lunes, 30 de junio de 2008

(Inserte su titular eufórico aquí)


Estoy sin palabras.

A nivel deportivo... Hoy es el día más feliz en mis 21 años de existencia.

Lo de esta noche, lo digo desde ya, no lo olvidaré nunca. NUNCA. Sed conscientes de lo que hemos conseguido. De tantos años penando por el desierto de la mediocridad, petrificados ante la barrera de cuartos, acobardados por esos conjuntos italianos, alemanes y de todos los pelajes que siempre nos dejaban con la miel en los labios. Hoy es el día en el que todos los españoles hemos salido a la calle orgullosos de nuestro país, de nuestros colores y de nuestra selección. Mañana sera el momento de la reflexión, de escribir sobre el partido, de profesar mi amor infinito por Marcos Senna y el pedazo de Eurocopa que ha hecho.

Pero hoy... arde Valencia. Y por extensión, España entera.

¡CAMPEONES!

sábado, 28 de junio de 2008

Que nadie me despierte, por favor


Lo teníamos todo preparado. La cervecita, en la mano. La "Roja", enfundada. Y la ilusión, desbordante. El escenario había cambiado: el "trío calavera" de LP Punto Radio (hubo rotación de banquillo, faltó Mateu, acudió Molins) dejó la histórica Plaza de la Afición en la Avenida de Suecia para acudir al "sarao" montado en el Parque del Oeste. Allí, el ambiente crecía a medida que caían los minutos y se acercaba la hora del partido.

He de confesarlo: la primera mitad me dejó más bien frío. Un cosquilleo me decía que algo no iba bien, que ya teníamos que tener el partido más que controlado. En cambio, tuvo que ser Casillas el que hiciera la parada de la Eurocopa para mantenernos dentro del partido. Y para colmo, el "Guaje" se rompió al sacar una falta más perfilada para Marcos Senna. Le pudo el ansia. "Isquiotibial derecho", pensé mientras veía la repetición del golpeo: es ese sonido tan característico de las microrroturas, ese "¡riiiis!", ese pinchazo que molesta cada vez más conforme se enfría la zona lesionada. Villa estaba KO, no sólo para el resto del choque, sino para la hipotética final. Y el de Tuilla lo sabía: sus lágrimas no eran de cocodrilo.

Y llegó la hora de Cesc. Los últimos minutos de la primera mitad le sirvieron para calentarse, para cogerle el tranquillo al partido. Al comenzar la segunda, los rusos se vieron desbordados como en Afganistán, como en Chechenia: los pequeños y juguetones rebeldes españoles les entraban por todas partes, percutían en su sistema defensivo, desarbolaban los planteamientos de un Hiddink que usó su banquillo como refugio ante el diluvio que caía sobre Viena... y ante el vandaval de juego ibérico que se estaba llevando por delante a sus chicos.

Cesc, tras sembrar dudas sobre su papel en la Selección, por fín se quitó la pesada losa de portar el "10" en la espalda. Como un Oliver Aton nacido en Arenys del Mar, sacó a relucir a "Fabregas", su "alter ego" que tanto nos ha deslumbrado en el Arsenal, en el momento clave: pases imposibles, paredes, asistencias... Un repertorio variado, un buffet libre de toque y desmarque que resultó vital para que, uno detrás de otro, los goles españoles campearan en el marcador del Ernst Happel vienés.

Hay más. A Iniesta le he "rajado" durante los anteriores cuatro partidos, y sigo pensando que con todo merecimiento. El de Fuenteabilla no estaba bien, y punto. Pero ayer... fue el mejor. Y punto. Igual que Sergio Ramos: sigue sin defender un pimiento, pero mientras consiga que el lateral zurdo rival esté demasiado preocupado defendiendo, no hay nada que temer. Jugando así, el madridista se cenará un Lahm con patatas el próximo domingo. Casillas, a lo suyo: una intervención, un paradón, portería a cero. Marchena y Puyol, callando bocas a una velocidad de escándalo. Silva en plan "megacrack". Y Güiza, que sigue con su embrujo particular: toca una, y "pa dentro".

Pero que a nadie se le olvide. La clave, EL CRACK, el número uno, el pilar de la selección española... no nació en España. Marcos Senna, señores. Como decía alguien el otro día: "el negro es una caña". De verdad, es IMPRESIONANTE la Eurocopa que está haciendo el mediocentro del Villarreal. Soberbio en el corte, contundente en la anticipación, juega y hace jugar, hace cambios de orientación de treinta metros, corre, ayuda, hace coberturas... En una jugada en la que Sergio Ramos había subido al ataque (lo normal, vamos), Senna se metió entre pecho y espalda un sprint de 70 metros para cubrir el hueco dejado por su compañero, lanzarse a tierra, robar el balón al extremo ruso, y tocarla en cortito para sacar la bola jugada. Lo dicho: estelar. Si ganamos la Eurocopa, me compraré la camiseta oficial. Y en la espalda, "Marcos Senna" y el número 19. Jamás un pivote defensivo fue tan decisivo para el desarrollo de un equipo.

Y el domingo... Alemania (*música de la "Marcha Imperial" de Star Wars suena de fondo*). Jugando mal, aburriendo a las ovejas, sufriendo contra unos turcos que casi juegan con su tercer portero de delantero, ganando en el minuto 90... pero serán nuestros rivales en la gran final del día 29. Tengo clarísimo que Aragonés se impondrá a Löw en el duelo de los banquillos. Pero lo que ocurra dentro del césped será otra historia. En los cinco partidos que llevamos, todos han dado un paso al frente en el momento adecuado: Villa ante Rusia, de nuevo el "Guaje" contra Suecia, los suplentes ante Grecia, Casillas y la defensa contra Italia, y Fábregas e Iniesta ayer. El domingo le ha llegado el momento a Torres, con Villa fuera de combate, de demostrarnos a mí y a muchos españoles que no se esconde en las grandes citas. Que es capaz de ser tan decisivo en el Prater de Viena, ante 8.000 españoles enfervorecidos, como en Anfield con el apoyo de "The Kopp". También los galones de los Xavi, Senna, Puyol, Marchena, Iker... deben de darle la confianza y libertad necesarias a los jóvenes centrocampistas españoles para que hagan lo que mejor saben: jugar al fútbol. Alegrarnos la vida. Poner a todo un país en pie. Y traerse para casa la Eurocopa.

miércoles, 25 de junio de 2008

Oh, oh...


"España ya tiene rival para la final". Titular en Hora 25. Cadena SER. 23:06 de la noche.

"El próximo domingo, España se enfrentará a Alemania en la gran final de la Eurocopa". Paco González en Carrusel Deportivo. Cadena SER. 22:48 de la noche.

"Alemania nos espera en la gran final". Marca.com. 23:00 de la noche.

"Ahora sí que la estamos cagando...". Paco García en su casa. LP Punto Radio. 23:15 de la noche (*pensamiento*).

¿Por qué narices somos tan prepotentes los españoles? De verdad, no me entra en la cabeza. Mañana nos jugamos el pase a la final, la gloria, la VIDA, en ese partido ante los rusos. Y el triunfalismo ha ganado la batalla a la cautela casi sin despeinarse: hoy he escuchado el Carrusel, El Mirador de la Eurocopa, Radioestadio... y todos los narradores, comentaristas y analistas empleaban el mismo tono de suficiencia y autocomplacencia. Parece que, de pronto, se les ha olvidado que los españoles somos especialistas en cagarla cuando más favorable se nos pone el asunto. Una suerte de Atlético de Madrid, pero a nivel nacional. A lo bestia.

De entrada, porque mañana la selección española no va a tener enfrente al mismo equipo al que goleó en su debut hace dos semanas. Arshavin le ha cambiado la cara a este equipo, que se rehizo de semejante varapalo con meritorias actuaciones ante griegos y suecos. Y después se "cargó" a Holanda, que no es moco de pavo. Subestimar a nuestro rival a estas alturas, después de lo mal que lo pasamos para eliminar a Italia y tras el monumental "chasco" de Corea en 2002 ("a estos coreanos del sur les meteremos siete", dijo algún iluminado), parece lo menos recomendable. Y sin embargo, es lo que estamos haciendo.

Eso sí, de ganar mañana, lo tengo clarísimo: ganamos la Eurocopa. GANAMOS LA EUROCOPA, señores. El partido de Alemania hoy ha sido lamentable, fundamentando su pase a la gran final en su habitual "potra", "culo", "chorra" o como se diga (en alemán, "glück", "arsch", "würst") para meter tres chicharros de cuatro disparos. El último de ellos obra de Lähm, que ha hecho un partido infame y ha acabado siendo el héroe teutón... en el minuto 89. Como siempre. Los turcos, voluntariosos, encorajinados por ese pedazo de técnico llamado Fatih Terim. Han empatado a dos en el 85, en lo que parecía que sería la enésima hazaña turca en el torneo. Una lástima: en la concentración musulmana no les inculcaron que los únicos con más suerte que los turcos... son los alemanes.

A dos pasos de la gloria


Primero toca hablar de la resaca del lunes, tras empacharnos de spaguettis y lambrusco la noche anterior. Los italianos conocieron, al fín, la cara menos bonita de las eliminatorias: tras lo que parecían SIGLOS de eliminar a los cándidos españolitos sin merecerlo, en el último minuto y de rebote, la magnífica actuación de Casillas y el penalti decisivo de Cesc ha logrado lo impensable. Que, por una vez, todos los medios se pusieran de acuerdo y dedicaran sus portadas a lo mismo. ¡España estaba en semifinales!

No obstante, no han tardado en salir los ventajistas. Los que quieren que Aragonés siga en el cargo, escondidos hasta hace pocas fechas en sus "bunkers" e incluso "rajando" contra la supuesta senilidad del "Sabio de Hortaleza". O los que han estado dos años, más de 650 días, dando por el saco con Raúl, el "7 de España", "el que tira del carro"... ¿Donde están ahora los talibanes "raulistas"? Han corrido a su refugio nuclear, a esperar la ocasión propicia, a desear con todas sus fuerzas que España pierda mañana para salir de nuevo de su madriguera y decir lo de siempre. "¿Véis? Ya os lo dije. Con Raúl, hubiéramos ganado la Eurocopa". Patético.

A la gente de bien, como el que esto escribe y la mayoría de lectores, ver estas cosas nos revuelve las tripas. Me reservo mi opinión sobre el Sr. González Blanco, porque es decididamente contraria a la presencia del madrileño en el combinado nacional. Es lo que a todos nos llega, en algún momento u otro: tu tren ya pasó, deja sitio a las nuevas generaciones. Todos los jugadores de España coinciden en que este año el grupo humano, la amistad, las afinidades y el "buen rollo" superan con creces lo visto en muchísimos lustros. Y no estoy siendo malicioso: lo dicen ellos, no yo.

Y mañana, toca emborracharse de vodka. Rusia ha llegado a semifinales con la máxima revelación del torneo en sus filas (Arshavin), un mago de los banquillos (Guus Hiddink, quien curiosamente ha fracasado en todos los clubes en los que ha estado... Cosas de las selecciones nacionales, y tal...), un par de buenos peloteros y una defensa de auténtica verbena, el verdadero punto débil que Villa y Torres deben aprovechar para llevarnos a la final del europeo.

Para acabar, mantengo mi postura triunfalista: es el mayor logro de un combinado nacional desde que nací. Por lo tanto, acepto pero no comparto los palos de aquellos agoreros que se agarran a tópicos como los de "no hemos ganado nada" o "Rusia nos hará tabaco, o sino lo hará Alemania en la final". España ha conseguido enganchar de nuevo a la afición, sobre todo a su vertiente más juvenil. Y sólamente eso ya debería ser un motivo de alegría para todos. Claro, que si llegamos el domingo a la final y la ganamos... Como dice el dicho: "se va a cagar la perra".

PD. Genial el comentario de Little... Jojojo, en construcción...

lunes, 23 de junio de 2008

El momento futbolístico más alegre de mi vida


Lo haré cortito, y mañana amplío. En el año 84, yo era todavía un proyecto de ser humano ya que mis padres estaban recién casados. Hoy, con 21 años, puede que no viviera el gol de Maceda, la "cantada" de Arconada; o que tampoco recuerde con claridad lo sucedido en el campeonato de Italia 90. Pero recuerdo el Mundial estadounidense de 1994: fue la primera gran competición futbolística que, con 7 añitos, vi por televisión junto a mi padre. Y recuerdo el codazo a Luis Enrique como si fuera ayer.

Hace dos horas, la explosión de alegría de toda la gente congregada en la Plaza de L'Afició... Las lágrimas asomando al rostro de Mateu, la locura de la gente, Villena quitándose la camiseta y ondeándola al viento. Y yo apretando ambos puños con la rabia de una generación surgida en los ochenta y que hasta ahora sólo conocía la amargura y sinsabores de caer siempre, SIEMPRE, en cuartos de final. Esta noche España entera ha salido a la calle a celebrarlo, señal inequívoca de que por fín nos hemos quitado una losa de encima con demasiada historia, con el peso de 88 años sin ganar a los malditos italianos en competición oficial. Junto al ascenso del Levante a Primera en Jeréz, en el año 2004, lo de hoy quizá se trate del mayor "subidón" de toda mi vida como aficionado al deporte rey. Ahora... ¡a por los rusos!

sábado, 21 de junio de 2008

"Vendetta" mediática



Ha empezado. Ya está aquí. La Bienal de Venta de Humo Futbolístico ha llegado a nuestros kioskos de la única forma que sabe: arrasando. Hace apenas dos semanas, las dudas presentadas por los distintos medios de comunicación eran enormes. "España no tiene equpo", "Luis debería haber llevado a Raúl", "el grupo tiene poca experiencia en las grandes citas"... Comentarios que entroncan con el tradicional derrotismo patrio que sobreviene justo antes de debutar en una gran cita internacional. Todos conocemos lo que suele ocurrir siempre en estos casos: pesimismo exacerbado, victoria segura.

Quince días después, el clima mediático ha dado un giro de ciento ochenta grados y se asemeja peligrosamente al que vivimos hace dos veranos. Por aquel entonces llegábamos a octavos con el objetivo, según Marca, de "jubilar a Zidane". La euforia estaba descontrolada, íbamos a ganarlo todo... Como siempre, Zidane, Ribery, Makelele y el resto de franceses nos devolvieron a nuestra realidad, dura y dolorosa como el hielo, todo lo contrario al vaporoso humo que nos habían querido vender.

En 2008 la imagen que vende es la de Luis Enrique con el tabique partido, sangrando profusamente por la nariz mientras lágrimas de rabia e impotencia brotaban de sus ojos. Manda narices (nunca mejor dicho) que la campaña mediática pro-española se haya centrado en esta ocasión en rememorar nuestro pasado más doloroso, aquel Mundial de 1994 en el que jugamos como nunca y perdimos como siempre. Estos días nos viene a la mente el nombre de Tassotti, el del asturiano Luis Enrique, el de Clemente, y esa camada de jugadores que era firme candidata (y esto lo digo yo) a triunfar en Estados Unidos. No obstante, aquella tarde en Boston se juntó todo lo que podía salir mal: el árbitro, Roberto Baggio, Salinas con el modo "tronquito" a mil por hora y un codo perdido en el área italiana que fue a parar en el rostro de Luis Enrique.

Catorce años después, los malditos italianos se vuelven a cruzar en nuestro camino. No tienen a Totti, ni a Pirlo, ni podrán tampoco contar con Gattuso (por cierto, grandiosa y muy caballerosa la respuesta del "perro de presa" transalpino a las declaraciones de Aragonés)... pero con Italia el cuento, aunque cambie en desarrollo, tiene siempre el mismo final: ellos pasan de ronda, y nosotros nos volvemos a casita con cara de tontos. En menos de veinticuatro horas, espero que esta vez el cuento esté escrito en español y acabe con un "happy ending". Sólo voy a decir una cosa: tengo miedo.

PD. Menudo partidazo el Holanda-Rusia de hoy. Los holandeses no han merecido ganar en ningún momento, y da mucho que pensar el hecho de que España aplastase a los rusos en primera fase sin piedad... y estos ya hayan alcanzado las semifinales. El embrujo de Hiddink, supongo... y que Arshavin estaba sobre el césped. Estoy absolutamente boquiabierto ante la calidad, inteligencia y "pillería" de esta suerte de Romario que vino del frío, y tras lo visto esta noche no tengo tan claro que, de ganar a Italia, nuestra selección sea capaz de derrotar a la Madre Rusia en semis.

jueves, 19 de junio de 2008

La España "B" también sabe ganar


Antes de empezar, toca mandarle un recadito a los "amigos" holandeses: SOIS TONTOS. En primer lugar, por fastidiar a nuestra selección: si no hubiérais forzado la máquina y Rumanía hubiese puntuado, ahora España no tendría que enfrentarse en cuartos ante esa pesadilla patria llamada Italia. Y en segundo, porque lo único que habéis hecho es poneros un escollo en vuestro camino hacia el título: si gana Italia, tranquilos que los transalpinos no os devolverán el "favor" al enfrentarse a vosotros en semifinales; y si pasa España, la moral con la que la "Roja" afrontará el partido os lo hará pasar mal. Muy mal.

Ya metidos a analizar el partido ante los griegos (2-1), hoy las sensaciones han sido encontradas. Por un lado, hay varios detalles positivos a resaltar, la mayoría relacionados con el rendimiento de unos jugadores que se saben suplentes pero que hoy pretendían reivindicarse. En el apartado negativo, me da miedo sólo pensar en qué pasará si ante los italianos "cantamos" como hoy en las acciones a balón parado.

Hay varios jugadores que hoy han dado la de cal. Xabi Alonso, sin ir más lejos, ha completado uno de sus mejores partidos con España. Lastrado por el estigma de ser el "tocón" que prensa y afición demandó a Aragonés, relegando a Albelda al banquillo ante Francia en el pasado Mundial (todos sabemos lo que ocurrió después...), la irrupción de Senna como "stopper" y el peso específico de los Xavi e Iniesta le han cerrado las puertas de la titularidad al vasco. Hoy ha jugado como viene haciendo en el Liverpool, trabajando a destajo, dando una buena salida al balón y probando bastante el tiro desde media distancia. Sin duda, el mejor de esta selección "bis" ante Grecia.

También Dani Güiza ha sabido sacarle jugo a su actuación. El delantero andaluz se ha desmarcado bien en ataque, ha dado la asistencia a De la Red y ha marcado el gol que suponía la remontada: de hecho, se le ha visto llorar tras el gol porque el peso que se ha quitado de encima ha sido enorme... El propio De la Red ha cuajado una actuación destacable (el "cebollazo" con el que empataba el partido ha sido de escándalo), Albiol sigue acumulando experiencia en defensa (es posible que en próximos partidos forme como titular junto a Puyol), y Cazorla sigue demostrando su polivalencia como "jugador número trece".

Y así llegamos al gol de los griegos. Queda en mera anécdota tras la remontada, pero un regalito de este tipo ante un rival tan inferior no es admisible. No puede ser que Charisteas pille desprevenidos a los zagueros españoles y remate tan fácilmente. ¿Qué pasará cuando frente a nosotros estén Luca Toni, Panucci, Materazzi...? Llegados a este punto en la competición, que España pueda superar la puñetera barrera psicológica de cuartos de final depende de detalles como estos. Somos el mejor equipo de la competición junto a holandeses y croatas, pero preferiría caer en un pozo de serpientes venenosas cual Indiana Jones que tener que jugarme las habichuelas con una Italia que presente dudas en su juego. Vosotros lo llamaréis miedo, yo lo llamo... la misma historia de siempre.

miércoles, 18 de junio de 2008

Finales NBA: Boston, justo campeón (BOS 4 - 2 LAL)


El seguidor del baloncesto de Conferencia Oeste que habita en mí esperaba ansiosamente poder celebrar este post número 50 con una victoria de Los Angeles que forzara un séptimo y definitivo encuentro. No se me caen los anillos (lo sé, malísimo... aforismo, olvidado) al reconocer que en estos Playoffs 2008 mis simpatías iban totalmente con el juego imaginativo, ofensivo y alegre de los Hornets de Chris Paul. "Como mal menor, que ganen los Lakers", pensé cuando los de Byron Scott fueron eliminados por los pérfidos Spurs.

Pero los Celtics han demostrado en estas Finales que el baloncesto es mucho más que ataque y defensa, y desde luego mucho más que las individualidades del Kobe Bryant de turno. La clave, obviamente señalada por muchos, estuvo en la estratosférica remontada que los "orgullosos verdes" lograron en el cuarto choque. Hasta ese momento, sin embargo, ya se habían adivinado los dos pilares sobre los cuales los Celtics fundamentarían su retorno a la gloria dos décadas después: orgullo... y actitud.

Pierce y compañía han manejado los partidos de la manera más experta, solidaria y competitiva posible, por lo que sólo cabía esperar un victoria que a la postre iba a llegar la pasada madrugada. Y lo hizo de la manera más humillante para los Lakers: 131-92 en un TD Banknorth Garden "on fire", que pedía más, que exigía más a sus chicos, que no quería sólamente "ganar" a L.A. sino apalizarlos sin piedad. Gasol estuvo horrendo. Kobe estuvo infame. El banquillo de los Lakers, inoperante. Y Phil Jackson se veía los toros desde la barrera, y lo único que hizo en toda la noche fue "rajar" de Gasol una vez el título ya se había teñido de verde.

El hombre de la noche, y de los seis encuentros, ha sido Paul Pierce. Quién lo hubiera dicho cuando, en el tercer cuarto del Game 1, se retiraba a vestuarios con la rodilla maltrecha. Su reaparición en plan "Cid Campeador" fue clave para asegurar ese primer triunfo, que hasta ese momento se estaba decantando para los angelinos. De ese punto en adelante, exhibiciones como la de hace unos días con 38 puntos, y unas ganas, pasión y liderazgo propios del que lleva muchos años aspirando a la gloria y ahora la tenía al alcance de la mano. "The Truth" ha sido el MVP de las finales, y la piedra angular en la victoria céltica. Igual que Garnett: "The Big Ticket" completó un Game 6 pletórico, dejando a Pau Gasol en la miseria. Allen hizo su faena, y Rondo sobresalió con 21 puntazos. El resto, como suele decirse, es historia.

Han sido unas finales interesantes y emotivas, colofón a una temporada 2008 bastante entretenida en su tramo final (pese a las "bacalás" vistas en alguno partidos de las eliminatorias del Este). Kobe ha remado durante todo el año hasta ahogarse en la orilla; veteranos como Garnett por fín han saboreado las mieles del Anillo; Pau tiene un margen de mejora inmenso, y de seguro que el año que viene se verá su mejor temporada en la NBA; y, por encima de todo, esta ha sido la temporada en la que un chavalín llamado Chris Paul ha levantado a todos los espectadores de sus asientos, ofreciendo el preludio a lo que puede ser el mejor base de los últimos años en un equipo, New Orleans, que ha practicado el baloncesto más alegre de toda la NBA.

PD. Felicidades a Sapena, Damiá y, por extensión, a todos los célticos que siguen enarbolando la bandera del "old school celtic pride". ¡Enhorabuena!

lunes, 16 de junio de 2008

Finales NBA: ... y el quinto día, Pau defendió (BOS 3 - 2 LAL)


¡Por fín! Tras mucho tiempo cargando con el estigma de ser considerado un jugador "blando" (y me incluyo entre aquellos que suelen sacar el dedo acusador a pasear), ayer Pau Gasol demostró que puede ser decisivo en la Liga (103-98). Durante los cuatro partidos anteriores, sólo en el tercero Pau había mostrado un mínimo de intensidad defensiva; y en ninguno había sacado a relucir toda su calidad en las acciones de ataque. Ayer, 19 puntos, 13 rebotes, 2 tapones y una defensa impecable sobre un Kevin Garnett que acabó desquiciado y al borde de la expulsión por faltas. Supercrack.

Vamos primero con los matices. La ausencia por lesión de Perkins fue decisiva, ya que por primera vez los angelinos dominaron el rebote (40 capturas por 37 de los Celtics). Ademas, los problemas de tobillo de Rondo hicieron que jugara muy mermado, por lo que Boston jugó la mayoría del partido con House o Sam Cassell (qué feo eres, macho... pero menuda "muñequita" te gastas) como bases. Con todo esto, el partido acabó decidiéndose a falta de dos minutos para el final, con los Lakers dos arriba: en una de las últimas posesiones, un manotazo de Kobe "birló" a Paul Pierce la bola, Odom cogió el balón y dio un pase largo a Bryant que mató a dos manos la canasta... y el partido entero.

Hasta ese momento, "The Truth" estaba siendo la estrella de la noche: 38 puntos, tiros inverosímiles y un total dominio en las penetraciones a canasta. Acabó con 10 de 22 en tiros de campo... y con 47:58 minutos disputados. ¡Descansó sólo dos segundos! Esta puede ser una de las claves para el sexto partido: si a este "palizón" le sumamos el viajecito que espera a ambos conjunos desde California a Massachussets, es muy posible que el cansancio pase factura, sobre todo tras los visto en el tercer partido.

Pero volvamos a Gasol. Qué gusto da ver a un tío exprimirse en defensa, pelear todos los rebotes, darse de tortas con todo un Kevin Garnett que sufrió una barbaridad y nunca se sintió cómodo. Y luego moverse bien en ataque, percutir con el cuerpo bajo el tablero y anotar, anotar y anotar. Los Lakers se dieron cuenta del magnífico estado de forma del de Sant Boi y fundamentaron su ataque en balones al pívot durante el tercer periodo, en el que los Celtics apretaron lo indecible. Unos Celtics, de la mano de Paul Pierce, que tuvieron el partido y el Anillo en su mano durante un par de posesiones. Pero si Pau sigue igual de intenso, si Kobe sigue mirando más por el equipo que por él, si Odom sigue haciendo cositas... y ni Rondo, ni Perkins, ni Garnett están a la altura... ¿quién se atreve a descartar que haya un séptimo encuentro?

PD. PJ Brown sigue haciendo campaña para robarle a Bruce Bowen el galardón de "Jugador Más Sucio" de la NBA. Ayer repartió estopa de lo lindo, y pese a su condición de visitante los árbitros tuvieron el nivel de permisividad por las nubes. En el Garden, PJ se va a inflar...

Finales NBA: Kobe Potter y la remontada ¿imposible?

La cosa está complicada para Los Angeles Lakers. La durísima derrota del pasado jueves dejó tocada la moral del equipo, tanto que incluso Phil Jackson decidió suspender el entrenamiento del día siguiente para darle más tiempo de recuperación psicológica a sus jugadores. Dos días después, Kobe está un poco más confiado:

"Esta serie todavía no se ha acabado. Queda mucho para que acabe. He pasado mucho tiempo en los últimos dos días leyendo a mis hijas un libro de Harry Potter. Es una pasada. Harry Potter tenía más problemas al enfrentarse a Voldemort que nosotros al enfrentarnos a los medios y a los Celtics"

Palabra de MVP de la temporada regular. Pero, por mucho que nos pese a algunos, la imagen de abajo se ha convertido en demasiado habitual, y puede que ni la magia pueda evitar que las finales de la NBA concluyan hoy. Esta noche...