Mostrando entradas con la etiqueta jugadores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jugadores. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de noviembre de 2008

Al Levante le hacía falta un respiro



Son algo más que tres puntos. ¡Bam! Topicazo al canto. Pero es verdad. Tras un par de semanas en las que el equipo no terminó de arrancar, la victoria de esta tarde le viene de perlas al Levante.

Empatar ante el Girona en casa es un pequeño traspiés. Sacar un puntito del infausto Ipurúa, una tarea titánica. Hoy las cosas se han puesto de cara pronto, y tras el revés del gol de Kome (menudo churro, pardiéz: no le puede pagar peor a la bola... y no puede entrar por mejor sitio), ha habido que remar mucho para conseguir la victoria.

Me alegro en especial por un par de futbolistas. El primero, Líbero Parri. Pudimos tener la suerte de contar con todo un exfutbolista del Valencia, y "cerebro" de este Levante peleón el pasado jueves en "El Mirador", durante el partido Valencia - Copenhague, en los comentarios del partido. Y allí pudísteis comprobar todos que se trata de un auténtico crack, sobre todo tras cruzarlo en antena con su hermano y agente, Mario Parri, que también estaba en Mestalla. A veces, la radio te deja momentos grandiosos, y escuchar a Mario Parri decir que él no tenía "la pata de palo y el loro" como Mascardi no tuvo desperdicio.

También felicidades para Pallardó. Este golito le sirve para recuperar la confianza tras su lesión, y también para celebrar el nacimiento de su hijo hace escasas semanas. Parece mentira, pero la "Tanqueta de Alaquás" sólo tiene 22 añitos... ¿Se me está pasando el arroz?

PD. A los del vídeo se les ve el plumero, pero efectivamente el Tenerife no hizo mal partido. No obstante, parece que por mucho que "rajara" en la previa del partido, Nino se acordó de su pasado granota y decidió fallar ocasiones clamorosas. Y es que el Levante, para bien o para mal, siempre deja huella.

viernes, 8 de agosto de 2008

El Repre y la Tierra



Amigos, no estamos actuando de la forma correcta. ¿No se dan cuenta de que estamos poniendo en peligro una de las especies más hermosas y, al mismo tiempo, más salvajes que pueblan nuestros parajes hispanos? Tomen conciencia de la situación: esto no puede seguir así mucho más...

El verano los atrae. Huelen el dinero, la pasta, la "panoja"; escuchan agazapados, en silencio, el sonido de las monedas al caer. Luego, se arrastran de manera imperceptible por la hierba, atraviesan largas distancias a una velocidad inusitada. Empujados por el rugir de sus tripas y por el símbolo de Euro que les brilla en los ojos, cruzan el país... en dirección a Valencia.

Las diferentes especies de Repre salvaje no atienden a razones, ni se conforman con obtener un "no" por respuesta. Su apetito es voraz; su sed de comisiones, insaciable. Es de una hermosura casi poética observar su gracilidad al caminar por la acera; su pelaje, perfectamente engominado; y sus ropajes, caros y elegantes. Su sonrisa al entrar a las oficinas del Valencia es grande, enorme, en consonancia con sus altas pretensiones económicas. No están aquí para hacer amigos. Ni siquiera para hacer rehenes. Están aquí para "trincar" el mayor pedazo de carne posible. Y no existe persona, animal o planta en el universo capaz de interponerse en su camino...

Quizá sea la especie Tiranotamargus Sidrex la más letal de todas. Cada verano acude raudo a la sabana valenciana, con su dentadura inmaculada y sus bromas inocentes. El preludio termina cuando se sienta en la mesa a negociar... con su presa. Sus métodos son implacables; su porcentaje de aciertos, casi perfecto. En las últimas fechas, esta misma mañana incluso, se ha podido ver a este especímen pululando por los matorrales adyacentes a Pintor Monleón. Su carisma sólo es igualable a su implacable metodología. Se sabe que, tras obtener su premio, un par de copitas de El Gaitero le sirven para rebajar el empacho.

Curioso es el caso del Julioamedeus Rengelente, un tipo de Repre salvaje que se caracteriza por su bicefalia. De cerebro compartido, emplea una de sus cabezas para las negociaciones, y la otra para las comparecencias y declaraciones posteriores al baño de sangre. Sus víctimas no saben por donde les atacan, pero cuando quieren darse cuenta ya es tarde, y descubren que su cartera ha desparecido y que no les queda sangre en el cuerpo. Y aunque hace un par de días no pudo lograr el objetivo que se había propuesto, no tengan dudas de que acabará consiguiendo lo que quiere, sea aquí en Valencia... o en Barcelona. Una especie que, por simpática, no deja de ser carnívora y, por ende, muy peligrosa.

También debemos mencionar el caso del Garciafilonus Queaidelomius, atento siempre a los movimientos del resto de Repres salvajes para seguir su estela y poder atacar a presas ya debilitadas por las acometidas de sus compañeros de camada; y al Espejus Salerosa, que emplea artimañas y maniobras de distracción como chistes, frases ingeniosas y demás para introducir a sus víctimas en un estado de bienestar producido por la risa, más propicio para conseguir sus objetivos. No obstante, sus estrategias de caza parece que pierden efectividad en los últimos tiempos: sin duda, otra muestra más de la complicadísima existencia que llevan estos simpáticos seres.

En Valencia se están llevando a cabo ya los primeros pasos para la conservación de estas entrañables especies salvajes. Fernando Gómez de la Fuente, responsable del Bioparc VCF, trata a diario con estos animalitos, dándoles de comer si se portan bien o negándoles los aumentos de fichas si no cumplen sus promesas. Es responsabilidad de todos que una especie tan elegante, grácil, astuta e ingeniosa cual zorro de la pradera no desaparezca de los parajes patrios. Recuerden que la supervivencia del Repre salvaje depende de Ustedes, y de sus carteras. Ellos no lo harían... Bueno, quizás sí...

"Para que en las noches valencianas, se sigan escuchando... los hermosos... aullidos... del Repre..."

sábado, 12 de julio de 2008

Sonrisas y lágrimas


Igual que sucedía con la familia Von Trapp, estos últimos días están siendo bastante "moviditos" en el Valencia CF. Y con el título de la película que encabeza esta reflexión podemos asignar a cada uno de los protagonistas de la actualidad valencianista sus motivos para reír... o para llorar.

Los que sonríen. Por descontado, Villalonga está haciendo uso exhaustivo de su "sonrisa Profident" durante la última semana. No es para menos: en los tres días que ha estado en Valencia, ha habido más movimiento que en los últimos dos años. JV va a revolucionar el club y, lo más importante, inyectarle dinero en grandes dosis a través de dos importantes operaciones financieras. La primera, un crédito de 400 millones de euros que arreglaría el desaguisado perpetrado por Juan Soler en las últimas temporadas (con una comisión del 2,5% para el nuevo Consejero Delegado, es decir, 10 millones de euros para los bolsillos de Villalonga). La segunda, una ampliación de capital que se realizará en breve y cuya repercusión irá, sin duda, mucho más allá que una mera forma de generar recursos económicos. En la sombra, Soriano espera...

También Unai Emery está como unas castañuelas. El hombre llegaba a Valencia a sabiendas de que era más que probable que ni Silva, ni Villa ni Joaquín estuvieran en la plantilla de la 08-09. Y ahora se ha encontrado con que no sólamente se va a tratar de retener a toda costa a los "cracks", sino que el nuevo mandamás ché tiene pensado traer refuerzos para hacer "un Valencia campeón". Casi lo mismo a que te toque la Bonoloto, vamos.

Pero quizá el hombre más contento de todos sea el propio Juan Soler. Al delegar en Villalonga, Johnny Katanas se quita el muerto de encima, evita cualquier tipo de responsabilidad/crítica y, lo que para él es más importante, sigue como propietario del paquete accionarial mayoritario, condición indispensable para poder "salir en la foto" cuando el Nuevo Mestalla sea inaugurado en una fecha indeterminada del año que viene. Eso sí, Soler se desmarca del club dejándolo en una situación de quiebra técnica, con casi 300 millones de euros de deuda y serios aprietos económicos. ¿Motivo para sonreír? No lo creo.


Los que lloran. Juan Sánchez está, según sus propias palabras, "muy cabreado". El principal damnificado de la llegada de Villalonga hasta el momento, el secretario técnico del VCF ha visto como hasta la portera de la Ciudad Deportiva de Paterna se reúne con el nuevo "boss", mientras él es ninguneado. La más que posible llegada el club de Xavier Azkargorta como brazo ejecutor de Villalonga en la parcela deportiva tampoco ayuda demasiado a suavizar las cosas. Puede que el inmenso "marrón" de aligerar la plantilla le esté pasando factura al bueno de Sánchez, que no ha podido evitar que el lunes Unai Emery vaya a comenzar la pretemporada con más jugadores de los deseados en nómina.

Habría que preguntarse si efectivamente es bueno que Villalonga traiga tantos "asesores" y no tenga en cuenta a la gente de la casa. El de Aldaia lleva trabajando desde hace dos meses en la configuración de la plantilla. Su relación con Emery es muy buena, y decisiones como las de romper el tope salarial para intentar retener a Silva y Villa demuestran que sabe hacer las cosas bien. La clave puede estar en el trabajo conjunto que Sánchez y las personas que vengan lleven a cabo. Lo que está claro es que el poco tacto demostrado hacia el secretario técnico es uno de los primeros errores de Juan Villalonga en su desembarco en nuestra ciudad. Eso sí, fácilmente subsanable.


Los que ríen (pero deberían llorar). Miraba el jueves con incredulidad las fotos mostradas en la página web del Valencia CF, con el Consejo de Administración flaqueando al nuevo gestor de los recursos del club. Todo alegría, todo sonrisas, ni una mala cara. A la salida de las oficinas del club, el propio Alberto Martí (responsable de la parcela económica) declaraba estar "aliviado" por la llegada de sangre nueva a la entidad. La pregunta es obligada: ¿por qué sonríen los directivos, con Morera (en la foto) a la cabeza, tras la llegada de Villalonga... si van a ir todos "per l'aire"?

Alberto Martí en el área económica, Jesús Wollstein en la de comunicación, Agustín Morera y su presidencia "florero"... Todos, en mayor o menor medida, son responsables del declive deportivo, social y económico que ha vivido el club de Mestalla. Y, sin embargo, sonríen. ¿Es que no les queda una pizca de dignidad? Hace tiempo que las dimisiones deberían haberse producido, por lo que no es un tema a tratar. Pero ni una mala cara, ni un sólo gesto de resignación... De acuerdo, es posible que la procesión vaya por dentro. Pero personalmente esperaba mucho más de gente tan "valencianista" al saber que no van a continuar en sus cargos. Claro, que teniendo en cuenta el blindaje contractual de algunos de los directivos y la indemnización millonaria en caso de ser fulminados, más de uno estará deseando ser "kataneado" cuanto antes. Así le va al Valencia...

viernes, 18 de abril de 2008

Confirmado: somos el hazmerreír de España


La semana que ahora llega a su conclusión ha sido, con diferencia, una de las peores de la temporada para el levantinismo. Y eso que el domingo pasado se venció en el Ruiz de Lopera al Betis... pero ni logrando victorias pueden tener siete días tranquilos los seguidores granotas. Y eso que no voy a contar la Copa del Valencia CF como algo "malo" para el levantinismo, por más que conozca a algún que otro aficionado a quién seguramente le costó pegar ojo el miércoles sabiendo que los "chotos" habían ganado un título.

Precisamente el mismo día que Baraja y Marchena alzaban la Copa del Rey, se confirmaba la noticia que todo el levantinismo esperaba con resignación: Gianni de Biasi, entrenador y autentico artífice de que el Levante esté dando la cara hasta el final en este último tramo de la temporada, se marchaba al Torino. El míster estaba hasta las narices de las falsas promesas, de no cobrar, y optó por marcharse a otro lugar donde la estabilidad fuera más o menos permanente. He escuchado a varios aficionados afirmar que De Biasi demuestra ser de este modo un "fiasco", ya que "deja al equipo en bragas y se marcha en el peor momento posible".

No estoy de acuerdo, y creo que la mayor parte de la afición levantinista opina lo mismo. El transalpino ha demostrado una profesionalidad, un carácter y una mano izquierda encomiable. Gracias a él, y sólo a él, el equipo ha sacado fuerzas de donde no las había, se ha repuesto a los golpes de la temporada e incluso se permitió soñar por unas jornadas con la salvación. Una savación que, a fecha de hoy, es más que imposible. De Biasi se marcha como un señor, dejando una grata impresión en el levantinismo y, sobre todo, perdonando más de 150.000 euros de su ficha. Un sueldo que se merece, pero al que renuncia como último favor al club. Y se marcha a un equipo, el Torino, donde es idolatrado tras salvarlo hace un par de temporadas. Desde luego, esperemos que consiga su propósito de nuevo. Gracias por todo, míster.

Pero las desdichas no acababan más que de empezar. Veinticuatro horas después de quedarse sin entrenador, los jugadores convocaron una comparecencia de prensa el jueves a mediodía. Y Rubiales, uno de los capitanes, fue el encargado de dar la noticia: si el club y su Junta Directiva no encuentran soluciones, la plantilla hará huelga el 26 y 27 de abril, fín de semana en el que el equipo juega frente al Recreativo en Huelva. Están, como todo el levantinismo, hasta las mismísimas narices de las mentiras, engaños y falsas promesas de la directiva, con un Pedro Villarroel que sigue con sus tejemanejes en la sombra, sin dejar de aferrarse al club, a sus acciones... Destruyendo poco a poco, en definitiva, el club que tanto afirma querer.

Y el domingo hay partido. El "marrón" ha sido para Jose Ángel Moreno, director técnico de las categorías inferiores del Levante, quién desde el principio ha afirmado que no pretende cambiar casi nada del actual plantel para los partidos que restan de Liga. El mayor temor de los aficionados es que, tras quedarse sin entrenador, tras muchos meses sin cobrar y con su disposición a "plantarse" dentro de 10 dias, el Levante nos muestre el domingo su peor versión: la de principios de temporada, la de un equipo desmotivado y que baja los brazos al primer contratiempo. Y encima el Getafe vendrá con ganas de resarcirse por la final de Copa... Madre de Dios. Sólo nos queda la posibilidad de que algún alma caritativa incentive a unos jugadores, maletines mediante, que ya piensan en la Segunda División aunque el descenso no se haya consumado de manera matemática.

Mientras tanto, Villarroel sigue ahí. Haciendo tiempo. Esperando. Rezando para que el Ayuntamiento acabe "regalando" el dinero necesario para salvar el Levante mientras él sigue como jefe de operaciones. "Al Valencia se lo hicieron, ¿por qué no a nosotros?", pensará. Pero eso no va a suceder: el Ayuntamiento no se plantea echarle un cable a la entidad granota a menos que el olor a Villarroel se esfume de sus oficinas. Y con la marcha de De Biasi, el descenso inminente, el cabreo de los aficionados y la posible huelga de los jugadores... el club "huele" a desastre más que nunca.

jueves, 3 de abril de 2008

La dignidad de los impagados


Perder en Almería fue la estocada definitiva, espadazo que atravesó hueso, carne y nervios hasta apuñalar el corazón del levantinismo. El Levante está en Segunda: una noticia que no por esperada es menos dolorosa. De acuerdo: los números, esos que casi siempre están para respaldar opiniones, en esta ocasión son benévolos con el equipo y dejan abierta un pequeñísimo resquicio a la esperanza granota. Pero hay que ser realistas: quedan ocho jornadas, 24 puntos por disputarse, y el Levante cuenta ahora mismo con 19. En el hipotético caso de que los de Di Biasi ganaran todo lo que les queda, llegarían a los 43 puntos... cifra que ni siquiera parece ser suficiente. Sumadle a eso que el Levante debe visitar aún al Madrid en el Bernabéu, ir al Ruiz de Lopera, recibir al Valencia en el Ciutat de Valencia como local... Vamos, lo dicho anteriormente: el Levante está en Segunda.

Lo difícil de interiorizar para un seguidor granota es todo lo que acompaña a un descenso de este tipo, a falta de más de un mes de competición. Esta semana el Consejo de Administración del Levante se reunía para planificar la temporada que viene... en Segunda División. Los jugadores han hecho lo propio: tras abortar la rebelión que tenían previsto llevar a cabo si Villarroel no vendía las acciones (curiosamente, con Gianni de Biasi como cabecilla), algunos de los integrantes de la plantilla han dado la cara tras el palo de Almería. Y sus declaraciones deben de llenar de orgullo a los aficionados granotas... y hacer avergonzar a algún que otro directivo, autodenominado en su día "salvador del Levante".

Juanma Gómez, precisamente uno de los que seguramente no siga el año que viene debido a su buen cartel en Primera, fue el primero en dar la cara tras el partido del fín de semana. Tras ser preguntado por una posible oferta del Rácing, Juanma dejó patente su pundonor y su implicación, al tiempo que lanzaba un aviso a navegantes: "nos conviene acabar bien la temporada". Efectivamente, aquellos jugadores que están completando una temporada más que "dudosa" (se me ocurren media docena de nombres) deberían hacérselo mirar, ya que esa actitud no ayuda mucho a que otros conjuntos de Primera se fijen en ellos como posibles refuerzos cara a la temporada 2008-2009.

Luego fue Pedro León el que ayer salió a ofrecer sus impresiones. El fichaje más caro de la historia del club afirmó que no se le caerían los anillos "si nadie me ficha y me toca jugar en Segunda". El muleño, que no ha gozado de continuidad esta temporada, hizo gala de un discurso similar al que ha sostenido Miguel Ángel este mediodía, quien declaraba que hay que "dejárselo todo en el terreno de juego porque defendemos unos colores".

Dicen que la grandeza de un club puede medirse de tres formas: por sus dirigentes, por la implicación de sus jugadores y por el apoyo de su afición. La lógica dice que una comunión de las tres garantiza el éxito casi de forma matemática. Qué triste es pensar que el Levante anda sobrado de afición y de jugadores "con bemoles" (ojo, y de un entrenador que es un fenómeno)... y debe por el contrario arrastrar una pesada losa en forma de Junta Directiva incompetente e ineficaz. Incapaz siquiera de llevar al día las nóminas de unos jugadores que, una vez más, han demostrado estar muy por encima de los dirigentes que les (im)pagan.