Mostrando entradas con la etiqueta paul pierce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paul pierce. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de diciembre de 2008

POW Gasol se la lía a Boston


Pobre Sapena. Definitivamente le gafé el lunes pasado a Boston cuando me escogió como compañero en el NBA Live 09. Caímos ante los Bulls de Blay y Milán, y desde ese día no levantan cabeza. Puede que los Celtics "reales" ganasen su partido más inmediato ante Philadelphia, sí; y puede que mantuviesen su record de victorias y hayan batido la mejor racha de la historia con 19 partidos ganados. Pero el caso es que esta noche visitaban el Staples Center... y hemos podido disfrutar de un auténtico partidazo.

Durante los tres primeros cuartos se ha visto lo de siempre: Boston enchufado, haciendo su partido, su juego, y manteniéndose ahí. Por su parte, Lakers funcionaba a arreones: ahora mete tres seguidas Kobe, ahora sale Odom y aporta puntitos, ahora un triple de Vujacic... Mientras, Gasol sesteaba, con un inicio malo pero poco a poco haciendo sus números habituales casi sin romper a sudar. 71-67 al finalizar el tercer periodo, y la sensación flotando en el ambiente de que en dos arreones los Celtics se llevarían a casa la victoria.

Pero algo raro ha pasado. Las plegarias de Guaita y los suyos han surtido efecto, porque se ha visto por primera vez en esta temporada a los Lakers que ganaron a San Antonio en play-offs de la temporada pasada; que pasaron por encima a Utah Jazz en Salt Lake City; y que acabaron el año pasado como mejor equipo del Oeste. Por primera vez, los Lakers han defendido, y han jugado para ganar. Y en esos últimos doce minutos, la clave ha sido la actuación de hombres como Odom, Trevor Ariza... y Pau Gasol.

Los últimos tres minutos de Pau han sido ESPECTACULARES. Tocado por esa varita mágica que cada partido designa al héroe de la noche, Gasol ha encadenado cinco acciones brutales que han acabado por dar la victoria a los angelinos. En primer lugar, un tirito de los que le gustan, cuatro metros y para adentro. En segundo, una pugna espectacular con Garnett, un duelo en el que han saltado chispas durante toda la noche. Luego, Kobe penetra, se lleva a dos con el y cede para que Gasol entre por el centro y machaque. Y las dos más importantes: un dos más uno grandioso, tras penetración y bandeja ante Paul Pierce; y un "pincho de merluza" a un Ray Allen que ya había armado el brazo para otorgar la ventaja definitiva a Lakers (92-83 al final). Inmenso.

Veinte puntos, tres rebotes, cinco asistencias y tres "txapelas". Sus números habituales, pero que hoy son mucho más valiosos por el rival que había enfrente y por el momento escogido por Pau para aparecer y ser decisivo. Tercera derrota de Boston, que no obstante ganará con la gorra en el Este a menos que Cleveland obre el milagro; y se abre una nueva etapa en L.A., ya que tras ganar a los vigentes campeones la cantinela del "Yes We Can" retumbará con fuerza en las paredes del Staples. Lo único que está claro es que, tras este partidazo, todos hemos salido ganando. Papá Noel Stern se lo ha currado a base de bien.

PD. Y los Hornets, pues... Hemos palmado con dureza ante Orlando de veinte (88-68). No tiene buena pinta este año, ya que pese a los Paul, Chandler, West, Pedja y Posey, algo no acaba de arrancar. Lagarto, lagarto...

miércoles, 18 de junio de 2008

Finales NBA: Boston, justo campeón (BOS 4 - 2 LAL)


El seguidor del baloncesto de Conferencia Oeste que habita en mí esperaba ansiosamente poder celebrar este post número 50 con una victoria de Los Angeles que forzara un séptimo y definitivo encuentro. No se me caen los anillos (lo sé, malísimo... aforismo, olvidado) al reconocer que en estos Playoffs 2008 mis simpatías iban totalmente con el juego imaginativo, ofensivo y alegre de los Hornets de Chris Paul. "Como mal menor, que ganen los Lakers", pensé cuando los de Byron Scott fueron eliminados por los pérfidos Spurs.

Pero los Celtics han demostrado en estas Finales que el baloncesto es mucho más que ataque y defensa, y desde luego mucho más que las individualidades del Kobe Bryant de turno. La clave, obviamente señalada por muchos, estuvo en la estratosférica remontada que los "orgullosos verdes" lograron en el cuarto choque. Hasta ese momento, sin embargo, ya se habían adivinado los dos pilares sobre los cuales los Celtics fundamentarían su retorno a la gloria dos décadas después: orgullo... y actitud.

Pierce y compañía han manejado los partidos de la manera más experta, solidaria y competitiva posible, por lo que sólo cabía esperar un victoria que a la postre iba a llegar la pasada madrugada. Y lo hizo de la manera más humillante para los Lakers: 131-92 en un TD Banknorth Garden "on fire", que pedía más, que exigía más a sus chicos, que no quería sólamente "ganar" a L.A. sino apalizarlos sin piedad. Gasol estuvo horrendo. Kobe estuvo infame. El banquillo de los Lakers, inoperante. Y Phil Jackson se veía los toros desde la barrera, y lo único que hizo en toda la noche fue "rajar" de Gasol una vez el título ya se había teñido de verde.

El hombre de la noche, y de los seis encuentros, ha sido Paul Pierce. Quién lo hubiera dicho cuando, en el tercer cuarto del Game 1, se retiraba a vestuarios con la rodilla maltrecha. Su reaparición en plan "Cid Campeador" fue clave para asegurar ese primer triunfo, que hasta ese momento se estaba decantando para los angelinos. De ese punto en adelante, exhibiciones como la de hace unos días con 38 puntos, y unas ganas, pasión y liderazgo propios del que lleva muchos años aspirando a la gloria y ahora la tenía al alcance de la mano. "The Truth" ha sido el MVP de las finales, y la piedra angular en la victoria céltica. Igual que Garnett: "The Big Ticket" completó un Game 6 pletórico, dejando a Pau Gasol en la miseria. Allen hizo su faena, y Rondo sobresalió con 21 puntazos. El resto, como suele decirse, es historia.

Han sido unas finales interesantes y emotivas, colofón a una temporada 2008 bastante entretenida en su tramo final (pese a las "bacalás" vistas en alguno partidos de las eliminatorias del Este). Kobe ha remado durante todo el año hasta ahogarse en la orilla; veteranos como Garnett por fín han saboreado las mieles del Anillo; Pau tiene un margen de mejora inmenso, y de seguro que el año que viene se verá su mejor temporada en la NBA; y, por encima de todo, esta ha sido la temporada en la que un chavalín llamado Chris Paul ha levantado a todos los espectadores de sus asientos, ofreciendo el preludio a lo que puede ser el mejor base de los últimos años en un equipo, New Orleans, que ha practicado el baloncesto más alegre de toda la NBA.

PD. Felicidades a Sapena, Damiá y, por extensión, a todos los célticos que siguen enarbolando la bandera del "old school celtic pride". ¡Enhorabuena!

lunes, 16 de junio de 2008

Finales NBA: ... y el quinto día, Pau defendió (BOS 3 - 2 LAL)


¡Por fín! Tras mucho tiempo cargando con el estigma de ser considerado un jugador "blando" (y me incluyo entre aquellos que suelen sacar el dedo acusador a pasear), ayer Pau Gasol demostró que puede ser decisivo en la Liga (103-98). Durante los cuatro partidos anteriores, sólo en el tercero Pau había mostrado un mínimo de intensidad defensiva; y en ninguno había sacado a relucir toda su calidad en las acciones de ataque. Ayer, 19 puntos, 13 rebotes, 2 tapones y una defensa impecable sobre un Kevin Garnett que acabó desquiciado y al borde de la expulsión por faltas. Supercrack.

Vamos primero con los matices. La ausencia por lesión de Perkins fue decisiva, ya que por primera vez los angelinos dominaron el rebote (40 capturas por 37 de los Celtics). Ademas, los problemas de tobillo de Rondo hicieron que jugara muy mermado, por lo que Boston jugó la mayoría del partido con House o Sam Cassell (qué feo eres, macho... pero menuda "muñequita" te gastas) como bases. Con todo esto, el partido acabó decidiéndose a falta de dos minutos para el final, con los Lakers dos arriba: en una de las últimas posesiones, un manotazo de Kobe "birló" a Paul Pierce la bola, Odom cogió el balón y dio un pase largo a Bryant que mató a dos manos la canasta... y el partido entero.

Hasta ese momento, "The Truth" estaba siendo la estrella de la noche: 38 puntos, tiros inverosímiles y un total dominio en las penetraciones a canasta. Acabó con 10 de 22 en tiros de campo... y con 47:58 minutos disputados. ¡Descansó sólo dos segundos! Esta puede ser una de las claves para el sexto partido: si a este "palizón" le sumamos el viajecito que espera a ambos conjunos desde California a Massachussets, es muy posible que el cansancio pase factura, sobre todo tras los visto en el tercer partido.

Pero volvamos a Gasol. Qué gusto da ver a un tío exprimirse en defensa, pelear todos los rebotes, darse de tortas con todo un Kevin Garnett que sufrió una barbaridad y nunca se sintió cómodo. Y luego moverse bien en ataque, percutir con el cuerpo bajo el tablero y anotar, anotar y anotar. Los Lakers se dieron cuenta del magnífico estado de forma del de Sant Boi y fundamentaron su ataque en balones al pívot durante el tercer periodo, en el que los Celtics apretaron lo indecible. Unos Celtics, de la mano de Paul Pierce, que tuvieron el partido y el Anillo en su mano durante un par de posesiones. Pero si Pau sigue igual de intenso, si Kobe sigue mirando más por el equipo que por él, si Odom sigue haciendo cositas... y ni Rondo, ni Perkins, ni Garnett están a la altura... ¿quién se atreve a descartar que haya un séptimo encuentro?

PD. PJ Brown sigue haciendo campaña para robarle a Bruce Bowen el galardón de "Jugador Más Sucio" de la NBA. Ayer repartió estopa de lo lindo, y pese a su condición de visitante los árbitros tuvieron el nivel de permisividad por las nubes. En el Garden, PJ se va a inflar...

miércoles, 11 de junio de 2008

Finales NBA: Ganó el menos malo (BOS 2 - 1 LAL)


Vaya toalla. Seguro que aquellos incautos españolitos que, como yo, trasnocharon para ver el tercer partido de la serie no se imaginaban que semejante esperpento iba a tener lugar. Todos vimos lo mismo, por mucho que las crónicas de determinados medios maquillen la realidad: el partido fue horrible (87-81). Y punto.

La cosa prometía: los Celtics aterrizaban en la soleada California con un cómodo colchón de 2-0 en la serie, una circunstancia que suele ir ligada a que el equipo visitante "regale" el tercer partido al local. Y, efectivamente, las estadísticas demuestran que algunos de los verdes estaban de vacaciones: Paul Pierce hizo un partido infame, con seis míseros puntos y cargado de faltas ("The Truth" echó de menos el criterio arbitral del Garden...); y Garnett maquilló en el último cuarto unos números igualmente groseros para acabar con 13 puntos y, eso sí, una docena de rebotes.

Sólo alguno de los partidos de la eliminatoria entre Cleveland y los propios Celtics superó el nivel calamitoso del choque de ayer. Por parte angelina, Kobe fue Dios una vez más (36 puntos y un 60% en tiro de campo) aunque falló siete tiros libres, Gasol y Odom cerraron bien el rebote (21 capturas entre ambos jugadores) y Sasha Vujacic apareció como invitado sorpresa para anotar 20 puntos (con 3/5 en triples), quedándose a apenas dos de igualar la anotación conjunta del resto del quinteto titular oro y púrpura. Como lo oís: Fisher, Odom, Gasol y Radmanovic estuvieron fatal en ataque.

En el bando "leprechaun", los paupérrimos números de Garnett (los Lakers deben agradecer su 6/21 en tiro de campo al buen trabajo de Gasol en defensa) y Paul Pierce se vieron contrarrestados por un Ray Allen que ha hecho "la sucia": dormitar impasible en rondas anteriores para desperezarse ante Detroit y despertar definitivamente en las Finales. Ayer los triples de Allen (con un increíble 5 de 7 intentos) sostuvieron en solitario a los Celtics durante gran parte del partido. Perkins molestó mientras las faltas se lo permitieron, y Rondo tuvo que retirarse antes de tiempo por una dolorosa torcedura de tobillo que puede mermar su juego en partidos venideros. En resumen, pocas, muy pocas credenciales para ganar en una cancha como el Staples Center, impenetrable en lo que llevamos de playoffs.

Para acabar, un dato escalofriante que demuestra el infumable desarrollo del partido: el porcentaje de tiro combinado de ambos conjuntos fue inferior al 39%. En cristiano: de cada diez intentos a canasta, 6 eran "pedruscos" o no entraban. Algunos analistas afirman que el bajo nivel visto en ambos conjuntos responde al palizón de viaje que ambos realizaron el lunes, "coast to coast", de Boston a Los Angeles. Y menos mal que el nuevo formato de 2-3-2 sólo obliga a que se realicen dos desplazamientos de este tipo como máximo: tiemblo sólo de pensar que pasaría si el formato volviera a ser ese 2-2-1-1-1 que existía antaño...

domingo, 8 de junio de 2008

Finales NBA: Pesadilla en Boston Garden Street (BOS 1 - 0 LAL)


En el duelo al sol de las finales de la NBA, el forajido de Boston disparó la primera bala. Y lo hizo tras un guión 100% peliculero, con altibajos, emociones a mil por hora y, eso sí, poco acierto para lo mucho que había en juego.

Ambientazo espectacular en el TD Banknorth Garden de Boston, un clima de pesadilla para unos Lakers que saltaron a la cancha con la misma piel de cordero con la que se fueron, tras ser esquilados "al estilo leprechaun". El "Beat LA!" resonaba por el panteón céltico con una fuerza inusitada, con la mala leche acumulada de más de dos décadas sin probar ni pizca de las mieles del éxito. Una gloria personificada en Paul Pierce, verdadera clave de la velada, cuya "muerte" y posterior resurrección en el tercer cuarto enardeció aún más a los aficionados verdes. Casi lo mismo que echar gasolina a un incendio forestal.

No vamos a engañarnos: la primera mitad fue mala, tirando a nefasta, con ambos equipos excesivamente fallones en ataque, sin ganas de arriesgar y presos del agarrotamiento típico de un partido de este calibre. El "Big Three" sostenía a los Celtics, mientras que los Lakers se encomendaban a Bryant y a los rebotes de Odom (Gasol estuvo, un día más, por debajo de las expectativas). Con el marcador igualado y todo por decidir se llegó al descanso.

El tercer cuarto fue otro cantar. La lesión de rodilla (algunos dirán que con algo de "cuento" por parte de "The Truth") de Paul Pierce condicionó el partido: los Lakers no supieron aprovechar el golpe anímico, Boston apretó los dientes (enormes Garnett y Sam Cassell, primo afroamericano del Chino Cudeiro) y le endosó a los angelinos un parcial de 6-0. Fue entonces cuando Pierce regresó a la contienda cual Lázaro resucitado, brincando por el tunel de vestuarios y dando vida a la animosa afición local. Dos triples casi consecutivos después, y un increíble 3+1 a tablero, Los Angeles dijo basta. Unos Lakers, por cierto, que jugaron su peor segunda mitad de todos los Playoffs 2008.

Boston golpea primero, aunque la presencia de "Freddie Krueger" Pierce en el segundo partido es dudosa. Si Kobe y compañeros pretenden salir de este mal sueño (¿inducido por "La Niebla" del Garden?), tendrán también que vigilar a "La Máscara" Garnett, que en el primer partido se infló a rebotear y ridiculizó a Gasol en el poste bajo. De momento, los Celtics ya han conseguido algo importante: que, al menos por unos días, Bryant y Phil Jackson duerman en la ciudad de Massachusetts con la luz encendida...

Como cierre, destacar el desfase cervecero y bizcochero durante el visionado de este primer partido, acompañado de "baloncesteros" ilustres, Sunny Delight, el NBA Live 08 y otras cosillas que hicieron más llevaderos los tramos de mal juego (que los hubo, y muchos) que se vieron el jueves de madrugada. Eso sí, nada pudo evitar que Orient se echara una cabezadita. No me quiero ni imaginar lo que hubiera pasado si la final llega a ser Utah - Detroit...