
Dicen que cuando llegas a los treinta empieza el declive. Empieza a caerse el pelo, la tripa comienza a desbordar al cinturón en todas direcciones, te cansas antes, el cuerpo acusa más las borracheras, cuesta más ligar, etc. Vamos, una castaña. No obstante, por el mismo motivo que "algunas" señoritas (sé porqué lo digo) entran en estado de pánico nuclear cuando ven acercarse la treintena y aún no han "cazado" a ningún incáuto para pasar con el por la vicaría, existen raros casos en los que cumplir años tampoco está tan mal.
Sobre todo, si te llamas
David Blay. El viernes por la noche
pude compartir mesa y mantel con lo más selecto de la sociedad valenciana. Curiosamente, todos ellos amigos de David. Curiosamente, gran parte de ellos
conocidos gracias a David.
"Connecting People" es su mote, y nunca fue tan acertado un
apodo. Se trata de un
tipo con encanto, al que un día se le ocurrió poner a hablar delante de un micro a un
pollo de diecisiete años sin la más remota idea de qué iba esto. Ahora, ese tipejo ha crecido y se dedica a las
manualidades y, de vez en cuando, a dirigir alguna que otra
retransmisión deportiva.
Antes de ser tildado de
onanista compulsivo, lo de las manualidades tiene una
explicación. Resulta que, pese a todas sus bondades,
Blay tiene poco (o quizá demasiado)
tino a la hora de escoger sus
amistades. El resultado es lógico: unos
amigos impresentables, que no pudieron preparar con la suficiente antelación
su regalo. Por eso, hubo que echar mano de una
solución de emergencia... y así se creó el primer
"VALE DE IMPRESENTABILIDAD" de la Historia.

Os reproduzco los textos íntegros:

¡¡¡ENHORABUENA!!! Has sido agraciado con este raro y valioso VALE DE IMPRESENTABILIDAD. Eso significa que cuentas con amigos que, pese a ser buena gente, son unos IMPRESENTABLES. No obstante, no debes preocuparte. Este VALE DE IMPRESENTABILIDAD (TM) te permitirá, en pocos días, disfrutar de un agradable fín de semana en compañía de tu futura esposa. De este modo, podrás disfrutar de la emoción de las peleas conyugales... ¡muchos meses antes de la boda!
Para canjear este VALE DE IMPRESENTABILIDAD (TM) sólo requieres de una cosa: paciencia. Tus -IMPRESENTABLES- amigos, debido a sus múltiples quehaceres en el día a día (a saber: mentir a discreción, engañar a los lectores/oyentes, pasarse el día rascándose la barriga y/o sacándose pelotillas de la nariz), no han podido conseguirte el regalo a tiempo. No obstante, tu obsequio está en camino. Recuerda guardar este VALE DE IMPRESENTABILIDAD (TM) como oro en paño, porque no sabes lo que nos ha costado escribir más de cuatro líneas de texto sin cobrar por ello... PD. ¡Treinta tacos! De ahora en adelante, llegar a final de mes no será tu mayor preocupación: este puesto lo ocuparán tus problemas de disfunción eréctil...
Pues eso, que lo que para muchos es una maldición, espero que para mi "mestre" se esté haciendo más llevadero. Mientras, sus amigos seguiremos con nuestra impresentabilidad pululando a su alrededor, dándole por el saco hasta que nos cansemos y "cociéndonos como ratas" (expresión blayana a rabiar) a la mínima ocasión. ¡Felicidades!