
Avance. Son las 06:14 de la madrugada. Recién terminado el segundo partido de la serie, una cosa está clara: los Spurs van a ir "per l'aire". 2 a 0. Stojakovic es un supercrack. Paul, 30 puntitos y 12 asistencias de nada. Y Duncan, "bacalá". Mañana escribo más, pero las dos horas que sólo voy a poder dormir no son nada al lado de ver el partidazo de New Orleans.
Ya con el sol de la mañana bien alto en el cielo, y una gigantesca taza de café en mi mano para "espabilarme", vamos con las anotaciones sobre el partido de ayer, un 102-84 que pone en franquicia a los Hornets de cara a lo que queda de eliminatoria, aunque les queda visitar el AT&T Center de San Antonio:
- Paul, imparable. Si en el primer partido fue un coche diesel y le costó arrancar, aquí salió como un auténtico Ferrari desde el primer instante. Mareó a la defensa de los Spurs como no se veía desde hace mucho tiempo, dominó al partido de principio a fín, hizo jugar al equipo... Un espectáculo.
- Stojakovic en plan estrella. Ya en el primer duelo saltó el partido por los aires con sus triples. Ayer lo hizo de nuevo: 5 de 7 en triples (escandaloso), 40 minutos en pista y 25 puntos en total. Decisivo en el tercer cuarto, que es donde se rompió el partido.
- Los tres de San Antonio. Estaba claro que Duncan no iba a repetir una actuación tan lamentable como hace 3 días, pero sus 18 puntos se antojan cortos. Si sumamos a eso la nefasta noche de Parker (11 puntos y 5 de 14 en tiros) y Ginobili (15 puntos), la segunda derrota tejana era inevitable. New Orleans ha hecho los deberes: sabe que mientras deje a los tres pilares de los Spurs por debajo de la veintena de puntos, las cosas marcharán bien.
- Otra vez la misma historia. El partido fue un calco del anterior: primera mitad igualada, con alternativas y con el resultado ajustado al descanso. En el tercer cuarto, New Orleans hace tabaco las aspiraciones de San Antonio y le mete un parcial de 7-0. Popovich para el partido, reordena sus piezas... y un minuto después, otro parcial que pone a los Hornets con más de 15 puntos de renta. De ahí hasta el final, jerarquía de Paul, tiro exterior de Stojakovic y guerra de guerrillas en la zona con West y Chandler capturando rebotes como panes. Y dos a cero al zurrón.

