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lunes, 25 de agosto de 2008

El maniquí del Zara


"¡Es que el portero ha puesto el pecho para pararla, en vez de las manos! ¡¿Pero esto que es?!" Ramón Aznar, exvicepresidente del VCF, en El Mirador Especial Supercopa de España.


Me decía esta mañana un amigo mío, muy valencianista, que lo de Timo Hildebrand ayer en el Santiago Bernabeu era "pa matarlo". Que en vez de un portero, parecía un maniquí del escaparate del Zara vestido de azul. Tras pararme a pensar un momento, he tenido que rebatirle. El inanimado maniquí hubiera detenido algún balón más.

Siendo justos, no habría que cargar las tintas exclusivamente en la nefasta actuación del Timo de la estampita. Mi limitado intelecto no alcanza aún a comprender cómo es posible hacer un ridículo de tamaña magnitud en tan sólo 45 minutos. A cualquier aficionado le enseñas el partido de ida y la primera mitad de ayer, y todos te contestarían del mismo modo: "Esto está hecho".

Puede que fuera eso lo que le sucedió a los jugadores. En la primera mitad, el Valencia había llevado a cabo su plan a la perfección. Gol de Silva, 0-1, Supercopa en el bote. Y para algarabía de los nuestros, a Van der Vaart se le fue la pinza (¿demasiado tiempo con su mujer, quizás?) y fue expulsado por roja directa tras una entrada de cadena perpetua sobre Mata. Así, los madridistas se iban al vestuario hundidos, derrotados, pitados por sus aficionados, sin ninguna posibilidad de ganar. Vamos, música para mis oídos.


Pero algo pasó. Los cables de los once valencianistas se cortocircuitaron durante el descanso. Hoy se puede leer en muchos sitios lo de siempre: "Remontada histórica", "Apoteosis en el Bernabeu", "Espíritu de Campeón" y miles de chorradas más en la prensa nacional. No obstante, creo mucho más acertados los análisis de Luis Furió en Las Provincias o del diario Superdeporte. El Valencia regaló la Supercopa. Punto pelota. Ningún equipo del mundo, NINGUNO, es capaz de meter tres goles jugando con dos jugadores menos a no ser que el rival se relaje y entregue la cuchara.

Timo Hildebrand no es portero para el Valencia, y punto. Cuando mañana llegue Renan Brito, va a alucinar pepinillos al ver la poca o nula competencia para hacerse con la titularidad. Emiliano Moretti, jugador con el que existe siempre buena sintonía y al que apenas se le ha criticado desde que está en el club, lleva dos partidos horrendos, sin tapar de forma efectiva la banda izquierda. Los centrales lo hicieron fatal. Joaquín ni siquiera "estuvo" en el Bernabeu, aunque en la alineación titular sí que estaba su nombre. ¿Pedirá un aumento la semana que viene?

Para acabar, Albelda y Baraja. Un cúmulo de despropósitos durante todo el partido, a Albelda no se le vio aparecer en ningún momento, y la línea de contención se resiente en exceso si el de La Pobla Llarga no hace su trabajo. Y el Pipo... no está. Lleva mucho tiempo sin estar. Hasta que no recupere el tono físico de la forma adecuada, es un lastre que arrastra a los compañeros que actúan en ataque. Precisamente, los que menos culpa tuvieron ayer: a Silva, Villa, Vicente y Morientes poco se les puede reprochar, ya que no les llegó ni un sólo balón en condiciones.

Esto es el Valencia, señores. Un equipo capaz de ilusionarnos un domingo, y reventar toda lógica una semana después con un partido infame que pasará a la historia negra del club. Con dos menos, el Madrid nos metió tres y se llevó la Supercopa. Un trofeo menor, pero que nos habría venido de perlas para reforzar la moral tras un par de años decepcionantes. Volvemos a las andadas. Unai, tienes faena para rato.

lunes, 18 de agosto de 2008

La cosa pinta bien


No fue el debut soñado, principalmente porque el Real Madrid se escapó vivo y mantiene sus opciones intactas a falta del choque del Bernabeu... pero sí que es cierto que el Valencia de ayer pinta bien. Iría más allá: pinta muy bien. Debemos quitar de la ecuación la falta de ritmo de competición, el cansancio de unos jugadores que aún están en pretemporada y que se trataba, en espíritu, más de una pachanga que de un trofeo oficial. Si obviamos todo esto, nos queda un Valencia que esta temporada aspira a todo.

Desde el primer minuto, la consigna del también debutante Unai Emery era clara: apretar a tope y presionar la salida de balón del rival. El resultado fue apabullante, ya que al margen de un par de fases del choque en las que los dos equipos bajaron sus revoluciones, los valencianistas fueron dueños y amos del balón y del dominio del juego. Mientras el Madrid perdía el balón una y otra vez en la medular, los chés atacaban con criterio, empleaban las bandas, jugaban a uno u dos toques... Un fútbol atractivo, que sin llegar al virtuosismo de un Barça en plena forma, sí que está a años luz de lo visto con la "barraca" de Quique o los despropósitos tácticos del innombrable holandés aficionado al vino. En eso, la afición respira tranquila: en Mestalla, se gane o se pierda, al menos habrá buen fútbol esta temporada.

El equipo en general estuvo muy acertado, pero sobresalen tres hombres, curiosamente todos con el mismo nombre. Albelda estuvo SOBERBIO en el centro del campo. Durante la Eurocopa no me cansé de alabar el espectacular trabajo de Senna en la Selección. Pues bien, ayer el de La Pobla Llarga se mostró trabajador, duro y atento en la línea de destrucción, robando balones sin parar y jugando con criterio. Diez partidos más a este nivel y Mestalla se habrá olvidado de las desavenencias del club con su hijo pródigo. Otro David, en este caso Silva, justificó su reciente aumento de sueldo con un partidazo de "crack": cuando el canario coge la pelota, pasamos de un duelo a cámara lenta a que la bola empiece a avanzar a cámara rápida. Y lo de Villa... Eso es un tema aparte.

Mientras Raúl se arrastraba por enésima ocasión por un terreno de juego, sin rascar bola y corriendo como un pollo sin cabeza, el "Guaje" se dejaba la piel en la punta de ataque valencianista. Aunque la defensa madridista le dejó en fuera de juego en infinidad de ocasiones, el asturiano lo seguía intentando. Su perseverancia tuvo recompensa: un chicharro más para el máximo goleador de la Eurocopa 2008, y la rabiosa celebración posterior, con la grada enloquecida. Si faltaban motivos para tratar de retener a Villa en la reunión de Fernando con su representante hoy, ayer las cosas quedaron diáfanas: Villa quiere quedarse, y el Valencia debe hacer todo lo posible por retenerle. Y punto.

No todo van a ser elogios. La defensa che estuvo muy verbenera, regalando a Van Nistelrooy el metrito que requiere el "killer" holandés para enchufarlas. Dos tuvo Ruud, y dos que metió. Demasiada candidez para una zaga que aspira a cerrar su portería a cal y canto. Una portería sin inquilino fijo, ya que Hildebrand se mostró excesivamente dubitativo en algunos lances... y Renan llega la semana que viene. Además, Baraja mostró que su tono físico no es el óptimo a estas alturas de pretemporada; y Miguel y Joaquín, tras un buen inicio de partido, se diluyeron como un azucarillo, dejando al Valencia sin banda derecha hasta la entrada al campo de Pablo Hernández.

En definitiva, se trata de un resultado para la esperanza. Sin estar al 100%, ayer el equipo nos dejó pinceladas de lo que puede ser la temporada: una estilo de juego atractivo, pero sin descubrir la retaguardia; un equipo presionante, pero que sabe contemporizar. Si lo de Benitez era un rodillo, este Valencia de Unai Emery aspira a ser un bulldozer que arrase a su paso, pero capaz de parar su marcha en cualquier momento para poner en juego esas gotas de calidad que le otorgan peloteros como Silva, Mata, Villa o Joaquín. Esta plantilla es mejor que la que tenía Benítez. Si el míster resulta ser igual de bueno... sólo el cielo es el límite para el nuevo Valencia.

viernes, 8 de agosto de 2008

El Repre y la Tierra



Amigos, no estamos actuando de la forma correcta. ¿No se dan cuenta de que estamos poniendo en peligro una de las especies más hermosas y, al mismo tiempo, más salvajes que pueblan nuestros parajes hispanos? Tomen conciencia de la situación: esto no puede seguir así mucho más...

El verano los atrae. Huelen el dinero, la pasta, la "panoja"; escuchan agazapados, en silencio, el sonido de las monedas al caer. Luego, se arrastran de manera imperceptible por la hierba, atraviesan largas distancias a una velocidad inusitada. Empujados por el rugir de sus tripas y por el símbolo de Euro que les brilla en los ojos, cruzan el país... en dirección a Valencia.

Las diferentes especies de Repre salvaje no atienden a razones, ni se conforman con obtener un "no" por respuesta. Su apetito es voraz; su sed de comisiones, insaciable. Es de una hermosura casi poética observar su gracilidad al caminar por la acera; su pelaje, perfectamente engominado; y sus ropajes, caros y elegantes. Su sonrisa al entrar a las oficinas del Valencia es grande, enorme, en consonancia con sus altas pretensiones económicas. No están aquí para hacer amigos. Ni siquiera para hacer rehenes. Están aquí para "trincar" el mayor pedazo de carne posible. Y no existe persona, animal o planta en el universo capaz de interponerse en su camino...

Quizá sea la especie Tiranotamargus Sidrex la más letal de todas. Cada verano acude raudo a la sabana valenciana, con su dentadura inmaculada y sus bromas inocentes. El preludio termina cuando se sienta en la mesa a negociar... con su presa. Sus métodos son implacables; su porcentaje de aciertos, casi perfecto. En las últimas fechas, esta misma mañana incluso, se ha podido ver a este especímen pululando por los matorrales adyacentes a Pintor Monleón. Su carisma sólo es igualable a su implacable metodología. Se sabe que, tras obtener su premio, un par de copitas de El Gaitero le sirven para rebajar el empacho.

Curioso es el caso del Julioamedeus Rengelente, un tipo de Repre salvaje que se caracteriza por su bicefalia. De cerebro compartido, emplea una de sus cabezas para las negociaciones, y la otra para las comparecencias y declaraciones posteriores al baño de sangre. Sus víctimas no saben por donde les atacan, pero cuando quieren darse cuenta ya es tarde, y descubren que su cartera ha desparecido y que no les queda sangre en el cuerpo. Y aunque hace un par de días no pudo lograr el objetivo que se había propuesto, no tengan dudas de que acabará consiguiendo lo que quiere, sea aquí en Valencia... o en Barcelona. Una especie que, por simpática, no deja de ser carnívora y, por ende, muy peligrosa.

También debemos mencionar el caso del Garciafilonus Queaidelomius, atento siempre a los movimientos del resto de Repres salvajes para seguir su estela y poder atacar a presas ya debilitadas por las acometidas de sus compañeros de camada; y al Espejus Salerosa, que emplea artimañas y maniobras de distracción como chistes, frases ingeniosas y demás para introducir a sus víctimas en un estado de bienestar producido por la risa, más propicio para conseguir sus objetivos. No obstante, sus estrategias de caza parece que pierden efectividad en los últimos tiempos: sin duda, otra muestra más de la complicadísima existencia que llevan estos simpáticos seres.

En Valencia se están llevando a cabo ya los primeros pasos para la conservación de estas entrañables especies salvajes. Fernando Gómez de la Fuente, responsable del Bioparc VCF, trata a diario con estos animalitos, dándoles de comer si se portan bien o negándoles los aumentos de fichas si no cumplen sus promesas. Es responsabilidad de todos que una especie tan elegante, grácil, astuta e ingeniosa cual zorro de la pradera no desaparezca de los parajes patrios. Recuerden que la supervivencia del Repre salvaje depende de Ustedes, y de sus carteras. Ellos no lo harían... Bueno, quizás sí...

"Para que en las noches valencianas, se sigan escuchando... los hermosos... aullidos... del Repre..."

martes, 5 de agosto de 2008

El juego de la mentira


Hace un par de semanas que se abrió la veda y se inauguró la temporada de negociaciones en nuestra querida ciudad. El regreso de los internacionales españoles no ha hecho sino acrecentar el ritmo de trabajo: los teléfonos de los representantes echan humo, las oficinas de club se convierten en lugar de peregrinaje para periodistas y becarios en prácticas, y en las redacciones los jefes de Deportes trabajan a destajo para lograr esa filtración clave, esa información exclusiva que les de el "pelotazo" informativo del verano.

Son dos los nombres que están en boca de todos estos días: David Villa y David Silva. Asturiano y canario son quizá los dos mayores "caramelitos" nacionales del mercado, y la preocupante situación económica del Valencia hace que, aunque la intención del club sea retener a ambos y aumentarles la ficha, no se haya descartado la posibilidad de venderlos. Eso sí, a un precio acorde a su calidad y progresión. Esa es la versión "oficial" de la historia.

No obstante, en estos días en los que los nombres de Jose Luis Tamargo (representante de Villa), Amadeo Rangel y Julio Llorente (agentes de Silva) no paran de sonar en los medios, hay algo que me mosquea y, al tiempo, me entretiene. El arte del regateo, tan arraigado en los seres humanos, genera en estas reuniones todo de tipo de chismorreos y rumores. Y si cualquiera de nosotros tratamos de amarrar al máximo en cualquier negociación a pequeña escala (los típicos mercadillos son lo primero que me viene a la mente), no quiero ni imaginarme las artimañas empleadas cuando lo que están en juego son millones de euros.

La reticencia de Tamargo a "soltar prenda" con aquellos que no son sus amigos me impide hablar en profundidad de Villa. Es Silva, o mejor dicho sus agentes, el que más se está moviendo en las últimas horas. Como avanzábamos ayer lunes en Las Provincias Punto Radio, Rengel y Llorente llegaron a las oficinas con tres ofertas bajo el brazo: Barça, Roma y Atlético de Madrid. Sin cifras, aunque no es difícil imaginar que oscilan entre 20 y 30 millones de euros. No obstante, Fernando no estaba allí para negociar. Una suerte de juego del escondite infantiloide en el que ayer te dije digo, hoy te digo diego, mañana no aparezco en la reunión, pasado vamos a ampliarle el contrato al jugador y la semana que viene todo salta por los aires.

El gran Greg House lo tiene claro: "todo el mundo miente". Fernando Gómez, Vicente Soriano, los representantes... todos juegan sus bazas lo mejor que saben. Medias verdades y mentirijillas se funden en una sola mientras nosotros, los "curritos", vamos absolutamente de cabeza tratando de seguir el ritmo de las negociaciones. Hoy se ha producido la enésima reunión entre Fernando y los representantes de Silva... y las cosas siguen igual, emplazándose para otro encuetro dentro de ocho días. Jaque. Las cartas del póker siguen en la mesa, algunas boca arriba, otras aún escondidas. Estamos en ese momento de la partida en la que los jugadores se miran a la cara, tratando de adivinar lo que el otro tiene en la cabeza. Divertido de jugar, sí. Pero aburrido de ver. Aburridísimo.

viernes, 1 de agosto de 2008

VCF Smackdown!!!


Oh yeah! Como diría el maestro Hector del Mar: "Acaba de sonarrrr la campanaaaaa, y comienzan las hostilidades". El primer "piquete de ojos" lo da Juan Villalonga, con un incendiario comunicado en el que, básicamente, pone a caer de un burro a Vicente Soriano y crear alarma social en el valencianismo por la posible salida de David Silva en diez míseros párrafos. Todo un récord, una maniobra astuta por parte del aspirante.

Villalonga (apodado "Rey Misterio" por la gran incógnita que suscitó y suscita su aparición en el entorno social valencianista) se desmelena, y no se anda con chiquitas a la hora de golpear la gestión de los nuevos directivos. Sin paliativos. "Sin piedaddddd". Ha preferido dejar la careta de "mago de las finanzas" para otra ocasión, por lo que su atuendo en la pelea de esta tarde es una bonita chaqueta con los colores blanquinegros del VCF: "temo que en el Valencia se perpetúe la decadencia económica y deportiva del club que llevamos los valencianistas en el corazón". Conmovedor el gesto altruista del empresario, que trata de ganarse al público presente con sus sentidas palabras.

El aspirante a campeón del mundo de los Pesos Pesados de la VCF usa todas sus artimañas, todas sus triquiñuelas para salir triunfante del ring. ¿Apelar a la masa social del valencianismo? Hecho. ¿Asustar a la afición con una hipotética salida de David Silva a la Roma por 25 millones? Hecho. ¿Dejar implícito que "alguien" del club se va a llevar una comisión de 5 "kilos" por el traspaso? Requetehecho. ¿Afirmar que ya tiene la pasta para comprar el paquete accionarial de Soler, y que con él la vida sería maravillosa? Of course. Todos estos golpes duros, en el costado, en la cabeza, en el pecho con la mano abierta. El "finisher" parece inminente: Villalonga le aplica el "dormilón" al club, meciéndolo en un estado de trance hipnótico (ya empleó este movimiento en la rueda de prensa del pasado jueves) mientras él continúa "vigilante" y a la espera de que sus ataques hagan efecto sobre su enemigo... y sobre la afición.

¡Pero el actual campeón está oponiendo resistencia! Vicente Soriano (alias "El Enterrador" porque desde que accedió a la presidencia se ha encargado de soterrar las cifras reales de la deuda ché) y su gabinete de comunicación han usado las cuerdas de Internet a su favor, empleándolas como trampolín y pagando a Villalonga con su misma moneda: tras un "supplex", le ha bajado las calzas a su rival, revelando unos calzoncillos con el escudo del Real Madrid ("El Valencia CF lamenta profundamente que alguien que es socio y reconocido aficionado del Real Madrid, y nunca lo ha sido de nuestro equipo, haya intentado crear un clima de convulsión mediante mentiras, falsas promesas y demagogia"). Un golpe aprendido en las calles del Cabanyal, sucio y barriobajero, pero más que suficiente para echar al público encima del "Rey", que ve como le llueven botellazos y naranjazos desde la grada.

El aspirante está KO, desorientado, momento aprovechado por Soriano para sacar de debajo del ring a su compinche de correrías, Fernando Gómez, para asestar el golpe mortal con el "makelele": "el Valencia Club de Fútbol no tiene ningún acuerdo ni negociaciones para traspasar a los futbolistas David Villa y David Jiménez Silva a ningún club español o extranjero. Es rotundamente falso." ¡El aspirante ha caído a la lona! ¡Soriano pone los ojos en blanco en señal de victoria! ¿Conseguirá levantarse el "Rey" antes de que acabe la cuenta? ¡Uno, dos, tres...! ¡Villalonga está en apuros, y su credibilidad también! Siete, ocho, nueve...

...

¡Se han apagado las luces del pabellón! ¿Qué diablos está ocurriendo? Parece que vuelve la corriente, vamos a verrrrrrrrr...

¡Ambos luchadores están inconscientes sobre la lona! ¡El público enmudece! Y sobre la rampa de entrada permanece de pie una figura solitaria, con un puro en la boca, ataviado con una camiseta del VCF, con su abono en una mano y una bolsa de pipas en la otra... ¡Es el Aficionado De A Pie! ¡Ha venido a tomarse la justicia por su mano, harto de presenciar un espectáculo tan bochornoso! ¡Menudo giro de los acontecimientos, al mismo tiempo que nosotros tenemos que decir adiós! Estoy porque he venido, he venido porque aquí estoy, si no les gustan mis frases, como he venido... ¡me voy! ¡Nos vamos... pero volveremos!

Por desgracia para la reputación del club, no parece que el de hoy haya sido el último capítulo de este serial teatrero tan lamentable.

sábado, 12 de julio de 2008

Sonrisas y lágrimas


Igual que sucedía con la familia Von Trapp, estos últimos días están siendo bastante "moviditos" en el Valencia CF. Y con el título de la película que encabeza esta reflexión podemos asignar a cada uno de los protagonistas de la actualidad valencianista sus motivos para reír... o para llorar.

Los que sonríen. Por descontado, Villalonga está haciendo uso exhaustivo de su "sonrisa Profident" durante la última semana. No es para menos: en los tres días que ha estado en Valencia, ha habido más movimiento que en los últimos dos años. JV va a revolucionar el club y, lo más importante, inyectarle dinero en grandes dosis a través de dos importantes operaciones financieras. La primera, un crédito de 400 millones de euros que arreglaría el desaguisado perpetrado por Juan Soler en las últimas temporadas (con una comisión del 2,5% para el nuevo Consejero Delegado, es decir, 10 millones de euros para los bolsillos de Villalonga). La segunda, una ampliación de capital que se realizará en breve y cuya repercusión irá, sin duda, mucho más allá que una mera forma de generar recursos económicos. En la sombra, Soriano espera...

También Unai Emery está como unas castañuelas. El hombre llegaba a Valencia a sabiendas de que era más que probable que ni Silva, ni Villa ni Joaquín estuvieran en la plantilla de la 08-09. Y ahora se ha encontrado con que no sólamente se va a tratar de retener a toda costa a los "cracks", sino que el nuevo mandamás ché tiene pensado traer refuerzos para hacer "un Valencia campeón". Casi lo mismo a que te toque la Bonoloto, vamos.

Pero quizá el hombre más contento de todos sea el propio Juan Soler. Al delegar en Villalonga, Johnny Katanas se quita el muerto de encima, evita cualquier tipo de responsabilidad/crítica y, lo que para él es más importante, sigue como propietario del paquete accionarial mayoritario, condición indispensable para poder "salir en la foto" cuando el Nuevo Mestalla sea inaugurado en una fecha indeterminada del año que viene. Eso sí, Soler se desmarca del club dejándolo en una situación de quiebra técnica, con casi 300 millones de euros de deuda y serios aprietos económicos. ¿Motivo para sonreír? No lo creo.


Los que lloran. Juan Sánchez está, según sus propias palabras, "muy cabreado". El principal damnificado de la llegada de Villalonga hasta el momento, el secretario técnico del VCF ha visto como hasta la portera de la Ciudad Deportiva de Paterna se reúne con el nuevo "boss", mientras él es ninguneado. La más que posible llegada el club de Xavier Azkargorta como brazo ejecutor de Villalonga en la parcela deportiva tampoco ayuda demasiado a suavizar las cosas. Puede que el inmenso "marrón" de aligerar la plantilla le esté pasando factura al bueno de Sánchez, que no ha podido evitar que el lunes Unai Emery vaya a comenzar la pretemporada con más jugadores de los deseados en nómina.

Habría que preguntarse si efectivamente es bueno que Villalonga traiga tantos "asesores" y no tenga en cuenta a la gente de la casa. El de Aldaia lleva trabajando desde hace dos meses en la configuración de la plantilla. Su relación con Emery es muy buena, y decisiones como las de romper el tope salarial para intentar retener a Silva y Villa demuestran que sabe hacer las cosas bien. La clave puede estar en el trabajo conjunto que Sánchez y las personas que vengan lleven a cabo. Lo que está claro es que el poco tacto demostrado hacia el secretario técnico es uno de los primeros errores de Juan Villalonga en su desembarco en nuestra ciudad. Eso sí, fácilmente subsanable.


Los que ríen (pero deberían llorar). Miraba el jueves con incredulidad las fotos mostradas en la página web del Valencia CF, con el Consejo de Administración flaqueando al nuevo gestor de los recursos del club. Todo alegría, todo sonrisas, ni una mala cara. A la salida de las oficinas del club, el propio Alberto Martí (responsable de la parcela económica) declaraba estar "aliviado" por la llegada de sangre nueva a la entidad. La pregunta es obligada: ¿por qué sonríen los directivos, con Morera (en la foto) a la cabeza, tras la llegada de Villalonga... si van a ir todos "per l'aire"?

Alberto Martí en el área económica, Jesús Wollstein en la de comunicación, Agustín Morera y su presidencia "florero"... Todos, en mayor o menor medida, son responsables del declive deportivo, social y económico que ha vivido el club de Mestalla. Y, sin embargo, sonríen. ¿Es que no les queda una pizca de dignidad? Hace tiempo que las dimisiones deberían haberse producido, por lo que no es un tema a tratar. Pero ni una mala cara, ni un sólo gesto de resignación... De acuerdo, es posible que la procesión vaya por dentro. Pero personalmente esperaba mucho más de gente tan "valencianista" al saber que no van a continuar en sus cargos. Claro, que teniendo en cuenta el blindaje contractual de algunos de los directivos y la indemnización millonaria en caso de ser fulminados, más de uno estará deseando ser "kataneado" cuanto antes. Así le va al Valencia...

sábado, 28 de junio de 2008

Que nadie me despierte, por favor


Lo teníamos todo preparado. La cervecita, en la mano. La "Roja", enfundada. Y la ilusión, desbordante. El escenario había cambiado: el "trío calavera" de LP Punto Radio (hubo rotación de banquillo, faltó Mateu, acudió Molins) dejó la histórica Plaza de la Afición en la Avenida de Suecia para acudir al "sarao" montado en el Parque del Oeste. Allí, el ambiente crecía a medida que caían los minutos y se acercaba la hora del partido.

He de confesarlo: la primera mitad me dejó más bien frío. Un cosquilleo me decía que algo no iba bien, que ya teníamos que tener el partido más que controlado. En cambio, tuvo que ser Casillas el que hiciera la parada de la Eurocopa para mantenernos dentro del partido. Y para colmo, el "Guaje" se rompió al sacar una falta más perfilada para Marcos Senna. Le pudo el ansia. "Isquiotibial derecho", pensé mientras veía la repetición del golpeo: es ese sonido tan característico de las microrroturas, ese "¡riiiis!", ese pinchazo que molesta cada vez más conforme se enfría la zona lesionada. Villa estaba KO, no sólo para el resto del choque, sino para la hipotética final. Y el de Tuilla lo sabía: sus lágrimas no eran de cocodrilo.

Y llegó la hora de Cesc. Los últimos minutos de la primera mitad le sirvieron para calentarse, para cogerle el tranquillo al partido. Al comenzar la segunda, los rusos se vieron desbordados como en Afganistán, como en Chechenia: los pequeños y juguetones rebeldes españoles les entraban por todas partes, percutían en su sistema defensivo, desarbolaban los planteamientos de un Hiddink que usó su banquillo como refugio ante el diluvio que caía sobre Viena... y ante el vandaval de juego ibérico que se estaba llevando por delante a sus chicos.

Cesc, tras sembrar dudas sobre su papel en la Selección, por fín se quitó la pesada losa de portar el "10" en la espalda. Como un Oliver Aton nacido en Arenys del Mar, sacó a relucir a "Fabregas", su "alter ego" que tanto nos ha deslumbrado en el Arsenal, en el momento clave: pases imposibles, paredes, asistencias... Un repertorio variado, un buffet libre de toque y desmarque que resultó vital para que, uno detrás de otro, los goles españoles campearan en el marcador del Ernst Happel vienés.

Hay más. A Iniesta le he "rajado" durante los anteriores cuatro partidos, y sigo pensando que con todo merecimiento. El de Fuenteabilla no estaba bien, y punto. Pero ayer... fue el mejor. Y punto. Igual que Sergio Ramos: sigue sin defender un pimiento, pero mientras consiga que el lateral zurdo rival esté demasiado preocupado defendiendo, no hay nada que temer. Jugando así, el madridista se cenará un Lahm con patatas el próximo domingo. Casillas, a lo suyo: una intervención, un paradón, portería a cero. Marchena y Puyol, callando bocas a una velocidad de escándalo. Silva en plan "megacrack". Y Güiza, que sigue con su embrujo particular: toca una, y "pa dentro".

Pero que a nadie se le olvide. La clave, EL CRACK, el número uno, el pilar de la selección española... no nació en España. Marcos Senna, señores. Como decía alguien el otro día: "el negro es una caña". De verdad, es IMPRESIONANTE la Eurocopa que está haciendo el mediocentro del Villarreal. Soberbio en el corte, contundente en la anticipación, juega y hace jugar, hace cambios de orientación de treinta metros, corre, ayuda, hace coberturas... En una jugada en la que Sergio Ramos había subido al ataque (lo normal, vamos), Senna se metió entre pecho y espalda un sprint de 70 metros para cubrir el hueco dejado por su compañero, lanzarse a tierra, robar el balón al extremo ruso, y tocarla en cortito para sacar la bola jugada. Lo dicho: estelar. Si ganamos la Eurocopa, me compraré la camiseta oficial. Y en la espalda, "Marcos Senna" y el número 19. Jamás un pivote defensivo fue tan decisivo para el desarrollo de un equipo.

Y el domingo... Alemania (*música de la "Marcha Imperial" de Star Wars suena de fondo*). Jugando mal, aburriendo a las ovejas, sufriendo contra unos turcos que casi juegan con su tercer portero de delantero, ganando en el minuto 90... pero serán nuestros rivales en la gran final del día 29. Tengo clarísimo que Aragonés se impondrá a Löw en el duelo de los banquillos. Pero lo que ocurra dentro del césped será otra historia. En los cinco partidos que llevamos, todos han dado un paso al frente en el momento adecuado: Villa ante Rusia, de nuevo el "Guaje" contra Suecia, los suplentes ante Grecia, Casillas y la defensa contra Italia, y Fábregas e Iniesta ayer. El domingo le ha llegado el momento a Torres, con Villa fuera de combate, de demostrarnos a mí y a muchos españoles que no se esconde en las grandes citas. Que es capaz de ser tan decisivo en el Prater de Viena, ante 8.000 españoles enfervorecidos, como en Anfield con el apoyo de "The Kopp". También los galones de los Xavi, Senna, Puyol, Marchena, Iker... deben de darle la confianza y libertad necesarias a los jóvenes centrocampistas españoles para que hagan lo que mejor saben: jugar al fútbol. Alegrarnos la vida. Poner a todo un país en pie. Y traerse para casa la Eurocopa.

domingo, 25 de mayo de 2008

Por Dios, que Unai no salga "rana"...


Tras lavarnos los dientes a conciencia para así eliminar todo rastro de Koeman que pudiera quedar en nuestros paladares, el pasado viernes era presentado su sucesor en el cargo, tras el breve interludio de cinco partidos con Voro al frente del equipo. Unai Emery llega como terapia de choque para solucionar la crisis de identidad de un equipo en caída libre y que ha salvado la temporada a duras penas. Y ya desde su misma presentación las sensaciones son opuestas, DIAMETRALMENTE opuestas a las que transmitía el día de su llegada Ronald Koeman.

Me decía Villena al acabar la rueda de prensa con tono irónico algo parecido: "igualito que Koeman, oye". Tras la rueda de preguntas llegó el momento de que el nuevo técnico comenzara a pasar por todas las radios y televisiones de la ciudad. Y cuando digo todas me refiero, con toda tranquilidad, a más de diez o doce entrevistas con medios distintos. El técnico llevó a cabo "la ronda" con toda tranquilidad, resignado y con una sonrisa de circunstancias mientras le hacían las mismas preguntas una y otra vez. Koeman, por su parte, era un cúmulo de protestas y malas caras el día de su presentación, como me contó mi compañero. "¿¡Otra entrevista más!?", me cuentan que llegó a gritar con indignación.

El talante es otro aspecto en el que el vasco le gana la partida de calle al holandés. Dicen los que le conocen que Emery es una persona tranquila y humilde: Carlos García, jugador suyo en el Almería, ha llegado a decir que los mayores cabreos del técnico han sido en defensa de su equipo, en partidos dónde los árbitros han perjudicado a sus jugadores. Quizá esta humildad provenga de sus orígenes como jugador: aunque llegó a debutar en Primera, Unai pasó de la noche a la mañana de ser jugador del Lorca a entrenar al resto de sus compañeros. Vamos, lo mismito que un Koeman altivo y prepotente, cuyas declaraciones hacían subir el precio del pan cada vez que el tulipán abría la boca.

Unai trae con él una nueva filosofía, que este año ha funcionado a la perfección en el Almería: mucha presión arriba, juego claramente ofensivo, uso intensivo de las bandas y mucha, mucha estrategia. Comparte puntos en común con la filosofía anterior ("barraca" y contragolpe, al estilo Cúper, Benítez o Quique Flores), pero también muchas diferencias. La incógnita reside en saber si esta plantilla será capaz de adaptarse al nuevo estilo de juego, o si bien la renovación "forzosa" del Valencia CF (Villa, Silva y Joaquín tienen muchas papeletas para marcharse) es más profunda de lo que creíamos inicialmente.

¿Que qué pienso yo? Es pronto para opinar, pero seamos francos: mejorar los resultados de Koeman es tan fácil que hasta me da pereza decir que Unai Emery lo conseguirá con la gorra. Tras su presentación, pude saludar al técnico y le di la enhorabuena a mi manera: "Enhorabuena, Unai. Bienvenido a la ciudad con los medios de comunicación más locos del país". El hombre me estrechó la mano y esbozó una media sonrisa, en mitad del vaivén de ser trasladado de un punto a otro de entrevista en entrevista. Y es que va a ser fundamental la relación de Emery con los medios valencianos: hemos tenido en los últimos años demasiados ejemplos de polarización (quiquistas contra carbonistas, anti-koeman y... bueno, más anti-koeman) debido a que los entrenadores no han sabido "manejar" al entorno mediático del Valencia CF. Espero que, con Unai, los periódicos, radios y televisiones se miren un poco el ombligo y pongan de su parte para lograr el bien del Valencia, y no el suyo propio.

lunes, 19 de mayo de 2008

"No pienses que la niña te va a servir de excusa"


Todo había terminado. La Liga 2007-2008, una de las peores temporadas en la historia del Valencia, el annus horribilis ronaldkoemanis, el año que se ganó de nuevo la Copa del Rey... Todo había llegado a su fín.

Pero una vez más, ocurrió como en los prólogos de cada una de las historietas de Asterix. "Todo había terminado. ¿Todo? ¡No!" Porque un grupo de irreductibles ultras quisieron que el Valencia CF tuviera un final de fiesta acorde a lo que ha sido toda la temporada: lamentable. Fueron, un domingo más, aproximadamente unos treinta integrantes de la peña Yomus los que se encargaron de hacer que la salida de los jugadores de Mestalla fuera un auténtico infierno.

No hablo por segundas: puedo contarlo porque estuve allí. Como suele ser habitual, los ultras se ubicaron en la esquina de Mestalla que da a la Avenida de Suecia y al parking donde se sitúan los camiones y unidades móviles de las televisiones. Allí, increparon a los jugadores que iban saliendo del estadio en su coche particular: primero Marchena, luego Baraja... La tensión comenzó con Vicente Rodríguez, a quien insultaron de forma grave y amenazaron en varias ocasiones al tiempo que el jugador respondía a las diatribas a través de la ventanilla.

Mientras el revuelo tenía lugar, el padre de David Silva (miembro de la seguridad del Valencia CF) trataba de hablar con los cabecillas de los Yomus, instándoles a abandonar el lugar y dejar de armar jaleo. Segundos después, y mientras su padre seguía dialogando, salía el propio Silva en su coche. La piña humana de aficionados que buscaban un autógrafo le hizo aminorar la marcha, y un descerebrado aprovechó la coyuntura para golpear con la mano el Toyota del jugador. Este se detuvo en seco, y miró desafiante al agresor. Mala idea: diez ultras más comenzaron a aporrear el vehículo, más con la intención de amedrentar al conductor que de causar daños, aunque uno casi arranca de cuajo el retrovisor izquierdo. Finalmente Silva pudo escapar de la marabunta y salir a la carretera, mientras los Yomus reían y caminaban despreocupados por la calle ante la atenta mirada de la Policía.

Lo verdaderamente grave iba a ocurrir a continuación. De alguna forma, el hecho de que los jugadores salgan en coche evita enfrentamientos directos con los radicales. Sin embargo, mientras el paquete de Yomus se colocaba en la isleta sita en la Avenida de Suecia, justo enfrente del Monumento a la Afición, Ever Banega salía por la zona de autoridades "a pecho descubierto": vestido de calle, sin escolta y sin temor alguno. Iba acompañado de su padre y de otro argentino, camino a su coche aparcado a apenas cuarenta metros. No obstante, el tramo final del camino fue un suplicio para el jugador mientras los ultras le llamaban de todo: "¡borracho!", "¡pajero!", "¡que te hagan el control de alcoholemia, cabrón!" y otras lindezas por el estilo. Banega trató de mantener la calma, aunque en ocasiones respondía a las amenazas, sobretodo después de que le dijeran que "¡en Boca ya te habrían pinchado por lo que haces!". Su padre, por el contrario, no se reprimió: trató de revolverse y de golpear a uno de los ultras, y tuvo que ser frenado por la Policía Nacional, seis agentes que habían acudido para poner orden. Al final Ever pudo subir a su vehículo y marcharse a toda prisa del lugar.

La tensión se hizo aún más palpable con la salida de Iván Helguera. El cántabro salió por la puerta de autoridades con su hija de un año en brazos, y no tuvo problema en ir firmando autógrafos y fotografiándose con los aficionados que se lo pedían. Al llegar a la zona donde el incidente anterior había tenido lugar, los ultras estaban esperándole. "En el Madrid les comíais la polla a los Ultras Sur, aquí tenéis que hacer lo mismo", "no pienses que por llevar a la niña te vas a escapar", "Valencia es muy pequeña, te estás equivocando con nosotros"... Verdaderamente lamentable. Helguera mantuvo la calma y caminó con dificultad hasta un parking privado que hay en esa esquina, propiedad del club. Los insultos, amenazas, gritos... fueron presenciados por su hija pequeña, que miraba a los radicales con ojos asustados. Es una de las estampas más patéticas que he visto en mi vida.

El último capítulo de este infame sainete de violencia lo protagonizó involuntariamente Joaquín. El gaditano repitió lo hecho por su compañero minutos antes: salida por la puerta que da acceso al palco, firma de autógrafos y varias decenas de fotos con aficionados, y al final del camino... los Yomus. La habitual sonrisa del jugador se transformó en una mueca de seriedad e impotencia mientras escuchaba cosas como "gitano", "hijo de puta", "vete a los Morancos ahora"... Incluso se le llegó a echar encima el cabecilla del grupo, tocándole la pechera de forma amenazante. "El Pisha" llegó como pudo al garaje privado gracias a un par de miembros de la seguridad del club. Mientras, la Policía seguía mirando. Sin detenciones. Sin llamadas de atención. Nada.

Estos son los que la lían siempre. Los que son parados por las autoridades en Pamplona, y expulsados de Navarra porque en su autocar llevaban un auténtico arsenal (rodamientos, bates de béisbol...) que pretendían usar en los aledaños del Reyno de Navarra. Los que fueron a la final de la Copa gracias a las entradas proporcionadas por el club, sin tener que hacer cola ni participar en el sorteo. Los que gritan "¡Quique vete ya!" o "¡Jugadores mecenarios!", pero en cambio no dicen ni media palabra contra Juan Soler. Algo lógico, por otro lado: ¿cómo van a insultar a aquel que les proporciona todos sus caprichos?

Estampas como las del domingo hacen un daño tremendo a la imagen del Valencia CF. Y no podemos demonizar sólo a los ultras valencianistas, porque al fín y al cabo ellos sólo hacen su papel: atacar y destruir todo aquello que sus líderes ideológicos creen oportuno. Por eso habría que advertirle a Juan Soler que no siempre van a ser "majos" con él: como ocurre en estos casos, el máximo accionista debería cortar de raíz la mala hierba antes de que el problema de los ultras se haga más grave. Una niña de apenas un año no tiene porqué tener pesadillas con estos indeseables. ¿Está Ud. contento, señor Soler? Este es un monstruo que usted ha creado, y que con su incompetencia, permisividad y favores alimenta día tras día. Este es su Valencia CF. Y en su huida hacia adelante está consiguiendo fortalecer a unos radicales que cada día se sienten más respaldados en sus actos. "Paterna es nuestra", decía uno de ellos. Y si desde el propio club no hacen nada, ¿quién somos el resto para llevarle la contraria?