Pobre Sapena. Definitivamente
le gafé el lunes pasado a Boston cuando me escogió como compañero en el
NBA Live 09. Caímos ante los
Bulls de
Blay y
Milán, y desde ese día
no levantan cabeza. Puede que los
Celtics "reales" ganasen su partido más inmediato ante
Philadelphia, sí; y puede que mantuviesen su
record de victorias y hayan batido la
mejor racha de la historia con 19 partidos ganados. Pero el caso es que esta noche visitaban el
Staples Center... y hemos podido disfrutar de un auténtico partidazo.
Durante los tres primeros cuartos se ha visto
lo de siempre:
Boston enchufado, haciendo su partido, su juego, y manteniéndose ahí. Por su parte,
Lakers funcionaba a arreones: ahora mete tres seguidas Kobe, ahora sale Odom y aporta puntitos, ahora un triple de Vujacic... Mientras,
Gasol sesteaba, con un
inicio malo pero poco a poco haciendo sus números habituales casi sin romper a sudar.
71-67 al finalizar el tercer periodo, y la sensación flotando en el ambiente de que en dos arreones los
Celtics se llevarían a casa la victoria.
Pero
algo raro ha pasado. Las plegarias de
Guaita y los suyos han surtido efecto, porque se ha visto por primera vez en esta temporada a los Lakers que
ganaron a San Antonio en play-offs de la temporada pasada; que pasaron por encima a
Utah Jazz en Salt Lake City; y que acabaron el año pasado como
mejor equipo del Oeste. Por primera vez,
los Lakers han defendido, y han jugado para ganar. Y en esos últimos doce minutos, la clave ha sido la actuación de hombres como
Odom, Trevor
Ariza... y
Pau Gasol.
Los últimos
tres minutos de Pau han sido
ESPECTACULARES. Tocado por esa
varita mágica que cada partido designa al
héroe de la noche, Gasol ha encadenado
cinco acciones brutales que han acabado por dar la victoria a los angelinos. En primer lugar, un tirito de los que le gustan,
cuatro metros y para adentro. En segundo, una
pugna espectacular con
Garnett, un duelo en el que han
saltado chispas durante toda la noche. Luego, Kobe penetra, se lleva a dos con el y cede para que Gasol entre por el centro y
machaque. Y las dos más importantes: un
dos más uno grandioso, tras penetración y
bandeja ante Paul Pierce; y un
"pincho de merluza" a un Ray Allen que ya había armado el brazo para otorgar la ventaja definitiva a Lakers (
92-83 al final).
Inmenso.
Veinte puntos, tres rebotes, cinco asistencias y tres "txapelas". Sus números habituales, pero que hoy son mucho
más valiosos por el
rival que había enfrente y por el
momento escogido por Pau para aparecer y ser decisivo.
Tercera derrota de Boston, que no obstante
ganará con la gorra en el
Este a menos que
Cleveland obre el milagro; y se abre una
nueva etapa en L.A., ya que tras ganar a los vigentes campeones la
cantinela del
"Yes We Can" retumbará con fuerza en las paredes del Staples. Lo único que está claro es que, tras este partidazo,
todos hemos salido ganando.
Papá Noel Stern se lo ha currado a base de bien.
PD. Y los
Hornets, pues...
Hemos palmado con dureza ante
Orlando de veinte (88-68). No tiene buena pinta este año, ya que pese a los Paul, Chandler, West, Pedja y Posey,
algo no acaba de arrancar. Lagarto, lagarto...