro y perjuro que en ningún momento NADIE dijo eso de "Koeman, quedate". Abajo tenéis un vídeo, grabado por servidor, que lo atestigua:




Por si el vídeo anterior no es suficiente, aquí va otro que he encontrado buceando un poco por Youtube:




"Puta Antena 3". Señores de RTVV (con intereses en el Valencia), señores de Marca (con intereses en el grupo Antena 3), un poquito de oído fino no vendría mal antes de redactar un bulo como noticia verdadera. Más que nada, por que aquello que a lo mejor es un error humano de un redactor un poco "tapia" puede convertirse, para algunos malpensados, en un intento de manipulación informativa. Luego los aficionados de España critican a los valencianistas con frases como ésta: "míralos, estos del Valencia no saben lo que quieren: el día de la Copa aclaman a Koeman y ahora piden que se vaya". No, señores: la gente no idolatraba a Koeman el día 20, igual que no quería que se quedara tras el partido ante el Madrid, e igual que ahora piden su cabeza en una pica tras la "bacalá" del pasado domingo frente al Mallorca.


¿Escalofriante, verdad? Pues que sepas, astuto lector, que estas medias verdades en los medios tienen lugar a menudo. De hecho, mucho más a menudo de lo que la gente cree. Por ello es tu labor, como ciudadano del siglo XXI, echar mano de Internet y contrastar las informaciones de vez en cuando... ya que aquellos que las redactan no tienen la poca vergüenza ni ética periodística de hacerlo por ellos mismos. Para llorar.

jueves, 3 de abril de 2008

La dignidad de los impagados


Perder en Almería fue la estocada definitiva, espadazo que atravesó hueso, carne y nervios hasta apuñalar el corazón del levantinismo. El Levante está en Segunda: una noticia que no por esperada es menos dolorosa. De acuerdo: los números, esos que casi siempre están para respaldar opiniones, en esta ocasión son benévolos con el equipo y dejan abierta un pequeñísimo resquicio a la esperanza granota. Pero hay que ser realistas: quedan ocho jornadas, 24 puntos por disputarse, y el Levante cuenta ahora mismo con 19. En el hipotético caso de que los de Di Biasi ganaran todo lo que les queda, llegarían a los 43 puntos... cifra que ni siquiera parece ser suficiente. Sumadle a eso que el Levante debe visitar aún al Madrid en el Bernabéu, ir al Ruiz de Lopera, recibir al Valencia en el Ciutat de Valencia como local... Vamos, lo dicho anteriormente: el Levante está en Segunda.

Lo difícil de interiorizar para un seguidor granota es todo lo que acompaña a un descenso de este tipo, a falta de más de un mes de competición. Esta semana el Consejo de Administración del Levante se reunía para planificar la temporada que viene... en Segunda División. Los jugadores han hecho lo propio: tras abortar la rebelión que tenían previsto llevar a cabo si Villarroel no vendía las acciones (curiosamente, con Gianni de Biasi como cabecilla), algunos de los integrantes de la plantilla han dado la cara tras el palo de Almería. Y sus declaraciones deben de llenar de orgullo a los aficionados granotas... y hacer avergonzar a algún que otro directivo, autodenominado en su día "salvador del Levante".

Juanma Gómez, precisamente uno de los que seguramente no siga el año que viene debido a su buen cartel en Primera, fue el primero en dar la cara tras el partido del fín de semana. Tras ser preguntado por una posible oferta del Rácing, Juanma dejó patente su pundonor y su implicación, al tiempo que lanzaba un aviso a navegantes: "nos conviene acabar bien la temporada". Efectivamente, aquellos jugadores que están completando una temporada más que "dudosa" (se me ocurren media docena de nombres) deberían hacérselo mirar, ya que esa actitud no ayuda mucho a que otros conjuntos de Primera se fijen en ellos como posibles refuerzos cara a la temporada 2008-2009.

Luego fue Pedro León el que ayer salió a ofrecer sus impresiones. El fichaje más caro de la historia del club afirmó que no se le caerían los anillos "si nadie me ficha y me toca jugar en Segunda". El muleño, que no ha gozado de continuidad esta temporada, hizo gala de un discurso similar al que ha sostenido Miguel Ángel este mediodía, quien declaraba que hay que "dejárselo todo en el terreno de juego porque defendemos unos colores".

Dicen que la grandeza de un club puede medirse de tres formas: por sus dirigentes, por la implicación de sus jugadores y por el apoyo de su afición. La lógica dice que una comunión de las tres garantiza el éxito casi de forma matemática. Qué triste es pensar que el Levante anda sobrado de afición y de jugadores "con bemoles" (ojo, y de un entrenador que es un fenómeno)... y debe por el contrario arrastrar una pesada losa en forma de Junta Directiva incompetente e ineficaz. Incapaz siquiera de llevar al día las nóminas de unos jugadores que, una vez más, han demostrado estar muy por encima de los dirigentes que les (im)pagan.