
jueves, 31 de julio de 2008
Días de verano

lunes, 28 de julio de 2008
El mejor discurso de la historia

¡Maldita sea, recórcholis, retruécanos, rayos y truenos! ¡Mierda! La Ley de Murphy es implacable, cruel y despiadada. Ha sido una semana, apenas ocho días desconectado de la realidad del Valencia CF... pero me he perdido algunos de los mejores días informativos del año. Mientras yo retozaba en las soleadas playas, clas y piscinas de Ibiza, un terremoto tras otro han sacudido al club ché como si de un país asiático se tratara. Algo lógico, teniendo en cuenta la cantidad de "kataneos" al estilo Yakuza que se han producido en los últimos días.
Ya habrá tiempo para arrearle a Juan Soler: sólo hay que ver cómo inició su comparecencia pública del pasado jueves, llamando a Juan Villalonga "demagogo" y alegando que "el Valencia no necesita magos". Efectivamente, tiene razón: sólo Jesucristo y sus milagros (sí, esos en los que hay "pescaíto" y barras de pan por doquier) podrían solventar la que hay montada en el Valencia. Y ya que ahora se han vuelto "amigos para siempre", podría también incluir a Vicente Soriano en el pelotón de arreamiento. El mero hecho de estar junto a Soler convierte a cualquiera en susceptible de ser criticado hasta la saciedad, y el oportunismo de Soriano y su nombramiento como nuevo presidente del Valencia no hace sino confirmar una máxima incuestionable: persona que llega al cargo, persona que empieza a cagarla sin remedio.
Pero no quiero hablar de estos personajes. Mi mayor motivo para estar enfadado es haberme perdido una de las ruedas de prensa más espectaculares de la historia de la ciudad. Todos mis compañeros de profesión lo dicen sin ningún tapujo: la comparecencia de Villalonga el pasado jueves a eso de las ocho de la tarde fue, como dijeron muchos, "de manual". Tengo una compañera que no hace mucho asistió a clases de retórica en la facultad, y lo que he podido ver y escuchar concuerda a la perfección con todos los requisitos necesarios para hablar en público de forma exitosa: postura corporal, gesticulación, empleo del lenguaje, cadencia y tono de la voz, la mirada centrada en cada uno de los periodistas allí presentes... Todo medido, cuadrado y calculado al milímetro, sin un mísero papel, sin ningún apunte delante. Todo de memoria. Todo de cabeza. Impresionante.
Las formas fueron impecables, pero el fondo del discurso fue todavía más demoledor. Abrir una rueda de prensa con "¿Saben ustedes cual es la deuda actual del Valencia? Son 439 millones de euros". Pausa. La audiencia se queda pasmada cuando la cifra aumenta a los 789 millones tras incluir el coste del nuevo estadio. Un boquete enorme, gigantesco. Un puñetero agujero negro. La ruina. Cosas que pasan cuando le das un juguete muy caro a un niño caprichoso y sin cabeza.
Me da pena ver cómo se ningunea a un tío que, al margen de lo que cobre en comisiones, ha demostrado ser un profesional en el ámbito de la empresa como la copa de un pino. Un auténtico "mago de las finanzas", diga lo que diga el señor Soler. Un hombre capaz de ilusionar, de hacer públicas sus ideas, de "vender la moto" mejor que cualquiera que haya pasado por el club en los últimos años. Villalonga, en 75 minutos, puso más iniciativas encima de la mesa que el Consejo comandado por Soler en los últimos cuatro años. Sólo queda el consuelo de saber que, pese a lo sucedido hace unos días, Villalonga no se ha dado aún por vencido y sigue adelante que su idea de comprar las acciones de Soler por 76,7 millones de euros. Mientras tanto, Soriano sigue con la sonrisa de Joker en el rostro, feliz por ser al fín presidente. Y Soler... sigue siendo Soler.
domingo, 13 de julio de 2008
"Mañana firmamos... y, si no, el lunes"
La parodia nacional está alcanzando en el Levante UD cotas inimaginables en los últimos dos meses. Primero, con las manías persecutorias del "Tito" Villarroel, enrocado en su castillo y empeñado en evitar a toda costa que Antonio Blasco (acompañado por Gabriel Martínez) llegara al club como nuevo mandamás. Y luego, con el tan cacareado grupo inversor de chiste que llegó del Sur, capitaneado por Tomás Carmona y Salvador Villena: dos personajes cuya credibilidad cae en picado conforme pasan los días.
¿Por qué demonios tiene un club con 99 años de existencia que aguantar a toda esta retahila de impresentables? Casi un cuarto de siglo después de su llegada a la entidad, no vamos a negar que con Villarroel se alcanzó de nuevo la Primera División, por lo que su gestión podría considerarse relativamente aceptable en el plano deportivo. Pero ya en su día hablamos del tremebundo agujero negro que ocupa ahora el lugar donde antaño se apilaban fajos de billetes: las arcas del club. ¿Qué fue de los 50 millones de euros conseguidos de la zona terciaria hace cinco años? ¿Por qué la deuda actual supera ampliamente los 60 millones de euros? Uno de los efectos colaterales de la llegada de los nuevos dueños es que, por desgracia, puede que nunca conozcamos con exactitud las cuentas del club. Y por extensión, nunca podamos sacar a Villarroel a la palestra para preguntarle lo obvio: ¿dónde leches está la pasta, Pedro?
Carmona y sus compinches parecen cortados por el mismo patrón que Don Pedro. Desde el primer momento sus trapicheos, sus cambios de fechas, excusas baratas, explicaciones poco convincentes y retrasos a la hora de poner los billetes encima de la mesa han provocado en el levantinismo un recelo más que comprensible. "Estos son unos piratas", me decía el otro día un "granota" sexagenario, ya curtido en estas lides. Desde luego sus credenciales, su supuesta liquidez, parece en estos momentos más ciencia ficción que pura realidad. Y su pretensión de paciencia por parte de la parte vendedora y de toda la afición, su "mañana se firma... o al día siguiente"... qué quereis que os diga, me da mala espina. Muy mal rollo.
A Carmona le crece la nariz conforme pasan los días; Julio Romero sigue erre que erre, echando balones fuera y haciendo un verdadero "papelón" ante unos jugadores y empleados que hace tiempo dejaron de luchar, y ya parecen resignados a no cobrar; y el aficionado del Levante suelta una lágrima cada día, indignado por la poca vergüenza de sus dirigentes, harto de tanta mentira y rabioso por la situación actual del club de sus amores. Un club casi centenario, con una historia detrás, un sentimiento que ninguno de sus actuales gestores comprende ni respeta. Están hasta el gorro. Estamos hartos. Carmona, déjate de tonterías y firma de una puñetera vez. Haz realidad los cientos de promesas que salen de tu boca cada día. El Levante no se merece esto.
PD. Y no quiero hablar de esa teoría, a la que me adscribo plenamente, que dice que Villarroel está detrás de todo. Algunos creemos que Pedro quiere hacer la del Burgos en 2001 (enviar a un supuesto "comprador" falso a negociar con un club en problemas... y desestimar la operación a última hora), pero con su propio equipo. Sería demasiado mezquino si fuera verdad, pero... Villarroel es capaz. "¡El Levante soy yo!", ha dicho más de una vez. Alguien tan egoísta es capaz de hundir al club con él, antes que cederlo a otra persona.
sábado, 12 de julio de 2008
Sonrisas y lágrimas

Los que sonríen. Por descontado, Villalonga está haciendo uso exhaustivo de su "sonrisa Profident" durante la última semana. No es para menos: en los tres días que ha estado en Valencia, ha habido más movimiento que en los últimos dos años. JV va a revolucionar el club y, lo más importante, inyectarle dinero en grandes dosis a través de dos importantes operaciones financieras. La primera, un crédito de 400 millones de euros que arreglaría el desaguisado perpetrado por Juan Soler en las últimas temporadas (con una comisión del 2,5% para el nuevo Consejero Delegado, es decir, 10 millones de euros para los bolsillos de Villalonga). La segunda, una ampliación de capital que se realizará en breve y cuya repercusión irá, sin duda, mucho más allá que una mera forma de generar recursos económicos. En la sombra, Soriano espera...

Alberto Martí en el área económica, Jesús Wollstein en la de comunicación, Agustín Morera y su presidencia "florero"... Todos, en mayor o menor medida, son responsables del declive deportivo, social y económico que ha vivido el club de Mestalla. Y, sin embargo, sonríen. ¿Es que no les queda una pizca de dignidad? Hace tiempo que las dimisiones deberían haberse producido, por lo que no es un tema a tratar. Pero ni una mala cara, ni un sólo gesto de resignación... De acuerdo, es posible que la procesión vaya por dentro. Pero personalmente esperaba mucho más de gente tan "valencianista" al saber que no van a continuar en sus cargos. Claro, que teniendo en cuenta el blindaje contractual de algunos de los directivos y la indemnización millonaria en caso de ser fulminados, más de uno estará deseando ser "kataneado" cuanto antes. Así le va al Valencia...
miércoles, 9 de julio de 2008
La factura del teléfono

sábado, 5 de julio de 2008
¡Manos arriba!

Parece que Jose María del Nido está dejándose la piel para ganarse el merecido sobrenombre de "El Nuevo Lendoiro" de la Liga. Y es que negociar con el presidente del Sevilla es un quebradero de cabeza para la mayoría de clubes y representantes. Los consabidos "tira y afloja" típicos de estas calurosas fechas pasan a ser, con el Sevilla, un "mucho tirar y poco aflojar". Y gracias a sus triquiñuelas, este abogado reconvertido en presidente del club más exitoso de las últimas tres temporadas siempre acaba saliéndose con la suya y, por lo general, con los bolsillos llenos.
Seamos sinceros: una operación de este tipo sería una tomadura de pelo para el Valencia CF. Estamos hablando de un traspaso de uno de los centrales españoles con mayor proyección (sólo tiene 22 años) y futuro internacional con España; a cambio de una cantidad económica irrisoria (se habla de 6 millones de euros) y un portero que en octubre cumplirá 35 años, veterano y con experiencia pero al que le quedan sólo dos o tres temporadas al máximo nivel. Lo mires por donde lo mires, la operación no tiene por donde cogerse. El objetivo del Valencia de que Palop viniera casi gratis, o a un precio asequible, le ha salido por la culata.
Juan Sánchez no debería dejarse mangonear por los directivos del Sevilla. El Valencia quiere a Palop. Punto. La negociación debería haberse quedado ahí, en términos económicos. La entrada de Alexis en la operación, además de ser un golpe de timón de Del Nido, mete al secretario técnico en otro problema: si se vende a Alexis, ¿no habría que buscar a otro central? Lo visto en las últimas jornadas de la pasada Liga nos deja entrever que Marchena podría jugar de pivote en el centro del campo en más de una ocasión, por lo que serían Albiol y Alexis los encargados de la defensa. Palop, por mucho que le duela a algunos, es un portero de presente, quizá un "ahora" demasiado escaso. Por contra, Alexis es el futuro del Valencia, un jugador con el que Unai Emery cuenta. Creo que no hace falta darle muchas vueltas al tema. La secretaría técnica del Valencia nunca debería ceder: a los piratas, mejor dejarlos en paz y que se vayan a buscar botines inmerecidos a otras costas.
martes, 1 de julio de 2008
¡Es la hora de las tortas!
lunes, 30 de junio de 2008
(Inserte su titular eufórico aquí)
sábado, 28 de junio de 2008
Que nadie me despierte, por favor
He de confesarlo: la primera mitad me dejó más bien frío. Un cosquilleo me decía que algo no iba bien, que ya teníamos que tener el partido más que controlado. En cambio, tuvo que ser Casillas el que hiciera la parada de la Eurocopa para mantenernos dentro del partido. Y para colmo, el "Guaje" se rompió al sacar una falta más perfilada para Marcos Senna. Le pudo el ansia. "Isquiotibial derecho", pensé mientras veía la repetición del golpeo: es ese sonido tan característico de las microrroturas, ese "¡riiiis!", ese pinchazo que molesta cada vez más conforme se enfría la zona lesionada. Villa estaba KO, no sólo para el resto del choque, sino para la hipotética final. Y el de Tuilla lo sabía: sus lágrimas no eran de cocodrilo.
Y llegó la hora de Cesc. Los últimos minutos de la primera mitad le sirvieron para calentarse, para cogerle el tranquillo al partido. Al comenzar la segunda, los rusos se vieron desbordados como en Afganistán, como en Chechenia: los pequeños y juguetones rebeldes españoles les entraban por todas partes, percutían en su sistema defensivo, desarbolaban los planteamientos de un Hiddink que usó su banquillo como refugio ante el diluvio que caía sobre Viena... y ante el vandaval de juego ibérico que se estaba llevando por delante a sus chicos.
Cesc, tras sembrar dudas sobre su papel en la Selección, por fín se quitó la pesada losa de portar el "10" en la espalda. Como un Oliver Aton nacido en Arenys del Mar, sacó a relucir a "Fabregas", su "alter ego" que tanto nos ha deslumbrado en el Arsenal, en el momento clave: pases imposibles, paredes, asistencias... Un repertorio variado, un buffet libre de toque y desmarque que resultó vital para que, uno detrás de otro, los goles españoles campearan en el marcador del Ernst Happel vienés.
Hay más. A Iniesta le he "rajado" durante los anteriores cuatro partidos, y sigo pensando que con todo merecimiento. El de Fuenteabilla no estaba bien, y punto. Pero ayer... fue el mejor. Y punto. Igual que Sergio Ramos: sigue sin defender un pimiento, pero mientras consiga que el lateral zurdo rival esté demasiado preocupado defendiendo, no hay nada que temer. Jugando así, el madridista se cenará un Lahm con patatas el próximo domingo. Casillas, a lo suyo: una intervención, un paradón, portería a cero. Marchena y Puyol, callando bocas a una velocidad de escándalo. Silva en plan "megacrack". Y Güiza, que sigue con su embrujo particular: toca una, y "pa dentro".
Pero que a nadie se le olvide. La clave, EL CRACK, el número uno, el pilar de la selección española... no nació en España. Marcos Senna, señores. Como decía alguien el otro día: "el negro es una caña". De verdad, es IMPRESIONANTE la Eurocopa que está haciendo el mediocentro del Villarreal. Soberbio en el corte, contundente en la anticipación, juega y hace jugar, hace cambios de orientación de treinta metros, corre, ayuda, hace coberturas... En una jugada en la que Sergio Ramos había subido al ataque (lo normal, vamos), Senna se metió entre pecho y espalda un sprint de 70 metros para cubrir el hueco dejado por su compañero, lanzarse a tierra, robar el balón al extremo ruso, y tocarla en cortito para sacar la bola jugada. Lo dicho: estelar. Si ganamos la Eurocopa, me compraré la camiseta oficial. Y en la espalda, "Marcos Senna" y el número 19. Jamás un pivote defensivo fue tan decisivo para el desarrollo de un equipo.
Y el domingo... Alemania (*música de la "Marcha Imperial" de Star Wars suena de fondo*). Jugando mal, aburriendo a las ovejas, sufriendo contra unos turcos que casi juegan con su tercer portero de delantero, ganando en el minuto 90... pero serán nuestros rivales en la gran final del día 29. Tengo clarísimo que Aragonés se impondrá a Löw en el duelo de los banquillos. Pero lo que ocurra dentro del césped será otra historia. En los cinco partidos que llevamos, todos han dado un paso al frente en el momento adecuado: Villa ante Rusia, de nuevo el "Guaje" contra Suecia, los suplentes ante Grecia, Casillas y la defensa contra Italia, y Fábregas e Iniesta ayer. El domingo le ha llegado el momento a Torres, con Villa fuera de combate, de demostrarnos a mí y a muchos españoles que no se esconde en las grandes citas. Que es capaz de ser tan decisivo en el Prater de Viena, ante 8.000 españoles enfervorecidos, como en Anfield con el apoyo de "The Kopp". También los galones de los Xavi, Senna, Puyol, Marchena, Iker... deben de darle la confianza y libertad necesarias a los jóvenes centrocampistas españoles para que hagan lo que mejor saben: jugar al fútbol. Alegrarnos la vida. Poner a todo un país en pie. Y traerse para casa la Eurocopa.
miércoles, 25 de junio de 2008
Oh, oh...

"El próximo domingo, España se enfrentará a Alemania en la gran final de la Eurocopa". Paco González en Carrusel Deportivo. Cadena SER. 22:48 de la noche.
"Alemania nos espera en la gran final". Marca.com. 23:00 de la noche.
"Ahora sí que la estamos cagando...". Paco García en su casa. LP Punto Radio. 23:15 de la noche (*pensamiento*).
¿Por qué narices somos tan prepotentes los españoles? De verdad, no me entra en la cabeza. Mañana nos jugamos el pase a la final, la gloria, la VIDA, en ese partido ante los rusos. Y el triunfalismo ha ganado la batalla a la cautela casi sin despeinarse: hoy he escuchado el Carrusel, El Mirador de la Eurocopa, Radioestadio... y todos los narradores, comentaristas y analistas empleaban el mismo tono de suficiencia y autocomplacencia. Parece que, de pronto, se les ha olvidado que los españoles somos especialistas en cagarla cuando más favorable se nos pone el asunto. Una suerte de Atlético de Madrid, pero a nivel nacional. A lo bestia.
De entrada, porque mañana la selección española no va a tener enfrente al mismo equipo al que goleó en su debut hace dos semanas. Arshavin le ha cambiado la cara a este equipo, que se rehizo de semejante varapalo con meritorias actuaciones ante griegos y suecos. Y después se "cargó" a Holanda, que no es moco de pavo. Subestimar a nuestro rival a estas alturas, después de lo mal que lo pasamos para eliminar a Italia y tras el monumental "chasco" de Corea en 2002 ("a estos coreanos del sur les meteremos siete", dijo algún iluminado), parece lo menos recomendable. Y sin embargo, es lo que estamos haciendo.
Eso sí, de ganar mañana, lo tengo clarísimo: ganamos la Eurocopa. GANAMOS LA EUROCOPA, señores. El partido de Alemania hoy ha sido lamentable, fundamentando su pase a la gran final en su habitual "potra", "culo", "chorra" o como se diga (en alemán, "glück", "arsch", "würst") para meter tres chicharros de cuatro disparos. El último de ellos obra de Lähm, que ha hecho un partido infame y ha acabado siendo el héroe teutón... en el minuto 89. Como siempre. Los turcos, voluntariosos, encorajinados por ese pedazo de técnico llamado Fatih Terim. Han empatado a dos en el 85, en lo que parecía que sería la enésima hazaña turca en el torneo. Una lástima: en la concentración musulmana no les inculcaron que los únicos con más suerte que los turcos... son los alemanes.

